Según quien sea el encargado de realizarla la hipnosis esta puede clasificarse en:
Cuando se aplica la heterohipnosis, el hipnoterapeuta recurrirá a variadas técnicas para sugerir al sujeto determinadas conductas para que las incorpore en su vida particular y/o social.
En la autohipnosis no habrá obstáculos de de comprensión e interrelación, ya que hipnotizador e hipnotizado se resumen en la misma persona.
En éste último caso, resulta más difícil introducir pensamientos de carácter innovador, por lo que muchas veces puede derivar en un estancamiento.
En cambio en la heterohipnosis, al ser otra persona quien nos introduce en el estado hipnótico, pueden resultar innovadoras las elecciones conductivas a sugestionar.
La interacción que existe entre terapeuta y paciente se nos muestra sobre un plano metacomunicacional. Cada comunicación presenta un aspecto de contenido y un aspecto de relación, de manera tal que el segundo clasifica al primero.
Siempre será fundamental, una adecuada relación de confianza mutua y entendimiento entre los actores de la hipnosis para que esta produzca sus frutos.
- Heterohipnosis: es aquella que es practicada por un terapeuta y aceptada por el paciente
- Autohipnosis: cuando es el mismo individuo quien se aplica la terapia de hipnosis.
Cuando se aplica la heterohipnosis, el hipnoterapeuta recurrirá a variadas técnicas para sugerir al sujeto determinadas conductas para que las incorpore en su vida particular y/o social.
En la autohipnosis no habrá obstáculos de de comprensión e interrelación, ya que hipnotizador e hipnotizado se resumen en la misma persona.
En éste último caso, resulta más difícil introducir pensamientos de carácter innovador, por lo que muchas veces puede derivar en un estancamiento.
En cambio en la heterohipnosis, al ser otra persona quien nos introduce en el estado hipnótico, pueden resultar innovadoras las elecciones conductivas a sugestionar.
La interacción que existe entre terapeuta y paciente se nos muestra sobre un plano metacomunicacional. Cada comunicación presenta un aspecto de contenido y un aspecto de relación, de manera tal que el segundo clasifica al primero.
Siempre será fundamental, una adecuada relación de confianza mutua y entendimiento entre los actores de la hipnosis para que esta produzca sus frutos.