"La vida sólo puede ser comprendida mirando hacia atrás, mas sólo puede ser vivida mirando hacia adelante", decía el filósofo Soren Kierkegaard. Pero esa misma vida a veces nos supera y somos incapaces de abrir un nuevo camino. Problemas laborales, relaciones de pareja, conflictos familiares... Hemos desarrollado infinidad de recursos, disponemos de una formación técnica y profesional altamente cualificada, respuestas para todo en la aldea global y, sin embargo, carecemos de habilidades para el manejo de nuestras emociones.

Depresión, Ansiedad y fatiga crónica son las enfermedades más recurrentes de este siglo y las que más fármacos consumen, con o sin control. Las bajas laborales motivadas por estos conflictos van en aumento porque "invalidan a la persona para la vida social y laboral", aseguran los expertos en la mente.
Sin ir más lejos el año pasado más de 5.000 navarros sufrieron un baja laboral por un cuadro "ansioso-depresivo". "Fingimos que nos va bien en la pareja, en las relaciones con los amigos, en el puesto de trabajo...", admiten algunos psicólogos que confían en el "poder creador" de cada ser humano para buscar su propia felicidad pero también para dañarse con la mayor carga de "sufrimiento". La crisis económica ha acelerado, por otro lado, la demanda de otro tipo de respuestas de orden espiritual en las consultas de psicólogos, terapeutas y entendidos del alma.
Síntomas
Para cuando una persona enferma por ansiedad y reconoce que tiene un problema de orden psicológico antes han aparecido otros síntomas o señales de tipo físico. "La gente acude a urgencias por problemas respiratorios, amago de infarto... de hecho la mitad de las consultas de urgencias se deben a crisis de ansiedad que se tratan con Trankimazim y Tranxilium, y así se detienen los síntomas".
A Raúl Hernández Amillano, abogado, profesor de yoga, terapeuta y especialista en hipnosis ericksoniana; Gaztelu Lus Zufía, psicóloga clínica, máster en cuidados paliativos y analista transaccional; y Mari Luz Robles Ocón, ingeniera técnica industrial y especialista en Feng Shui, les une su trabajo como terapeutas transpersonales, "ayudan a las personas a superar sus problemas" desde una rama alternativa de la psicología: la cuarta corriente, entre la psicología clásica tradicional y el misticismo oriental.
"A base de ansiolíticos, tranquilizantes y antidepresivos mucha gente encuentra respuestas rápidas, aquí y ahora, ante los síntomas pero no obtiene resultados reales en su vida". Un duelo, una separación, cansancio acumulado, un problema laboral, la falta de pareja, "verte en casa sola cuando los hijos ya se han ido"... Se convierten en problemas de sueño, desazón, mal humor... pero hay mucho más detrás. "Entras en una rueda inconsciente de lo que ocurre y te dejas llevar por los acontecimientos; no eres tú el que diriges tu vida y las emociones se alteran", observa Raúl.
En terapia individual llama especialmente la atención la cantidad de gente joven con episodios de estrés o que se enfrenta a una ruptura de pareja pero que "en el fondo lo que buscan es el sentido a su vida y el crecimiento personal, gente que vive totalmente insatisfecha", coinciden. De hecho, es muy común a partir de los 40 años que una persona se encuentre con "todo aquello que había deseado" como lo es una familia, una casa, un coche, un apartamento en la playa, y sin embargo no encuentre una vida plena.
Para Raúl, que trabaja también con terapia grupal y lleva más de 15 años impartiendo yoga, esta crisis económica ha sacado a flote otros "valores no materiales" y "dejando que afloren otros recursos personales que abordan la naturaleza humana de forma integral". "Ante una situación económica más crítica te puedes enfrentar a la capacidad que en realidad tienes de confiar en la vida, de potenciar tus recursos, de tu propia autoestima, de tu fuerza, de aferrarte a una relación...", abunda. Del mismo modo que tampoco es casualidad que las grandes empresas como Acciona o Gamesa cada vez más demanden cursos de inteligencia emocional para la gestión de conflictos, habilidades sociales... Es la otra cara de la crisis.
Gaztelu coincide que a raíz de la recesión económica las consultas de diván crecen en la necesidad de buscar "el ser en contraposición al tener". "El tener es un traje, te identifica ante los demás y la crisis hace que uno se enfrente a sí mismo sin que sepa muy bien quién es lo que le origina una crisis de identidad. Alguien es un arquitecto que ha tenido gente a su cargo pero de pronto se ve en la calle y se siente que es nada, que le entrevista en una agencia de trabajo un chico más joven... y se pregunta ¿quién soy?", asevera.
Otro déficit claro es que en esta sociedad faltan modelos nuevos de relaciones de pareja y de familia. "Hay una generación bisagra que tiene ahora 40-45 años que sufre una insatisfacción tremenda. Los padres fueron un modelo de matrimonio determinado, con unos valores, pero la nueva pareja no encuentra un modelo que le sirva", señala. Raúl añade que muchos patrones de conducta se repiten en problemas de pareja, que por otro lado copan la mayoría de consultas: desilusión, falta de esperanza, inseguridad creer si existirá el amor perfecto, si tendré que conformarme con lo que tengo...
Como mensaje positivo los tres terapeutas coinciden en que no hay nada más curativo que el "amor": "amor a nosotros mismos, a lo que hacemos, a las personas con las que compartimos nuestra vida....". "Hay que encontrarse a uno mismo, parirse de nuevo y marcarse unos objetivos", señalan. Una persona con ilusiones, comprometida y confiada en sí misma puede llegar "más allá" de lo que podría esperarse de su propia trayectoria. "Lo que tu corazón desea tu mente te lo muestra, somos creadores de nuestro destino o nos integraremos en la creación de otros", apostillan. Energía positiva para tiempos grises.
Fuente: noticiasdenavarra.com

Depresión, Ansiedad y fatiga crónica son las enfermedades más recurrentes de este siglo y las que más fármacos consumen, con o sin control. Las bajas laborales motivadas por estos conflictos van en aumento porque "invalidan a la persona para la vida social y laboral", aseguran los expertos en la mente.
Sin ir más lejos el año pasado más de 5.000 navarros sufrieron un baja laboral por un cuadro "ansioso-depresivo". "Fingimos que nos va bien en la pareja, en las relaciones con los amigos, en el puesto de trabajo...", admiten algunos psicólogos que confían en el "poder creador" de cada ser humano para buscar su propia felicidad pero también para dañarse con la mayor carga de "sufrimiento". La crisis económica ha acelerado, por otro lado, la demanda de otro tipo de respuestas de orden espiritual en las consultas de psicólogos, terapeutas y entendidos del alma.
Síntomas
Para cuando una persona enferma por ansiedad y reconoce que tiene un problema de orden psicológico antes han aparecido otros síntomas o señales de tipo físico. "La gente acude a urgencias por problemas respiratorios, amago de infarto... de hecho la mitad de las consultas de urgencias se deben a crisis de ansiedad que se tratan con Trankimazim y Tranxilium, y así se detienen los síntomas".
A Raúl Hernández Amillano, abogado, profesor de yoga, terapeuta y especialista en hipnosis ericksoniana; Gaztelu Lus Zufía, psicóloga clínica, máster en cuidados paliativos y analista transaccional; y Mari Luz Robles Ocón, ingeniera técnica industrial y especialista en Feng Shui, les une su trabajo como terapeutas transpersonales, "ayudan a las personas a superar sus problemas" desde una rama alternativa de la psicología: la cuarta corriente, entre la psicología clásica tradicional y el misticismo oriental.
"A base de ansiolíticos, tranquilizantes y antidepresivos mucha gente encuentra respuestas rápidas, aquí y ahora, ante los síntomas pero no obtiene resultados reales en su vida". Un duelo, una separación, cansancio acumulado, un problema laboral, la falta de pareja, "verte en casa sola cuando los hijos ya se han ido"... Se convierten en problemas de sueño, desazón, mal humor... pero hay mucho más detrás. "Entras en una rueda inconsciente de lo que ocurre y te dejas llevar por los acontecimientos; no eres tú el que diriges tu vida y las emociones se alteran", observa Raúl.
En terapia individual llama especialmente la atención la cantidad de gente joven con episodios de estrés o que se enfrenta a una ruptura de pareja pero que "en el fondo lo que buscan es el sentido a su vida y el crecimiento personal, gente que vive totalmente insatisfecha", coinciden. De hecho, es muy común a partir de los 40 años que una persona se encuentre con "todo aquello que había deseado" como lo es una familia, una casa, un coche, un apartamento en la playa, y sin embargo no encuentre una vida plena.
Para Raúl, que trabaja también con terapia grupal y lleva más de 15 años impartiendo yoga, esta crisis económica ha sacado a flote otros "valores no materiales" y "dejando que afloren otros recursos personales que abordan la naturaleza humana de forma integral". "Ante una situación económica más crítica te puedes enfrentar a la capacidad que en realidad tienes de confiar en la vida, de potenciar tus recursos, de tu propia autoestima, de tu fuerza, de aferrarte a una relación...", abunda. Del mismo modo que tampoco es casualidad que las grandes empresas como Acciona o Gamesa cada vez más demanden cursos de inteligencia emocional para la gestión de conflictos, habilidades sociales... Es la otra cara de la crisis.
Gaztelu coincide que a raíz de la recesión económica las consultas de diván crecen en la necesidad de buscar "el ser en contraposición al tener". "El tener es un traje, te identifica ante los demás y la crisis hace que uno se enfrente a sí mismo sin que sepa muy bien quién es lo que le origina una crisis de identidad. Alguien es un arquitecto que ha tenido gente a su cargo pero de pronto se ve en la calle y se siente que es nada, que le entrevista en una agencia de trabajo un chico más joven... y se pregunta ¿quién soy?", asevera.
Otro déficit claro es que en esta sociedad faltan modelos nuevos de relaciones de pareja y de familia. "Hay una generación bisagra que tiene ahora 40-45 años que sufre una insatisfacción tremenda. Los padres fueron un modelo de matrimonio determinado, con unos valores, pero la nueva pareja no encuentra un modelo que le sirva", señala. Raúl añade que muchos patrones de conducta se repiten en problemas de pareja, que por otro lado copan la mayoría de consultas: desilusión, falta de esperanza, inseguridad creer si existirá el amor perfecto, si tendré que conformarme con lo que tengo...
Como mensaje positivo los tres terapeutas coinciden en que no hay nada más curativo que el "amor": "amor a nosotros mismos, a lo que hacemos, a las personas con las que compartimos nuestra vida....". "Hay que encontrarse a uno mismo, parirse de nuevo y marcarse unos objetivos", señalan. Una persona con ilusiones, comprometida y confiada en sí misma puede llegar "más allá" de lo que podría esperarse de su propia trayectoria. "Lo que tu corazón desea tu mente te lo muestra, somos creadores de nuestro destino o nos integraremos en la creación de otros", apostillan. Energía positiva para tiempos grises.
Fuente: noticiasdenavarra.com
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