HIPNOSIS: La importancia de Milton Erickson
Han transcurrido más de 100 años desde el nacimiento de
Milton Hyland Erickson y 21 años desde la organización del Primer Congreso Internacional de Psicoterapia e
Hipnosis Ericksoniana, realizado en Phoenix, Arizona.
La figura de Erickson y su legado han influenciado profundamente el campo de la psicoterapia en los últimos 40 años… singular paradoja para un terapeuta que se negó a hacer explícita su teoría de la terapia y se opuso abiertamente a la creación de “escuelas” o “corrientes” en psicoterapia.
El objetivo de esta conferencia es invitarles a reflexionar en retrospectiva acerca del legado de Erickson y lo que podríamos denominar los “desafíos futuros” de este enfoque de psicoterapia.
Cuando se habla o se escribe acerca de la vida de
Erickson, sus biógrafos acostumbran a remarcar aspectos de la vida de ese hombre que pueden haber tenido influencia en su forma de entender la terapia, y cómo supo convertir sus déficit en fortalezas. Sin embargo, sus biógrafos han remarcado menos cómo Erickson –nacido a principios de un siglo lleno de promesas para el desarrollo la ciencia bajo la luz del positivismo– desde los inicios de su carrera pareció ir en contra del espíritu de la época para el entendimiento de los problemas humanos y de la naciente psicoterapia.
Por un lado, siendo médico y psiquiatra, no abogó por la aplicación del modelo médico a la psicoterapia, como lo hizo el psicoanálisis de la época; Erickson no estaba interesado en el conocimiento de las causas del pasado para la solución de los problemas del presente. Por otro lado, siendo un pragmático, tampoco abrazó el ideario del naciente conductismo de la época, movimiento del cual su profesor de
hipnotismo, Clark Hull, llegó a ser un respetable representante.
No habiéndose convertido en psicoanalista ni en un psiquiatra que trataba a los pacientes con las rudimentarias herramientas terapéuticas de la época, ni teniendo a nadie que le enseñara a abordar en una forma distinta las diversas demandas de salud mental de los pacientes,
Milton Erickson se enseñó a si mismo una forma inusual para tratar a sus pacientes.
Por lo tanto, ¿qué alternativa distinta existía en esa época para nuestro joven psiquiatra? La respuesta es obvia: la
hipnosis
Sin embargo, desde sus tempranos días de aprendizaje del hipnotismo con Hull, Erickson entendió en forma distinta el abordaje y el uso clínico de esta herramienta. Lo que lo distinguió de sus contemporáneos en el uso de la
hipnosis y ha posibilitado incluso que se denomine hoy como“nueva hipnosis” a su trabajo (“nuevo hipnotismo”, sería una acepción más correcta), es que a diferencia de aquellos que ven al paciente como un individuo ignorante de si mismo, a quien debe “programárselo” para una vida más saludable, Erickson supo sacar provecho de todo lo que aportaba el paciente para ayudarlo a sobreponerse de sus quejas.
Empero, el espíritu de la época no estaba preparado aun para aprehender las ideas esenciales de este experimentador y clínico inusual. Ya a fines de la década de los ’30 y hasta mediados de los ’60,
Erickson era reconocido como un experto mundial en
hipnotismo, que había publicado decenas de artículos en los cuales exponía sus sofisticados métodos para llevar al sujeto a la experiencia de
trance hipnótico, ya fuera que éste cooperara abiertamente o no con él…
La “
terapia ericksoniana” que conocemos hoy, estaba ya en parte descrita entre líneas en esos artículos pioneros. Pero como es obvio, todos vemos lo que queremos ver, y el trabajo de Erickson era visto bajo el prisma del positivismo aun reinante en psicología. Los tiempos aun no estaban maduros para percatarse que el trabajo de
Erickson lo acercaba más a la futura terapia de fines de siglo que a un hipnotista inusual que diseñaba tratamientos indescifrables.
Extraña posición la de Erickson… famoso entre sus iguales, solitario en el desarrollo y la práctica de su propio enfoque de hacer terapia…
La historia de la ciencia está llena de accidentes y coincidencias afortunadas… ¡Qué coincidencia afortunada para nosotros hoy, es que
Margaret Mead y
Gregory Bateson hayan necesitado a fines de los ’30 a alguien que pudiera examinar el material fílmico de los trances religiosos que habían filmado en Bali! Abraham Maslow los guió hacia Erickson…
Y casi veinte años después, Bateson acude nuevamente a Erickson para el estudio de las interacciones del hipnotista y su sujeto, en su Proyecto acerca de la comunicación. Cuando Haley y Weakland acuden a la casa de Erickson en 1956, estaban provistos de nuevas herramientas conceptuales (la naciente cibernética) y pudieron percatarse que Erickson era mucho más que un hipnotista inusual… estaban frente a un tipo de psicoterapia no conocida antes…
A mi juicio, esa reunión debiera quedar registrada en bronce en los anales de la historia de la
terapia breve… El hipnotista inusual se transformaba ahora en el terapeuta inusual…
En Palo Alto, armados con las nuevas herramientas conceptuales que estaban construyendo, comenzaron a desentrañar la “magia” de ese “chamán”de Arizona…
Diez años después de ese primer encuentro con Erickson, ocurren nuevamente dos hechos históricos: en 1967 Haley, que ya había abandonado Palo Alto, publica la primera colección de artículos de Erickson acerca de la
hipnosis y la terapia; y los miembros del Centro de Terapia Breve del MRI publican su pragmática de la comunicación… Haley y los miembros del MRI rinden así un homenaje a sus maestros, Erickson y Bateson, respectivamente…
Mientras en América Latina iniciábamos los ’70 entrando a una de las épocas más oscuras de nuestra historia, en Phoenix y Palo estaba surgiendo una potente luz que iluminaría el futuro de la terapia breve…
En 1973 y 1974, nuevamente Erickson, Haley y el MRI vuelven encontrarse; Haley publica Terapia no Convencional, y los miembros del Centro de Terapia Breve del MRI publican en 1974, su histórico Cambio, en cuyo prefacio
Erickson escribe: “me complace que mi propia obra haya contribuido a las ideas representadas en este libro…”
En 1972, el joven psicólogo
Ernest Rossi comienza a estudiar el trabajo de Erickson… a partir de 1973, el joven Jeffrey Zeig comienza a estudiar con Erickson…, y en Palo Alto comienzan a desarrollar su enfoque para la solución de problemas…
Sin embargo, aquí ocurre un extraño fenómeno: las ideas fértiles de Erickson caen en distintos terrenos, y esos distintos investigadores y clínicos, toman caminos que a simple vista aparecen como muy divergentes… Es como si Erickson se hubiese desdoblado en distintas personas para el estudio y análisis de su obra… Me pregunto si Erickson previó alguna vez que su renuencia a teorizar acerca de su modo de entender y proceder en terapia daría pie al desarrollo de mundos fértiles, pero extraños entre sí, todos faltantes de la unidad e integración existente en la terapia del mismo Erickson…
Rossi, joven psicólogo jungiano, se abocó a la tarea de hacer explícitos los principios básicos del
hipnotismo de Erickson, y los elementos fundamentales de sus diversos acercamientos hipnoterapéuticos. Y no podía ser de otro modo, la
hipnosis, el inconsciente y los fenómenos intrapersonales van tomados de la mano…
Haley, por su parte, ya desde antes de 1966 venía desarrollando su enfoque estratégico de la terapia… Su participación en el Proyecto de Bateson lo había provisto de una mirada interaccional que prescinde del inconsciente, tanto para la teoría como la práctica de la psicoterapia…
En el MRI, asimismo, no necesitaban de la
hipnosis ni del inconsciente para la formulación de estrategias que rompieran las pautas repetitivas y viciosas que suelen mantener los problemas humanos…Distintos Erickson… aparentemente distintas terapias…
El mundo de la psicoterapia en los ’70 y parte de los ’80, es un mundo ávido de técnicas, en donde tanto las características de los pacientes como la relación terapéutica se denominaban “factores inespecíficos” de la terapia… El positivismo en psicología aun se resistía a su muerte natural…
En ese mundo que se debatía entre la agonía de una mirada conservadora; la eficacia de una tecnología todopoderosa que termina anulando al hombre y destruyendo su entorno; la porfía de muchos psicólogos, autodenominados “científicos”, en continuar reduciendo al hombre a un conjunto de comportamientos condicionados; la “revolución de las flores” que promueve la
mirada humanista en psicología; era un mundo propicio para que emergieran el brujo de Sonora, el indio yaqui Don Juan, y el brujo de Arizona, Erickson… y para que el magnetismo animal de
Mesmer y el
hipnotismo de
Braid resurgieran de sus cenizas y ocuparan nuevamente un lugar de primacía en el tratamiento de los problemas humanos… sólo que ahora en el contexto de una inusual terapia humanista: la “
hipnosis ericksoniana”…
Es que desde antes de los tiempos de Mesmer, los seres humanos hemos sido atraídos por lo misterioso y lo ritual…, y especialmente cuando la
hipnosis ericksoniana promocionada por Haley nos promete curas casi “milagrosas” obtenidas en unas pocas sesiones de terapia… cuando la terapia tradicional ni siquiera prometía la cura después de innumerables costosas sesiones de terapia, o la floreciente terapia humanista nos decía que es inevitable sufrir si queremos liberarnos de nuestras ataduras culturales introyectadas para realizarnos como personas genuinas…
La popularidad de la denominada “
hipnosis ericksoniana” no sólo condujo a que muchos terapeutas peregrinaran hasta Phoenix, sino que llevó a una profusión de textos que colocaron el énfasis en las técnicas de Erickson, más que en sus principios unificadores y revolucionarios.
Expresiones como “hipnosis indirecta”, “inconsciente creativo”, “utilización terapéutica”, “metáforas terapéuticas” comenzaron a ser populares en nuestra jerga.
Asimismo, sin duda deslumbrados por la poderosa luz proveniente desde Phoenix, los terapeutas confiaron plenamente en los reportes clínicos de Erickson y en las afirmaciones acerca de su
hipnosis; y se realizaron en los ’80 una serie de investigaciones que comparaban a la “
hipnosis ericksoniana” con la “
hipnosis experimental”; lo cual estaba dentro de lo esperado para esa década, en la cual los terapeutas-investigadores se esforzaban por demostrar que su enfoque era superior a los demás.
Mientras tanto, el pensamiento sistémico que ayudaron a desarrollar en Palo Alto, se extendió por todos los continentes a través de los diversos enfoques de terapia familiar… la mayoría relacionados en forma a veces muy indirecta con el pensamiento de Erickson… Permítaseme citar a Lynn Hoffman, que escribió lo siguiente en 1981:
«Aunque Erickson es conocido básicamente como hipnotista experimental, debido en gran parte al interés de Haley por su obra, se le ha incluido entre los abuelos de la terapia familiar. Los lectores encontrarán a la vez fascinante y mistificador el relato hecho por Haley de los milagros terapéuticos de Erickson en Terapia No Convencional.
[…] Por desgracia, el inmenso interés despertado por Erickson ha enfocado básicamente su inimitable talento. Podemos leer el libro de Haley sobre Erickson, u hojear los propios artículos de Erickson y apreciar las asombrosas ideas y sus increíbles resultados, pero no sabremos más sobre cómo reproducir semejantes obras.
El más reciente microanálisis hecho por Richard Bandler y John Grinder sobre las sesiones de Erickson con clientes (pautas de discurso, empleo y tonalidad, pausas, metáforas, etc.) tampoco es de mayor ayuda. También allí estudiamos las ingeniosas sutilezas hechas para el neófito y sentimos que estas cosas sencillamente no son repetibles. El arte de la terapia sigue siendo el arte del chamán, del sumo sacerdote, del médico brujo. Pese a toda la fascinación por la obra de Erickson y los brillantes estudios que se han hecho de ella, sigue siendo algo que sólo puede lograr un individuo extraordinario si es iniciado en los misterios por otro maestro extraordinario.»
Fuente: icsis.cl
HIPNOSIS: La importancia de Milton Erickson