Yoga: Mucho más que posturas

Cuando escuchamos la palabra yoga, muchas veces nos remitimos a una persona realizando una postura complicada. Sin embargo, el yoga tiene que ver con una manera de ver y vivir la vida y es una gran herramienta, que tiene más de 3 mil años de ser practicada y que definitivamente nos puede ayudar para tener bienestar y salud a nivel físico y emocional.

La palabra yoga viene del sánscrito yug que significa unir y cuando practicamos esta disciplinas aprendemos a integrar los diferentes aspectos que conforman nuestro ser: el cuerpo físico, la mente, las emociones, el espíritu y nuestros sentidos para establecernos en nosotros mismos y así vivir de forma armónica.

yoga

Patanjali, fue el yogui a quien se le adjudica la sistematización de diferentes aspectos del yoga en los textos conocidos como Yoga Sutra. En estos textos Patanjali comprime el camino de espiritualidad de forma práctica en lo que se conoce como las ocho ramas del yoga.

Yamas y Niyamas
Las dos primeras ramas del yoga hacen referencia a las observancias que hemos de practicar con nosotros mismos y con los demás. Al practicarlas, llevamos el yoga más allá del tapete de yoga y lo convertimos en parte de nuestra vida.

Las observancias sociales (yamas) o código de conducta que hemos de seguir para coexistir en armonía con los demás son:
-Ahimsa (La no violencia). Nos invita a no ser violentos con nosotros mismos ni con los demás y a practicar la gentileza en nuestra vida cotidiana. Cuando practicamos la paz en nuestra vida abrimos el espacio energético para que otros también la practiquen.

-Satya (El ser verdadero). Nos invita a ser impecables y honestos con nuestras acciones, intenciones y pensamientos.

-Asteya (El no robar). Nos invita a no apropiarnos de lo que no nos pertenece.

-Bramacharya (Cuidar la energía). Aquí el objetivo es el procurar no desperdiciar tanto nuestra energía sexual como nuestra energía física.

-Aparigraha (Cuidar la ambición). Practicar el ser uno mismo y no querer ser alguien más es el significado de este código de conducta. Aceptarnos tal y como somos.

Las observancias personales (niyamas), que hemos de seguir en relación a nuestro comportamiento personal, son:
-Saucha (La purificación). George Feursestein, en su libro The Yoga Tradition, explica que "la purificación es una metáfora clave de la espiritualidad yóguica y que se alcanza, por un lado, a través de baños, dieta adecuada, y, por otro, a través de la meditación y concentración".

-Santosha (El contentamiento). Practicar mantenernos gozosos es algo a lo que nos invita el yoga, pero sobre todo a practicarlo en los momentos difíciles de la vida.

-Tapas (La disciplina). Nadie puede hacer el trabajo espiritual por nosotros. Cultivar la disciplina de sentarnos a meditar, de practicar la contemplación o las posturas de yoga, es algo fundamental. Al menos cinco minutos diarios, pero cultivar la disciplina es la base del despertar espiritual yóguico.

-Svadhyaya (El auto-estudio). La observación para entender nuestra naturaleza y reconocernos en el otro es clave dentro del código de conducta yóguico. Observar cómo nos relacionamos con nosotros mismos y cómo respondemos ante los acontecimientos del mundo exterior.

-Isvara Pranidhana (Rendir nuestras acciones a lo divino). Independientemente de la religión del practicante, ya que el yoga no es una religión, esta disciplina nos invita a poner nuestra mejor intención en nuestros actos y dejar el resto en manos de lo que nosotros consideremos divino.

Asana
Para el equilibrio del cuerpo físico el yoga propone el trabajo con las asanas o posturas físicas. El significado de asana es comodidad y estabilidad, por lo que al realizar las posturas de yoga hemos de procurar sentirnos cómodos en las mismas y no realizarlas si nos producen dolor o incomodidad. Como dice en un texto yóguico antiguo: "Del asana provienen la calma del cuerpo y de la mente, la liberación de la enfermedad y la ligereza".

Pranayama
Dice Vasant Lad que la respiración "es una manifestación del prana, la fuerza vital que sostiene toda la vida. Si controlas tu respiración, aquietarás tu pensamiento". El yoga tiene todo tipo de técnicas para aprender a usar de forma adecuada nuestra respiración en diferentes momentos de la vida. Existen técnicas para eliminar la ansiedad, el insomnio o generar vitalidad, por citar algunas.

Pratyahara
En el mundo actual estamos bombardeados de estímulos visuales y auditivos y también por todos los aparatos electrónicos que usamos en nuestra vida cotidiana y esto nos puede sacar de nuestro equilibrio. Esta rama del yoga nos invita a practicar el darles reposo a nuestros sentidos, absteniéndonos de usar dichos aparatos o de evitar en general estímulos como la televisión, el ruido, el uso del teléfono celular.

Dharana, Dhyana y Samadhi
Las últimas tres ramas del yoga hacen referencia a las diferentes formas de acercarse a la meditación. Ya sea a través de dharana, la atención correcta o el aprender a estar presentes en cada momento de la vida; a través de dhyana, relacionado directamente con el arte y las diferentes técnicas de contemplación y meditación, o, por último, a través de samadhi, el estado de la mente neutral o de éxtasis al cual nos acercamos cuando somos capaces de permanecer presentes en cada instante de nuestra vida aceptando lo que es.

En el estado de samadhi el yogui desarrolla la compasión, entendida como empatía e incluso puede sanar a otros con su pura presencia.

Fuente: impre.com