Thomas Carlyle afirmaba que “el inconsciente es el signo del poder creador… es infinito e inagotable, y forma aquella zona misterios de la que se brota toda la poesía, y de donde provienen todas las religiones y las sociologías”
Los modelos que se proponen habitualmente para explicar el inconsciente son variados, pero sin embargo, ninguno de ellos satisface en forma plena las expectativas de la conciencia.
Si ya es una difícil tarea establecer cuáles son los procesos y características de la conciencia, mas complejo resulta cuando se habla de aquello que no se conoce.
Sigmund Freud ya había puesto el tema en el ojo del huracán: “¿Cómo podemos llegar a conocer el inconsciente? Naturalmente, lo conocemos solo de una forma consciente, después de que haya sufrido una transformación o un desciframiento en algo conciente” - decía el austríaco.
El psicólogo suizo, Jean Piaget, hizo por su parte una distinción entre inconsciente afectivo y un inconsciente cognitivo. Respecto a este último dijo que consiste en un conjunto de estructuras y de funcionamientos ignorados por el sujeto, salvo por los resultados.
Es decir si quiero llegar al inconciente y comprenderlo, solo lo podré hacer a través de la conciencia. Cosa que para muchos es una paradoja en si misma.
La hipnosis (entre otras técnicas) ofrece herramientas para poder desentrañar esa inmensa parte de nuestra realidad psíquica que permanece en penumbras. Y muchas veces poder acceder a un inmenso potencial, que se encuentra latente, que de otra manera permanecería oculto e inactivo.
Los modelos que se proponen habitualmente para explicar el inconsciente son variados, pero sin embargo, ninguno de ellos satisface en forma plena las expectativas de la conciencia.
Si ya es una difícil tarea establecer cuáles son los procesos y características de la conciencia, mas complejo resulta cuando se habla de aquello que no se conoce.
Sigmund Freud ya había puesto el tema en el ojo del huracán: “¿Cómo podemos llegar a conocer el inconsciente? Naturalmente, lo conocemos solo de una forma consciente, después de que haya sufrido una transformación o un desciframiento en algo conciente” - decía el austríaco.
El psicólogo suizo, Jean Piaget, hizo por su parte una distinción entre inconsciente afectivo y un inconsciente cognitivo. Respecto a este último dijo que consiste en un conjunto de estructuras y de funcionamientos ignorados por el sujeto, salvo por los resultados.
Es decir si quiero llegar al inconciente y comprenderlo, solo lo podré hacer a través de la conciencia. Cosa que para muchos es una paradoja en si misma.
La hipnosis (entre otras técnicas) ofrece herramientas para poder desentrañar esa inmensa parte de nuestra realidad psíquica que permanece en penumbras. Y muchas veces poder acceder a un inmenso potencial, que se encuentra latente, que de otra manera permanecería oculto e inactivo.