EL ESTANCAMIENTO

Edgar Cayce decía lo siguiente: “¡Sé razonable contigo, sé razonable con aquello que intenta ser hecho! Considera esto: compara al ser con un automóvil que ha estado atascado en el lodo. Estaría moviéndose hacia delante y hacia atrás y darse cuenta que está hundiéndose más y más profundo, pero si te detuvieras ¿podrías salir? Pon más ganas, más fuerza interior y podrás salir”

Cuando uno quiere salir de un “empastamiento” personal debe, antes de marchar en cualquier dirección que lo llevará seguramente a la nada, frenarse y hacerse una serie de preguntas, como ser:

-Dónde estoy estancado?
-Es un estancamiento laboral, emocional, de salud?
-Que es lo que quiero cambiar?
-Cómo voy a hacerlo?
-Que estoy dispuesto a dar para lograr salir de esta situación que me desagrada?


“Dime lo que haces en tu tiempo libre, y te diré que serás dentro de un año”
Esta frase parece un cliché, pero encierra una gran verdad. Mucha gente desea cambiar, pero espera que esto suceda de una manera milagrosa y automática: prende la vela a un santo, juega a la quiniela, recita unos mantras o recurre a la autoayuda barata y compra un libro titulado “Como ser feliz en 20 días”. Los años pasan y todo sigue igual.

Lo que logremos en nuestra vida, tendrá una relación directamente proporcional al tiempo que estemos dispuestos a emplear para que nuestros sueños se hagan realidad.

Si disponemos de tiempo libre, y realmente queremos cambiar, sería bueno que nos planteáramos como utilizarlo sabiamente para moldear un nuevo Yo.
Esquematizar un plan de acción, fijando metas y trabajando paso a paso, todos los días, en nuestra verdadera pasión.

La casa se construye ladrillo a ladrillo y desde los cimientos.
Con el cambio personal sucede lo mismo.