SESION DE AUTOHIPNOSIS

El primer paso para lograr la autohipnosis es el dedicar unos minutos a relajar tanto el cuerpo como la mente, ajustando tu respiración a un ritmo estable y permitiendo simplemente reducir la velocidad. Una vez relajado puedes comenzar a guiarte hacia un estado profundo de relajación que sea altamente receptivo.

En ese tiempo, tranquilo y en silencio, tómate un momento y hazte consciente de tu cuerpo. Recorre con la mente y ve sintiendo cada parte de él: cabeza, cuello, tronco, espalda, pecho, brazos, manos, dedos, piernas, rodilla, pies. ¿están cruzadas tus piernas? el descruzarlas permite una mejor circulación ¿Te aprieta la ropa o los zapatos? Aflójalos para tu comodidad. Permite aquietarte un poco más.

En este punto querrás relajar tus párpados. Un buen método para hacerlo es contar lentamente del diez al uno en forma lenta, e ir imaginando una cuenta regresiva como cuando comienzan las películas en el cine. Puedes contar en silencio o en voz alta, no importa que método elijas. Cuando llegues al uno puedes cerrar tus ojos y mantenerlos cerrados.

Permite ese sentimiento de relajación que está en tus ojos, esa sensación de pesadez, se extienda hacia fuera como ondas por toda tu área facial. Luego continúa imaginando esta sensación de relajación bajando al resto de tu cuerpo. Piensa que llega primero a la cabeza... luego al cuello... a los hombros... a los brazos... y lentamente baja por todo tu cuerpo, paso a paso. Este proceso es denominado relajación progresiva ya que comienza por relajarse una zona, para luego proseguir con la siguiente.

Ahora, recrea unas placenteras imágenes en tu pantalla mental. Visualízate en tu lugar ideal de relajación o en cualquier lugar al que quieras ir para alejarte de ruido y el estrés mundano. Si te gusta el mar, imagínate en la orilla del mar caminando descalzo en la arena cálida escuchando el murmullo de las olas. Si te gustan más las montañas, imagínate en un frondoso valle alpino, escucha el viento y siéntelo fresco y refrescante. Observa las nubes blancas pasar. Aléjate de las preocupaciones cotidianas.

En este punto puedes encontrar que tu cuerpo comienza a sentirse pesado o ligero, tibio o frío. Diferentes personas tienen diferentes sensaciones, mientras que otros no experimentan nada especial. Algunas personas sienten un ligero parpadeo. Este movimiento ocular rápido (REM) ocurre generalmente en una de las etapas del sueño. Otras personas pueden experimentar distorsión del tiempo. En hipnosis es común que a uno le pareciera que el tiempo se acorta o se alarga. Treinta minutos pueden parecer cinco o viceversa.

Con tus ojos cerrados puedes contar en forma descendente una vez más del diez al uno, diciéndote esta vez que con cada número descendente podrás estar más profundamente relajado, más en perfecta armonía. Con la práctica descubrirás tu mejor uso de las pausas, cadencias y ritmos.
Dite a ti mismo que tu mente inconsciente aceptará y actuará sobre las sugestiones que le impartas.

Luego procede a darte sugestiones mentales positivas que afirmen tus ideales y propósitos. Con el tiempo y la práctica conseguirás tu nivel óptimo de profundidad y mejorarás la técnica para darte autosugestiones. Mantenlas positivas y enfocadas. Después usa ejercicios de visualización creativa para ver tus metas y sueños ya logrados. Así es como siembras pensamientos constructivos para que crezcan en el jardín de tu mente. Así es como reprogramas los viejos obstáculos en nuevas oportunidades.

Para completar la sesión, sugiérete que abrirás lentamente los ojos y despertarás lleno de energía y vitalidad. O cuenta de forma ascendente, esta vez del uno al diez. Sugiérete que te sentirás completamente despierto, con mente clara, fresca y feliz.

Si encuentras difícil de recordar estos pasos, puedes utilizar una grabadora de cinta o mp3 para no olvidarte de los mismos. Con el tiempo los aprenderás, y realizarás en forma automática.

Veinticinco o treinta minutos es el tiempo promedio que la mayoría de las personas le dedican a su sesión de autohipnosis, pero únicamente tú puedes decidir que tanto tiempo es el mejor para ti. Lo importante es que dediques un tiempo diario a la realización de la sesión. La repetición es la clave. Entre más lo hagas, más fácil resulta reforzar tu progreso personal y el éxito.