James Braid y la hipnosis

James Braid y la hipnosis

James Braid, cirujano escocés, fue quien introdujo el concepto moderno de Hipnosis.

Hacia 1841, asiste a una serie de demostraciones que haría Charles Lafontaine, conocido magnetizador francés. Lo sorprenden sus experimentos e investigaciones, pero rechaza la teoría del fluido magnético, que venía muy en boga desde la época de Mesmer.

Para el la hipnosis no es una cuestión metafísica, de fluidos, ni nada por el estilo, más bien le da un tinte fisiológico. La hipnosis para Braid sería entonces un estado especial del sistema nervioso y en especial del cerebro, que se provoca a través de medios artificiales, que permiten que el paciente entre en un estado similar al sueño. Una vez que el sujeto entra en este estado se puede influir en él con fines terapéuticos mediante las sugestiones.

La técnica de inducción utilizada por Braid a la hora de hipnotizar a sus pacientes, era hacerles mirar fijamente un objeto o su dedo. –de aquí viene la famosa imagen que todos tenemos en mente de un paciente mirando un péndulo oscilante-

El gran mérito de este médico reside en haber comprendido que la labor del hipnotista es más una cuestión de saber científico que un poder. También hace grandes aportes demostrando la importancia de las sugestiones verbales.

Pero Braid no se limito solo a subsanar patologías psicológicas de los pacientes, también aplico la hipnosis para lograr la suprimir el dolor en intervenciones quirúrgicas.

Desde entonces la hipnoterapia estuvo vinculada a la psicoterapia, y en el siglo XIX fue reconocida como una modalidad terapéutica en si misma.

James Braid y la hipnosis