10/12/2009

PARA LA DEPRESION: MEJOR TERAPIAS QUE LAS PASTILLAS

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Aún cuando en el mundo ha aumentado el uso de Terapia Cognitivo Conductual, muchos médicos aún acostumbran recetar pastillas a los pacientes que padecen depresión.

De hecho, las terapias tienden a ser más eficaces que las píldoras, ya que además brindan una solución más duradera. La doctora Jennifer Wild (del Instituto de Psiquiatría del Reino Unido) expone en su blog para la cadena BBC que "los pacientes con depresión con frecuencia mejoran cuando modifican su manera de pensar".

Según esta experta, los pacientes con depresión pueden sufrir baja autoestima, y pueden experimentar sentimientos suicidas, de tal manera que siempre requieren tratamiento. Seis millones de personas padecen de depresión y ansiedad en el Reino Unido y las encuestas indican que la mayoría no quiere tomar pastillas. Lo que desean es que se les apliquen tratamientos con resultados duraderos.

La CBT se basa en la teoría, de amplio respaldo, sobre cómo la depresión empieza y sobre lo que sigue después: patrones de pensamientos distorsionados. Al modificarse los pensamientos de los pacientes se empieza a apreciar la recuperación.

Los profesionales pueden mejorar la manera en que evalúan la depresión y tener pendiente que los resultados duraderos ocurren cuando se modifican los patrones de pensamiento.

El profesor Robert DeRubeis, catedrático de la Universidad de Pensilvania, gracias al apoyo de un equipo de expertos, ha demostrado que cuando las personas deprimidas en tratamiento transforman significativamente el modo en el que piensan, se nota una mejoría.

Los afectados igualmente se pueden recuperar con placebos, particularmente si los signos del mal son moderados. Los fármacos podrían llegar a ser eficaces, pero no necesariamente los resultados se prolongan en el tiempo y además pueden ocasionar efectos secundarios.

De acuerdo a lo expresado por el profesor Peter Tyrer -psiquiatra y editor del British Journal of Psychiatry- los fármacos tradicionales causan sueño, pero algunos de más reciente creación pueden originar insomnio, inquietud, vómitos y náuseas.

Adicionalmente, un mercadeo agresivo ha expandido el uso de medicinas para tratar problemas mentales y ahora los antidepresivos son ofrecidos para tratar la ansiedad cuando existe poca evidencia que sugiera que ayudan. (Con información de bbc.com)

Fuente: e-consulta.com