Un concepto fundamental en cualquier rama que quiera entender y tratar la mente humana (como la HIPNOSIS) es tratar de dividir aguas y dejar bien en claro que es el INCOSCIENTE.
Pero para ello debemos primero que nada referirnos a su opuesto.
CONSCIENTE: podemos decir brevemente este término se utiliza para nombrar un estado psíquico en el cual uno se da cuenta tanto de sus pensamientos como de sus actos. Tenemos la capacidad de valorar, sopesar,y analizar a nosotros mismos y a nuestro entorno.
Por el contrario, denominamos INCONSCIENTE a todos aquellos procesos mentales que están fuera del pensamiento consciente. Todo aquello que no nos damos cuenta a simple vista, pero que sin embargo influye poderosamente desde la conformación de nuestra personalidad, como nos relacionamos con el medio, y hasta la elección de una carrera, trabajo o pareja.
En el psicoanálisis, el inconsciente es el lugar desconocido para la consciencia, es “la otra escena”. Si bien Freud no fue el primero que utilizó la palabra “inconsciente” lo convirtió en un concepto fundamental de sus estudios. Para el Dr. Freud el inconsciente ya no es una "supraconciencia" o un "subconsciente", situado sobre o más allá de la conciencia; se convierte realmente en una instancia a la cual la conciencia no tiene acceso, pero que se le puede revelar en varias situaciones como en los lapsus, en el sueño, los chistes , los actos fallidos, entre otros.
El inconsciente, según Freud, tiene la particularidad de ser a la vez interno al sujeto (y a su conciencia) y exterior a toda forma de dominio por el pensamiento consciente.
Según teóricos; de todas las experiencias que hemos pasado a lo largo de nuestra vida, solo una porción recordamos conscientemente, sin embargo, la totalidad de las mismas se almacenan en la mente inconsciente y esto tiene repercusiones en el día a día.
De ahí que las terapias de hipnosis tratan de “sacar a la luz” traumas del pasado donde probablemente el paciente tenga almacenado un mal recuerdo o traba mental. Si bien este puede no ser consciente de que haya tenido una experiencia traumática (en la infancia por ejemplo), su inconsciente si lo tiene registrado, y esto le impide desenvolverse con normalidad.
El inconsciente es en realidad muy poderoso, se educa con él aunque no nos demos cuenta; por ello es muy normal que repitamos acciones o comportamientos de nuestros padres que en su momento estábamos convencidos que nunca haríamos. O que personas que han sufrido acoso moral o físico durante su infancia, repitan esas experiencias con sus parejas en la adultez.
Es por todo lo explicado, la importancia que radica en la hipnosis debido a su efectividad a la hora de poder acceder a través de sus técnicas a esta “caja de Pandora” y una vez allí, poder comprender y resolver trastornos o trabas psico-físicas.