Todos llevamos dentro un extraño que nos hace sufrir

Entrevista a Isabel Menéndez, psicóloga y psicoanalista

Nací y vivo en Madrid. Estoy casada con Juan José Millás y tenemos dos hijos. Creo que los políticos lo están haciendo muy mal, que lo más importante es que funcionara una ética que no está funcionando. Creo en el inconsciente; la religión sirve para dominarlo un poco

El inconsciente es un monstruo?

Es un arsenal de pasiones que nos empuja a vivir, a sufrir, a amar; que nos controla, nos domina.

Ya decía yo que era un monstruo...

Todos llevamos dentro un extraño que nos hace sufrir muchísimo. Como no lo conocemos, nos asustamos de él. Habría que preguntarse por qué nos asusta tanto teniendo en cuenta que es nuestro.

¿Qué propone?

Escucharlo: el inconsciente se expresa en los sueños, síntomas, lapsus, en eso que conscientemente no podemos dominar.

¿Y después?

Elaborarlo. Debemos librarnos de todo el daño que nos hacemos a nosotros mismos y disfrutar más en la vida.

¿Alguna receta casera?

Cada vez hay menos reflexión, vamos demasiado deprisa y no sé adónde..., ya vamos a morirnos todos. La receta es no tener miedo al inconsciente.

¿Cómo lo hacemos?

Mediante un ejercicio consciente de humildad, reconociendo que mucho de lo que nos pasa está más allá de nuestra voluntad. Y poniendo más atención en el amor.

¿?

El amor es una de esas cosas profundas de las que depende nuestro bienestar.

Nunca había habido tanta gente sola.

Creo que se debe a que somos muy exigentes y que pensamos que el otro tiene que darnos más de lo que puede.

Igual es que hay mucho roñoso.

Las mujeres son más exigentes que los hombres y padecen más. Los hombres, como son menos exigentes, encuentran.

¿Qué elegimos?

Algo de lo que valoramos y aquello que nos recuerda parte de nuestra infancia, lo que hemos vivido con placer y queremos repetir, o lo contrario. Los modelos amorosos se forman en los primeros años.

¿Por qué dura tanto el desamor?

El amor dirige la vida: tenerlo, no tenerlo, haberlo tenido y haberlo perdido, la falta de amor... está en la base de todo lo que sufrimos, de todos los fracasos en la vida. El amor tiene que ver con nuestra relación con el otro, con todos los otros. Hay quien tiene miedo a amar, otros no han aprendido, les ha fallado el modelo materno.

Las madres, lo hagan bien o mal, siempre tienen la culpa de todo.

La madre es absolutamente fundamental y marca la relación con el amor para la vida.

¡Lo ve!

... Pero si el padre no ha funcionado, el amor se convierte en un desastre. El padre es el que separa al hijo de la madre. Hay hombres que creen que los hijos son cosas de mujeres y entonces se retiran, suelen ser hombres muy infantiles.

¿Qué hacer en esos casos?

Suplirlo. Creo que cierta decepción y desconfianza hace que las mujeres dejen de lado al hombre.

Por algo será, ¿no?

No hay destino, hay inconsciente. Elegimos parejas de determinadas características, ¿por qué algunos fracasan continuamente?... Esa búsqueda la dirigen deseos que hay que investigar. Y, además, como el inconsciente puede pensar una cosa y su contraria, no resulta fácil. ¿Sabe lo que veo mucho?

¿Qué?

Miedo a amar. En el amor hay que jugarse mucho, y como las energías las tenemos colocadas en muchas parcelas de la vida que también nos dan gratificación, pasamos de complicarnos la vida.

¿Le parece mal?

El miedo a amar siempre tiene que ver con el temor a confundirte con el otro y dejar de ser tú, de dominar tu vida.

Ha dicho que a amar se aprende, ¿no es un sentimiento consustancial al ser?

El amor tiene que ver con el deseo, y el deseo es aprendido. Uno aprende a desear cuando le han puesto límites. Para amar hay que aprender a tolerar la frustración.

¿Qué ha aprendido usted?

Que tenemos una gran capacidad de autoengaño, y que nuestras pulsiones destructivas son muy tenaces. Pero me encanta ver que hay gente que se la juega. Enfrentarse con uno mismo, ahí está la gran batalla.

¿Alguna inspiración sobre el amor?

Convendría pensar que el otro siempre nos va a decepcionar, y que esa decepción no es tan mala, porque fomenta el deseo de que alguna vez obtengamos eso que queremos.

Menudo consuelo de pacotilla.

Hay que aprender que todo no va a llegar.

A veces nos conformamos con poquito.

Sólo conscientemente.

Entiendo.

La pareja no se hace sola, al amor hay que darle tiempo, espacio y lugar. Hay que trabajarlo; cada tanto, sentarse y hablar.

Las mujeres siempre están dispuestas.

A los hombres hay que facilitárselo, les cuesta porque se asustan.

¿Condenadas a hacerles de madres?

Para nada, lo que hay que aprender es a ser más mujeres. El hombre idealiza mucho a la mujer. Algunos, cuando se les cae, la sueltan y van por otra a la que puedan idealizar, pero así nunca tendrán una pareja saludable.

No es muy alentador.

Con el sufrimiento pagas culpas inconscientes que no conoces; eso las religiones lo saben. Cuando se sufre es cuando hay que ser más rebelde: no querer volver a sufrir.


Percepción
Yo siento que me está psicoanalizando; ella, que la estoy examinando. Avanzamos hasta que nos lo decimos y todo ese entramado de sentimientos se convierte en riqueza. Y comprendo que en el fondo siempre subyace el deseo de ser comprendido y apreciado. Sobre eso ha reflexionado Isabel Menéndez en su último libro, La construcción del amor (Espasa). "El amor dirige nuestras vidas, es el más alto reto y también el más complicado. De hecho, casi todos los sufrimientos están muy relacionados con la percepción de no sentirnos amados; pero a amar se aprende", dice la autora. Durante más de 30 años esta psicoanalista ha alternado la práctica clínica con la divulgación de temas psicoanalíticos.

Fuente: lavanguardia.es
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Bikram yoga

Entrevista a Bikram Choudhury, yogui

Nunca recuerdo mi edad. Nací en Calcuta y vivo Beverly Hills. Casado, tengo dos hijos. He tenido como alumnos a Nixon, Reagan, Kennedy, Clinton, Indira Gandhi, Nehru. Estoy con los demócratas. La religión es control, no creo en ella. El cuerpo es el templo del espíritu

Cuando era niño mi gurú me enterraba bajo tierra durante diez días.

¡Y qué más!

He sostenido sobre mi pecho a un elefante. Y he levitado, hay vídeos sobre ello.

En todo caso, ¿para qué hacía eso?

El objetivo era recaudar fondos para la obra de la madre Teresa, a la que conocí de niño. Empecé a practicar yoga a los tres años.

Aun así...

Los yoguis tenemos poderes que la gente normal no ha desarrollado. Se puede vivir durante un tiempo sin respirar, comer ni beber. Mi maestro era Bishnu Ghosh, el culturista más célebre de aquella época. Médico, ingeniero, atleta, poeta, filósofo y abogado; el hermano pequeño de Paramhansa Yogananda, autor de Autobiografía de un yogui.

Aun así...

Me golpeó como un martillo toda mi vida para que nadie pudiera hacerme ni un rasguño en el cuerpo, la mente o el alma. Hizo que me volviera resistente a todo: al frío, al calor, a las emociones, y al dinero.

... Pues tiene un garaje lleno de Bentley y Rolls-Royce.

Cierto, me fascinan los coches, pero se trata de vehículos de segunda mano que he comprado como chatarra y que he arreglado con mis propias manos. Dirigía mi primera escuela de yoga y simultáneamente trabajaba en un garaje de reparaciones.

¿Es usted mecánico?

Sí, de coches y de cuerpos. La práctica del hatha yoga, de mi serie de 26 posturas y dos ejercicios de respiración, convierte un humano chatarra en un Rolls-Royce: arregla el chasis, recarga las baterías, equilibra los transmisores y afina los motores.

¿Cómo llegó a esa serie?

A los 13 años fui el atleta más joven que jamás ganó el Campeonato Indio de Asanas de Yoga, y lo gané durante tres años consecutivos. También conseguí récords como levantador de pesas hasta el día que un peso de 200 kg me pulverizó una rodilla. Los médicos me dijeron que no volvería a caminar.

¿Milagro?

Efectivamente. Me fui cojeando hasta mi gurú y él me recuperó. Fue tal el milagro que decidí ser profesor de yoga, ya no me moví de su lado. Cuando mi maestro trataba a un paciente, le decía lo que tenía que comer y las posturas que debía ejercitar para curar su dolencia: riñones, columna, diabetes, corazón, tiroides, artritis. Era la tradición.

¿Tradición que usted cambió?

Mi gurú me envió a Bombay a tratar pacientes y pensé que si podía enseñar en grupo las posturas correctas en el orden correcto, podría tratar a mucha gente. Así creé mi método. Me hice famosísimo. En 1959 vino George Harrison, en 1960 Shirley MacLaine, para pedirme que fuera a Hollywood.

Y se fue.

Todavía no. En 1970 mi maestro me envió a abrir una escuela en Tokio, trabajaba los siete días de la semana y me convertí rápidamente en una superestrella. Enseñaba yoga a la familia imperial.

No me los imagino haciendo la postura del conejo a 40 grados.

Traté a la sobrina de Hirohito, que tenía un cáncer de huesos, se había sometido a dos operaciones y estuvo 16 años en la cama. Tras ocho meses ya había abandonado la silla de ruedas. Con ella fui a Honolulu.

Buen sitio...

Allí curé de una trombosis cerebral al primer ministro, Kakuei Tanaka, que le habló de mí al presidente Richard Nixon. Nixon sufría una trombosis en la pierna izquierda. Lo conocí en la cama con un dolor atroz.

Cuénteme qué le hizo.

Lo metí en la bañera con sales de Epsom, le suministré un tratamiento hidropático, es decir: yoga en una bañera. Al cuarto día estaba bien. Al despedirse, me dio un sobre que cambió mi vida.

¿Qué había en el sobre?

El permiso que nunca había solicitado para residir en EE. UU. En 1973 abrí mi escuela en LosÁngelescon la ayuda de Shirley Mac-Laine. Al principio no quería cobrar a mis alumnos, ya que un verdadero yogui no recibe dinero de sus alumnos. Yo nunca pagué a mi maestro, pero le fregué los suelos.

¿Ya se ha vuelto occidental?

Fue ella la que me informó y me convenció de que allí no funcionaban las cosas de esa manera. Actualmente hay más de dos mil escuelas de Bikram yoga en el mundo. He colaborado en un proyecto de la Universidad de Tokio, patrocinado por la ONU, que demuestra que el yoga regenera los tejidos y cura enfermedades crónicas.

¿Y es necesario hacerlo a 40 grados?

Eso como mínimo; cuanto más calor, mejor. ¿Y sabe por qué inflijo esa tortura?

Prefiero no especular.

Para que sean más felices. Para convertir un trozo de hierro en una hermosa espada, un herrero utiliza el calor: así forjo mentes y cuerpos de acero.

Bueno, bueno...

El yoga modifica el cuerpo del interior al exterior, desde los huesos hasta la piel. Para conseguirlo, primero tienes que calentar el cuerpo, ablandarlo: un cuerpo caliente es un cuerpo flexible. Además, el calor permite hacer flexiones y estiramientos con el menor riesgo de daño y elimina toxinas. Pero déjeme advertirle:

...

Hacer algo correcto al 99% significa hacerlo mal al 100%.


Guapos y felices
Es el vendedor ambulante de milagros más descarado que he conocido: "Con el Bikram yoga los alumnos son más guapos, se encuentran mejor y viven una vida más feliz y satisfactoria", escribe en el prólogo de Bikram yoga (editorial Obelisco). Me presenta a una de sus profesoras, una mujer octogenaria que se retuerce en posturas imposibles. Nacho Cano le confesó a Buenafuente que el Bikram yoga, que se practica a más de 40 grados, no sólo le curó una hernia en la columna, sino que le cambió la vida. Bikram asegura que su serie de 26 posturas y dos ejercicios de respiración curan el cuerpo. "Cada postura beneficia a uno o varios órganos, y la respiración correcta es el secreto de la juventud."

Fuente: lacontra de lavanguardia.es
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Vampiros psíquicos en las empresas

El término vampiros psíquicos está acuñado por Lillian Glass, en su libro Toxic people (Gente tóxica), para hacer referencia a aquellas personas que, por su baja autoestima y valoración, necesitan extraer, de los otros, su energía, a través de conductas descalificantes. Se sabe que el término “gente tóxica” fue plagiado por un psicólogo pastor evangélico argentino, lo cual se encuentra en manos de la Justicia (Perfil.com).

Estos “vampiros” casi siempre aparecen en las empresas, tratando de sembrar confusión, inseguridad e inestabilidad entre las personas que comparten su trabajo, producto de su egoísmo y de su envidia. Son los famosos “sembradores de cizaña” que acometen contra todo aquello que les saca protagonismo.

Este tipo de personas afirman, siempre, que su actuar se debe a que están atentos a realizar “criticas constructivas” porque llevan puesta la “camiseta de la empresa”. Nada más lejano de esto. Una actitud hipócrita que enmascara otras intenciones: provocar al buen empleado para desgastarlo mediante comportamientos manipuladores.

Suelen romper el ritmo de trabajo y dificultar la comunicación, dando siempre puntos de vista negativos o, lo que es peor, cambiando de parecer continuamente y/o no responsabilizándose de sus propios dichos. Siempre terminan creyéndose sus propias mentiras. Son especialistas en levantar rumores. Practican el sutil arte de que otros se sientan responsables y hasta en deuda con ellos, sin causa alguna.

Así como se los encuentra en todos los niveles de la sociedad, en una empresa, desarrollan su insidia en cualquier departamento. Buscan “asesorar” a otros empleados para crear descontento.

Según Lillian Glass, la fórmula perfecta para desintoxicar las relaciones humanas consiste en “comunicarse para afrontar lo que nos molesta del otro y decirlo sin tapujos”. A veces, no resulta tan fácil, ya que se teme a la posible respuesta vengativa, con la consiguiente perdida del trabajo, si el tóxico ocupa algún puesto jerárquico.

Coincido con la Dra. Glass en que el humor es uno de los mejores antídotos contra estas personas. Relajarse frente a los ataques y desdramatizarlos, dado que estos individuos se alimentan de la negatividad que nace de sus ofensivas.

Un vampiro psíquico puede esparcir su negatividad en un ambiente laboral porque, de alguna manera, los directivos o jefes, ya sea para evitar conflictos o por su debilidad gerencial, se vuelven cómplices de sus acciones.

Detectarlos es fácil, ya que su personalidad los delata. Características tales como las siguientes saltan a la luz: muy susceptibles e hipersensibles a las críticas, intrusivos, invaden la intimidad de los compañeros, egoístas, inestables emocionalmente, dogmáticos, rígidos, malos comunicadores, poco responsables de sus actos desvalorizantes de los subalternos y colaboradores, movilizándolos siempre una ambición personal desmedida. Se podría afirmar que poseen una personalidad de base narcisística.

Lo importante es no dejarse manipular. Ante sus exigencias, en forma cordial, hacerle conocer los límites que impiden efectuar la tarea que ellos imponen. Siempre hay que negociar sus demandas de manera realista. Ya hemos hablado de “expectativas menos realidad igual desdicha”, por lo tanto, de un vampiro psíquico no hay que esperar reconocimiento por un trabajo.

Se debe tener en claro que son individuos peligrosos para la salud psíquica emocional y física. Dentro de una empresa, se hace difícil mantenerse alejados, pero sí se pueden cubrir todos los flancos para que sus acciones no terminen deteriorando y socavando la buena voluntad de las personas y generando una ansiedad que hace imposible un clima de trabajo eficiente.

Según la Dra. Lillian Glass, el origen de estas conductas es “debido a los celos y su concomitante envidia", y aconseja actuar como si se fuera un espejo. De este modo, se obliga a estos “vampiros” ver sus conductas.

Toda "empresa es una red de relaciones humanas cuya finalidad es conseguir una serie de resultados que tan sólo pueden obtenerse trabajando en equipo", apunta el coach Vicenç Olivé, codirector del Instituto Gestalt, por eso, no se debe compartir tiempos y espacios con personas problemáticas.

Un buen departamento de Relaciones Humanas debe estar atento a este tipo de situaciones, a fin de ayudar a que todos convivan con todos, logrando que el trabajo sea un lugar de placer, donde cada empleado pueda desplegar todas sus capacidades al servicio de la empresa; manteniendo vínculos basados en ciertas reglas aceptadas por todos, fundamentalmente en el reconocimiento y respeto de la personalidad humana. A esto último, un vampiro psíquico hace caso omiso.

Fuente: san-pablo.com.ar
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Estamos ante un proyecto de fusión de saberes integrados

FRANCISCO TRAVER. CODIRECTOR DEL MÁSTER EN PSICOLOGÍA Y MEDICINA LA FRASE..LUGAR DE NACIMIENTO: CASTELLÓN EDAD: 58 AÑOS FORMACIÓN: ESPECIALISTA EN PSIQUIATRÍA CARGO: DIRECTOR DEL ÁREA DE SALUD MENTAL DEL HOSPITAL PROVINCIAL DE CASTELLÓN

--¿Qué objetivos persigue este nuevo ciclo formativo?

--Lo cierto es que existe un hueco en la enseñanza médico-psicológica, que no solo afecta a estas disciplinas sino también a otras que a la larga deberán integrarse en un nuevo nivel de conocimiento que llamaremos para entendernos sistémico y que explora las conexiones entre las diferentes áreas de conocimiento bajo un paraguas común.

--¿A quién se dirige el máster? ¿Qué perfiles se buscan?

--El máster no pretende circunscribirse solamente a las profesiones sanitarias, sino que está diseñado para ejercer de puente de unión con otras disciplinas que puedan ayudar en este proyecto de “fusión de saberes integrados” que de alguna forma representa una condición sistémica del conocimiento sin renunciar a los enfoques espirituales.

--¿Podría comentarnos cuál será la metodología a aplicar?

--El máster es semipresencial, con seminarios prácticos y teóricos junto con algunas clases magistrales de especialistas. Me gustaría destacar a Rupert Sheldrake, uno de los biólogos sistémicos más importantes. También las aportaciones del Dr. Álvaro y los nuevos enfoques de la terapia corporal del Dr. Almendros, sin dejar de olvidar las nuevas tecnologías asistidas por ordenador de la Dra. Cristina Botella.

--¿Qué aspectos destacaría?

--Lo destacable es que se trata del primer máster que se realiza en España sobre este tipo de terapéuticas que en el imaginario aún se encuentran entrelazadas con lo esotérico: la psicología transpersonal, la relajación y la terapia por el movimiento, la psicodanza, la homeopatía, la acupuntura, la meditación, la medicina chamánica, el uso de la intención y del efecto placebo como terapias prácticas orientadas desde un punto de vista científico son los efectos de teorizaciones muy profundas como la física cuántica que ofrecerán sin duda un soporte fundamental en el quehacer de nuestros profesionales. Toda la información está en www.fue.uji.es/nppm.

Fuente: elperiodicomediterraneo.com

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La conciencia es todavía un enigma por descifrar

La reflexión sobre la conciencia causó fascinación a filósofos y teólogos por siglos, y también a estudiosos del derecho o el arte. En las últimas décadas, también fue un campo de estudio fundamental para las neurociencias.

Éstas han podido distinguir los procesos del estar despierto (“ wakefulness ”) y del estar alerta o consciente (“ awareness ”). El caso de Terri Schiavo, por ejemplo, paralizó a Estados Unidos: cuando uno veía la imagen de ella, una paciente en estado vegetativo, se mostraba despierta (sus ciclos vitales eran normales) pero no consciente (conectada con el entorno).
Estudios de resonancia magnética funcional y electroencefalografía determinaron que estos dos procesos dependen de sistemas cerebrales distintos : el estar despierto se procesa por sistemas más primitivos (el reticular y sus proyecciones al tálamo) y el contenido (la conciencia) es alimentado por redes evolutivamente más nuevas distribuidas en la corteza cerebral.

Pero el estudio sobre la conciencia no sólo contempla la distinción de estos dos grupos de procesos. Por ejemplo, no es lo mismo tener conciencia que tener una capacidad para poder inferir y comprender el estado de conciencia . Esto último depende de una red aún más compleja de circuitos neuronales. Una de las características básicas de un proceso consciente es la necesidad de tomar una decisión.

También existe una gran dedicación de las neurociencias para comprender la diferencia entre lo consciente y lo no consciente . Se puede decir, en principio, que la mayoría de los procesos cerebrales no son conscientes. Asimismo, información completamente ignorada puede influir sobre el procesamiento de la información atendida.
Imaginemos que estamos conversando en una vereda, concentrados en nuestra charla, cuando vemos pasar algo a una gran velocidad (una moto, un auto, un camión quizás). Esa brevísima entrada de información a nuestro cerebro no es consciente y, sin embargo, cuando medimos qué sucede en el laboratorio, se observa una muy breve actividad cerebral (apenas unos milisegundos) con características particulares de este fenómeno, que al prolongarse durante unos cuantos milisegundos más puede convertirse en una representación mental: sabemos que vimos algo, pero no sabemos qué es lo que vimos, generando así un fenómeno preconsciente .

Por el contrario, si logramos prestarle atención a ese objeto, aun si pasara a la misma velocidad, el estímulo lograría distribuirse en la compleja y difusa red de nuestra corteza cerebral, y entonces tendríamos conciencia sobre ese objeto que vimos.
Queda claro que lo consciente empieza donde termina lo no consciente. Nuevos estudios ayudarán a dilucidar cuál es este límite y cómo debemos interpretar sus implicancias clínicas, éticas y legales .

Sin embargo, las ciencias no podrán explicar totalmente la experiencia consciente, ni medir la conciencia intrínsecamente privada, invisible, esa experiencia subjetiva e íntima que hace al ser humano un fascinante mar de incógnitas que se navega a bordo de algunas respuestas.

Por FACUNDO MANES. DIRECTOR DE INECO Y DEL INSTITUTO DE NEUROCIENCIAS DE LA FUNDACION FAVALORO, para clarin.com
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Al niño se le hace creer que sus deseos son sus derechos

Jorge Barudy, neuropsiquiatra, psiquiatra infantil y terapeuta familiar.

Tengo 61 años. Nací en Chile y vivo en Vilanova i la Geltrú. Estoy casado por segunda vez, tengo tres hijos de mi primer matrimonio y una niña adoptada que tiene 5 años: lo más placentero de mi vida es educarla y estar con ella. Soy de izquierdas y agnóstico

Yo era médico rural. Después de una experiencia de cárcel y de tortura en Chile, llegué como refugiado político a Bélgica en 1975 gracias a AI.

Y allí estudió Psiquiatría.

Fue una manera de reconstruirme. Me especialicé en los traumas provocados por la violencia política y por el entorno familiar.

Los malos tratos en la infancia, dice su currículum.

Más bien los buenos tratos. Considero que los malos tratos son una excepción; la mayoría intenta tratar bien a sus hijos, lo que pasa es que ser madre o padre es un desafío.

¿Cuál es el mayor de los desafíos?

Poder aportar a los niños de forma continua cuidados y estímulos para su desarrollo, afectividad, educación; y ayudarles a integrar una imagen de sí mismos contributiva y positiva que les permita ser seres sociales.

Ahora está de moda hacer de los niños ciudadanos en lugar de personas.

Sin duda los modelos de crianza están muy influenciados por la cultura dominante del momento. Y hay una confusión entre derecho de los niños y libre albedrío.

¿A qué se refiere?

Ahora se fomenta el deseo en el niño desde muy pequeño porque el modelo de mercado necesita consumidores. Al niño se le hace creer que sus deseos son sus derechos, que desear es un valor fundamental.

Perverso.

Sí, se le fomenta el tenerlo todo y ser diferente al mismo tiempo, el resultado es lo que vemos a nuestro alrededor: niños, adolescentes y jóvenes muy egocéntricos que, en general, no respetan la autoridad.

¿Cómo ejercer la autoridad?

La autoridad se gana si uno tiene la capacidad de decir no sin miedo, sabiendo que es bueno para el niño restringir algunas libertades en un momento determinado.

¿Debemos leer muchos libros de psicología para ser buenos padres?

Los modelos de parentalidad se adquieren viviendo, los adquieres de tus padres.

Entonces repetimos y no avanzamos.

Hay elementos del modelo de tus padres que tú interiorizas pero que afortunadamente vas recreando y comparando con la familia del vecino, de tus amigos o con lo que lees. Así vas creando tu propio modelo.

Eso parece más interesante.

Si vives en un sistema muy cerrado, no tienes posibilidad de comparar y el riesgo de repetición es grande; pero si tienes la posibilidad de vivir en un sistema más abierto, puedes decir: "Esto no es lo que yo quiero".

Resiliencia.

Sí, que emerge de vivir experiencias alternativas, nuevos modelos de identificación. He tenido niños de 5 años en mi consulta que me han dicho: "Yo no quiero ser como mi papá". No todos los hijos de padres incompetentes repiten la incompetencia.

Ese era uno de los absurdos de la psicología: condenar a los hijos que han sido maltratados a ser maltratadores.

Sí, uno de tantos absurdos que yo he denunciado. El 40% de las teorías psicológicas son creencias transformadas en paradigma.

¿Qué más debemos saber los padres?

Que las capacidades fundamentales para ser padre o madre competentes son el apego y la empatía. La investigación en neurociencia muestra que la carencia afectiva y el estrés en la primera infancia provocan una desorganización del cerebro emocional o una atrofia que hace que se reduzcan las capacidades de ser empático.

Por mucho que lo digan los neurólogos, me rebela asumir que a partir de los tres años las cosas no tengan remedio.

Las carencias afectivas y el estrés provocan daños, pero tiene usted algo de razón en que no hay que negar la esperanza, porque el cerebro tiene una plasticidad estructural maravillosa, y yo soy testigo de ello.

También hay mucho niño malcriado.

El buen consumidor tiene poco control de la frustración. Es muy curioso ver a niños que ante un capricho dicen: "¡Es que lo necesito!", han interiorizado que es una necesidad y, a menudo, los padres ceden porque la presión es enorme y tienen poco tiempo para modular el conflicto, ya que el sistema impone que todo sea rápido y eficaz.

Nosotros somos el sistema.

Otro de los valores básicos es el hedonismo, con lo cual, esa parte poco divertida de educar la vivimos mal, incluso como culpa.

¿Presencia y coherencia?

... Y modelos de crianza, hay que abrirse al diálogo con otras madres y padres y con buenos profesionales. No puedes ser un buen padre si no confías en una red social. Otra pauta importante pero difícil es saber que lo que no hacemos bien con nuestros hijos tiene mucho que ver con lo que nuestros padres no hicieron bien con nosotros, y eso nos da la oportunidad de corregirlo.

¿Por qué cree que hay tantos niños con déficit de atención?

Se diagnostica en exceso. El déficit atencional es la manifestación de una mente desorganizada que puede ser por estrés, por carencias afectivas o por exceso de estimulación afectiva, que quiere decir darle al niño todo lo que quiere. De todos los casos diagnosticados, se estima que sólo un 8% tiene que ver con una carga genética.

¿La manera en que tu hijo se comportará en la adolescencia es una lotería?

No, detrás de un adolescente constructivo y feliz hay unos padres que se lo han currado, han estado presentes y han educado.


El desafío
Fue uno de los 80.000 torturados por Pinochet. Cuando se exilió a Bélgica fundó la ONG EXIL, para la atención médicopsicosocial de las víctimas de violaciones de derechos humanos, y el Instituto de Formación e Investigación sobre la Violencia (IFIV), pero la mayor parte de su bibliografía está dedicada a la infancia. Su último título, Los desafíos invisibles de ser madre o padre (Ed. Gedisa), analiza las competencias parentales, la capacidad de apegarse y empatizar. En su consulta trabaja los problemas del niño conjuntamente con los padres, "porque la neurociencia nos ha enseñado que los desajustes infantiles tienen que ver con su interacción con su entorno: su padre, su madre, el colegio...".

Fuente: lacontra de lavanguardia.es
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Profesor dice que la sociedad es más permisiva porque los niveles de exigencia disminuyen al haber mayor bienestar

El profesor titular de la Universidad de Valencia, donde enseña Pedagogía y Criminología, Vicente Garrido Genovés, ha afirmado este jueves en Castro Urdiales que la sociedad es más permisiva porque los niveles de exigencia disminuyen al haber mayor bienestar.

El profesor titular de la Universidad de Valencia, donde enseña Pedagogía y Criminología, Vicente Garrido Genovés, ha afirmado este jueves en Castro Urdiales que la sociedad es más permisiva porque los niveles de exigencia disminuyen al haber mayor bienestar.

Según ha informado la Universidad de Cantabria, Garrido ha explicado en una conferencia organizada por la institución académica la dificultad de educar a los hijos porque "ahora la sociedad es más permisiva porque los niveles de exigencia disminuyen ya que hay mayor bienestar".

Para Garrido, "hay menos necesidad de hacer un esfuerzo desde pequeños para conseguir una vida digna". Todo esto conlleva que "con la abundancia de bienes y de consumo, las exigencias sobre la conducta adecuada hayan disminuido. De ahí que en esta sociedad sea más difícil educar".

En su opinión, "cuando hay menos criterios de éxito y menos exigencias, las normas y las reglas se relajan". Es por esto que el sujeto está menos predispuesto a obedecer, porque "se le ha enseñado desde el principio a disfrutar más y esforzarse menos", ha aseverado.

Durante su exposición, el conferenciante ha explicado que hay que potenciar habilidades como saber escuchar o prestar atención a las necesidades. "Conocer que todos los hijos son iguales y que todos pueden hacer lo mismo. Pero también exigirles a todos el compromiso y esfuerzo", ha destacado. "Todas estas características diferencian a los padres afectivos de los que no lo son", ha aseverado.

El profesor ha manifestado que la "regla de oro de la inteligencia emocional" es que "por muy mal que estén las cosas, siempre hay una salida. Incluso en situaciones donde aparentemente parece que no hay una solución, los padres siempre pueden optar por una solución mejor", ha incidido.

El conferenciante ha defendido que los padres tienen que intentar que el niño, cuando sea adulto, sea feliz, subrayando que la felicidad "está muy unida a las competencias en el trabajo".

Durante la ponencia, también ha abordado el 'síndrome del hijo emperador o emperatriz', es decir, los niños o niñas que someten a sus padres. A juicio del profesor, es un problema de falta de recursos y de conocimiento a la hora de enfrentarse con este tipo de niños.

Fuente: 20minutos.es
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El experto en hipnosis Dr. Federico cuevas en el ´chat

Esta semana Dr. Cuevas hablará en el 'chat' con los lectores sobre una terapia denominada EMDR que se basa en el movimiento de los ojos para borrar de la mente recuerdos traumáticos.

El método descubierto en 1987 por la Dra. en psicología Francine Shaphiro, del Instituto de Salud Mental de Palo Alto, California, se denomina EMDR, Eye Movement Desensitization and Reprocessing, y consiste en borrar de la mente recuerdos traumáticos, fobias y otras malas experiencias que se interponen en el día a día de un individuo a través del movimiento de los ojos.

Este tratamiento ha sido utilizado sin precedentes en la desensibilización y reprocesamiento de recuerdos traumáticos como accidentes, crisis de pánico, violaciones, estrés postraumático, enfermedades terminales...

El Dr. Federico Cuevas Raposo, estará en el 'chat' de diariodeibiza.es para responder a todas las dudas que los lectores le planteen sobre este método y para explicar sus propiedades.

Si deseas trasladar alguna experiencia personal al Dr. Cuevas y saber si el método EMDR puede hacer algo por ti o si te gustaría leer las consultas de otros lectores puedes acceder al consultorio desde aquí.

La cita tendrá lugar el jueves día 15 de julio a las 18h.

Fuente: diariodeibiza.es
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El inicio en el consumo de alcohol y tabaco entre adolescentes baja a los 12-13 años

Un grupo de investigación de la UMA estudia la influencia de la inteligencia emocional en el consumo de las sustancias estupefacientes.

MÁLAGA.- Los adolescentes se inician en el consumo de sustancias adictivas como el tabaco y el alcohol a una edad cada edad más temprana, en concreto alrededor de los 12-13 años, un periodo de desarrollo especialmente vulnerable, por lo que los efectos de esa adicción puede resultar más peligrosa. Esta realidad ha motivado al Laboratorio de Emociones de la Facultad de Psicología a elaborar un trabajo que ahora se traduce en el libro que lleva por título ‘Los adolescentes malagueños ante las drogas: la influencia de la inteligencia emocional’.

Dicho estudio, financiado por la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional de Drogas, ha sido elaborado por los profesores Desireé Ruiz-Aranda, Rosario Cabello, José Martín Salguero, Ruth Castillo, Natalio Extremera y Pablo Fernández Berrocal. Parte de una muestra de 1.467 alumnos de entre 12 y 18 años que cursan Secundaria y Bachillerato en varios centros escolares de Málaga. La novedad del trabajo radica en que por primera vez se incluye la edad de 12-13 años en este tipo de investigaciones, además de incluir el análisis de la inteligencia emocional de los adolescentes como factor de protección ante el consumo de drogas.

El libro, editado gracias a la colaboración del Centro UNESCO de Campo de Gibraltar, fue presentado hoy en el Rectorado en un acto presidido por el director de Secretariado de Bienestar Social de la UMA, Pedro Montiel; y al que asistieron el delegado de Educación de Málaga, Antonio Escámez; el jefes de Servicio de Acción e Inserción Social de la Delegación Provincial para la Igualdad, José Jesús Bonilla; y los coautores Desireé Ruiz-Aranda y Pablo Fernández Berrocal.

Entre sus conclusiones destaca que el alcohol y el tabaco son las sustancias más consumidas por los adolescentes malagueños, seguidas por el cannabis. En concreto, el 41,2 por ciento de los adolescentes encuestados reconoce beber alcohol y el 29,9 por ciento dice que fuma. Destaca el hecho de que beben más mujeres que hombres (42,2% de chicas frente al 34,9% de chicos en el año 2007, por ejemplo). También fuman más ellas que ellos y toman más tranquilizantes: el 8,8 por ciento de mujeres frente al 4,8 por ciento de hombres.

En este sentido, el estudio aconseja tender en cuenta el patrón diferencial de consumo en función del género para poder desarrollar programas de prevención más ajustados a las características psicológicas de los consumidores.
Otras sustancias como la cocaína bajan el porcentaje de consumo “alguna vez en la vida” al 1,3 por ciento de los encuestados, mientras que la heroína también encuentra un porcentaje de adolescentes que la han probado alguna vez: un 0,4 por ciento.

Inteligencia emocional
En cuanto a la relación de los consumos con la inteligencia emocional, el trabajo señala la evidencia de que aquellos individuos con alta inteligencia emocional registran un menor consumo de sustancias adictivas, por lo que argumenta que “aquellos programas dirigidos a la prevención de consumo de drogas incrementarían su efectividad si tuvieran en cuenta variables como la inteligencia emocional”.

A este respecto, Pablo Fernández Berrocal, catedrático de Psicología, y la profesora Desireé Ruiz-Aranda destacaron la necesidad de incluir programas relacionados con el desarrollo de la inteligencia emocional en las escuelas, compatibles con su función académica y cognitiva.

Fuente: teleprensa.es
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Cuando la mente enferma el cuerpo

Ese eczema que no se va o esa alergia que no es tal. Son patologías psicosomáticas detrás de las que no hay un problema físico, sino una emoción negativa como la ira o la ansiedad. En los dos últimos años han aumentado un 30% en España. Los expertos culpan a la crisis


En la cara de Marta apareció un eczema que ninguna pomada solucionaba. Joel padecía síntomas alérgicos, picores, estornudos y tos sin encontrar qué los causaba. Marisa tenía problemas digestivos y ni la colonoscopia dio con ninguna anomalía. Son los nombres ficticios de tres pacientes reales que con tratamiento psicológico han logrado superar una enfermedad a primera vista física. En el origen de las tres había un punto común: una emoción negativa. La prueba de que, aunque a veces no nos sinceremos ni con nosotros mismos, nuestro cuerpo acaba hablando. En el caso de Marta, la ira salió por su piel. Ni ella misma quería reconocer la mala relación con su marido, al que todos consideran un encanto. A Joel se le tradujo en alergia la angustia que siente desde que empezaron a echar a gente de trabajo. Y Marisa no cesa con sus desarreglos digestivos porque se siente triste y perdida desde que su hijo se fue de casa.

Los expertos estiman que el 25% de todas las patologías conocidas tienen una base u origen somático. "Son pacientes hiperfrecuentadores", afirma Manuel Álvarez, médico internista y presidente de la Sociedad Andaluza de Medicina Psicosomática. Sufren y se sienten incomprendidos. En busca de la causa de su mal, se les hace tantas pruebas y tratamientos que se calcula que al sistema sanitario le cuestan nueve veces más que cualquier otro paciente, cuando en realidad la medicina psicosomática debería ser muy barata. "Cuesta tiempo, consiste en escuchar al enfermo", afirma Álvarez. "Una cosa es la demanda expresada, y otra la situación que vive y que puede ser el origen de la dolencia. De ahí que las visitas al paciente no puedan ser de 10 minutos, como ocurre ahora", puntualiza.

El origen

Las enfermedades psicosomáticas aparecen por emociones como la ansiedad, la ira o la angustia. "Las emociones positivas nos generan sensación de alegría y de refuerzo, nos hacen fuertes. Las negativas nos debilitan", explica Josep Maria Farré, jefe del servicio de psiquiatría, psicología y medicina psicosomática de USP Institut Universitari Dexeus. Existe una somática positiva, con una respuesta orgánica que mejora nuestra salud general, explica Farré. Enamorarse, sentirse motivado por un trabajo o disfrutar de una buena comida estimulan la misma zona del cerebro, el circuito placer-recompensa. Hacen que liberemos un neurotransmisor, la dopamina, que genera esa sensación positiva que se traduce en un bienestar general. También ocurre cuando somos amables, aunque la situación que vivimos sea en principio negativa y estresante. Ante la adversidad, con una actitud positiva también se obtiene una respuesta social positiva, precisa Farré.

Pero cuando lo que ocurre en el entorno provoca emociones negativas, la activación de nuestro cerebro cambia. Se liberan otro tipo de neurotransmisores, como la noradrenalina o la serotonina. El cerebro los necesita para muchas de sus funciones, pero en su cantidad adecuada. Cuando se liberan en exceso, pueden acabar alterando el equilibrio de nuestro cuerpo y provocar respuestas negativas. "Si no se resuelve la situación de emergencia o la forma de afrontarla, la dolencia se cronifica", explica Farré.

La forma en que se viven las situaciones y las emociones que las desencadenan depende, en buena parte, de la personalidad de cada uno. Por eso, pasar por un mal momento o que el entorno no acompañe no es suficiente para que todo el proceso de somatización se desencadene. Las personas extremadamente competitivas, con poca empatía, los hipocondríacos o quienes no exteriorizan sus sentimientos tienen más posibilidades de acabar dando salida a su malestar a través de alguna dolencia. "La persona que sabe expresar sus sentimientos tiene mucho ganado. Saber reconocer el origen de esa emoción es clave para la salud", afirma Álvarez. "El 10% de los somatizadores niegan que el origen de su dolencia sea psicológico, y eso es un problema", observa Farré.

También influye la genética. Quienes tienen el corazón más débil pueden acabar padeciendo un infarto. Lo mismo ocurre con el sistema digestivo, o con el dolor de espalda. Sin olvidar las disfunciones sexuales. Aún no se sabe bien hasta qué punto el órgano a través del que se somatiza depende de la genética o de otros factores. Algunos estudios apuntan, por ejemplo, a una conexión entre el desequilibrio en la producción de neurotransmisores y el sistema inmune. Otros indican una estrecha ligazón entre la piel y el cerebro, incluso desde el vientre materno, según explica Farré. En sus orígenes, el embrión está formado por tres capas: endodermo, mesodermo y ectodermo. De esta última se originan la piel y el sistema nervioso. Algunas teorías atribuyen a esta relación que lo que ocurra en el cerebro pueda acabar manifestándose en la piel, dice Farré.

La crisis

La vida de numerosas personas ha sufrido cambios importantes e indeseados debido a la crisis. Mucha gente no ha tenido más remedio que asumir una nueva vida. De hecho, en los últimos dos años, las enfermedades psicosomáticas han aumentado entre un 30% y un 40%, según estima Álvarez. "Son personas que tienen que adaptarse a una nueva situación: a las que se ha despedido del trabajo, o que trabajan bajo presión para no ser el siguiente en las reducciones de plantilla, o que tienen que dar más horas para suplir la falta de otros", explica el especialista.

Las personas que toleran mal los cambios sufren más el estrés y la frustración, y por tanto pueden acabar traduciéndolos con mayor facilidad en problemas de salud. Como un pez que se muerde la cola, la personalidad de cada uno hace que el modo de afrontar una nueva situación difiera. Las enfermedades psicosomáticas se forjan dentro de un cuadrilátero, formado por "el sistema nervioso, el sistema hormonal, el sistema inmunológico y la personalidad del propio individuo", explica Antoni Bulbena, jefe del servicio de psiquiatría del hospital del Mar de Barcelona y vicepresidente de la Asociación Europea de Psiquiatría de Enlace y Psicosomática.

Hay estudios comparativos que demuestran que personas que han padecido un infarto y que físicamente se recuperan de forma excelente vuelven a padecer otro si su personalidad no propicia una respuesta adaptativa ante la nueva situación. En definitiva, los especialistas creen que el binomio cuerpo-mente debería aplicarse a toda patología, ya que la somatización también puede hacer que el curso de algunos pacientes ya enfermos empeore.

La dificultad para adaptarse a lo nuevo explicaría por qué a algunas personas el inicio de las esperadas vacaciones no les sienta bien. Son un cambio de ritmo que modifica nuestros referentes de orientación. "Nuestra vida artificial y agendada cambia, no a todo el mundo le sienta bien el desconectar. Hay quien se queda desprogramado y su cuerpo responde quedándose entonces demasiado desconectado", explica Bulbena.

¿Cómo lo somatiza? "Con agotamiento, fatiga y falta de motivación. Hay quien se queda en hibernación, pasando dos días en la cama", añade. ¿La solución? "Esta desconexión del medio laboral debería cambiarse por una conexión con uno mismo. Estamos muy programados para responder a un entorno concreto, pero no para conectar contigo mismo", afirma Bulbena.

Aunque no existen estudios concluyentes, algunos especialistas apuntan a que la percepción popular de que al empezar las vacaciones se enferma más podría ser cierta. Los cambios de ritmo también afectan al sistema inmune. Por ejemplo, se sabe que las personas que en su trabajo cambian de turno tienen una mayor tendencia a padecer enfermedades del sistema inmune, apunta Bulbena. No solo se altera su reloj biológico, sino que el estrés que genera contribuye al desequilibrio de las defensas.

Álvarez augura que, desde el punto de vista de la medicina psicosomática, la crisis también puede hacer que las "no vacaciones" de muchas personas acaben en somatizaciones. Se refiere a ellas como "las vacaciones de la frustración". La ira que provoca el tener que quedarse en casa cuando no se necesita descanso es el caldo de cultivo para las enfermedades psicosomáticas.

A ello hay que sumar el malestar acumulado por la precariedad laboral. Las personas que pierden su trabajo pueden manifestar somatizaciones. Pero tener la espada de Damocles sobre la cabeza también. Algunos estudios indican que quienes se preocupan demasiado por la posibilidad de perder su puesto de trabajo tienen un peor estado de salud y más síntomas de depresión que los que están en paro.

Las más frecuentes

La enfermedad psicosomática más típica y abundante es el colon irritable, afirma Bulbena. Otras enfermedades somáticas son la hipertensión y las enfermedades cardiovasculares, sobre todo el infarto y el asma.

Del mismo modo, la mayoría de enfermos empeoran cuando sus emociones son negativas. En la fibromialgia, el estado de ánimo resulta fundamental. Las personas con VIH deprimidas y ansiosas tienen un peor pronóstico. "Somos una máquina que interacciona. Si a un enfermo que padece alguna enfermedad como un cáncer lo tratas con antidepresivos, vive más tiempo. La propia depresión tiene efectos inflamatorios, una depresión mal tratada desemboca en otros problemas fisiológicos", observa Bulbena. Los especialistas coinciden en que la medicina psicosomática, pese a ser minoritaria, debería tenerse más en cuenta en la práctica médica.

Fuente: elpais.com
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Descubren que una proteína tiene efectos protectores en alzhéimer

Investigadores del Instituto de Neurociencias de Castilla y León (Incyl) han hallado que la proteína albúmina es capaz de unirse a otra sustancia, el péptido beta-amiloide, e impedirle entrar en las neuronas, las células del sistema nervioso. La importancia de esta investigación experimental realizada en roedores reside en que el beta-amiloide está considerado como el principal factor que degrada las neuronas hasta provocar la degradación cognitiva y el resto de los síntomas propios del alzhéimer.

"Al estudiar la proteína albúmina, hemos visto que es capaz de captar el beta-amiloide, una proteína que se produce en casos de alzhéimer y que se supone que causa la destrucción de las neuronas", explica José María Medina, científico del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular que es miembro del Incyl y que ha liderado el estudio. El beta-amiloide entra en la neurona provocando la producción de radicales libres, sustancias que en realidad se producen en toda la célula debido al oxígeno, pero que se pueden contrarrestar. Sin embargo, si por alguna razón los radicales libre no se destruyen convenientemente, atacan la estructura de la neurona hasta matarla.

Esta publicación guarda relación con las investigaciones más avanzadas en neurodegeneración. De hecho, un grupo de la Universidad de Harvard ha publicado hace apenas tres meses que las neuronas fabrican beta-amiloide para luchar contra las infecciones. A partir de esto, "la hipótesis más plausible es que las neuronas producen esta sustancia en mayor cantidad de la que pueden degradar cuando se ven afectadas, por ejemplo, por un ataque vírico o bacteriano", señala Medina.

Colaboración con la multinacional Grifols
Por otra parte, la publicación en Journal of Alzheimer's Disease ha permitido a este grupo iniciar una colaboración con la empresa catalana Grifols. Esta farmacéutica especializada en productos derivados del plasma o hemoderivados realiza ensayos clínicos con pacientes de alzhéimer en Cataluña y en Madrid, en un estudio que aún está en sus comienzos, pero que está dando resultados positivos. La técnica es la plasmaféresis, que consiste en extraer sangre del enfermo y devolverla pero sin el plasma, que se regenera rápidamente. "Ellos están viendo que cambiando el plasma a los enfermos les baja el beta-amiloide en sangre y que posiblemente así afecta menos a las neuronas", apunta el científico. "Lo que se está estudiando es si esto evita, palia o retrasa los daños cognitivos", agrega.

Tras la publicación sobre la albúmina del equipo del Incyl, la multinacional española inició hace pocas semanas una colaboración con Salamanca, de manera que ahora el equipo de Medina está trabajando con albúmina de Grifols en ensayos con roedores.
Antes de esta investigación, ya se conocían otros efectos de la albúmina. Un hito fue hace una década cuando José María Medina publicó junto con Arantxa Tabernero un artículo en el que se demostraba que la albúmina inhibía la apoptosis neuronal, un sistema de suicidio que tienen las células. "Este sistema defiende, por ejemplo, de los virus, porque cuando la célula se da cuenta de que está invadida por un virus, decide suicidarse para que otras células no se vean afectadas. En todos estos procesos en los que se produce la muerte de una célula por apoptosis, la albúmina lo evita, pero es un mecanismo muy complicado para abordarlo desde el punto de vista terapéutico", señala el investigador.

Efectos de la albúmina
Asimismo, la albúmina produce ácido oleico, que es un factor neurotrófico, es decir, que favorece el crecimiento de las neuronas. Por lo tanto, esta proteína que habitualmente está presente en la sangre tiene, al menos, tres efectos: capta beta-amiloite, inhibe la apoptosis y produce un factor neurotrófico, como es el ácido oleico. Todo ello apunta hacia la protección de las células del sistema nervioso.

"Esperamos que algún día la albúmina se pueda usar clínicamente en ciertos procesos, como los traumáticos. De hecho, ya se está haciendo experimentalmente, puesto que un grupo de Nueva Orleáns (Estados Unidos) analiza el infarto cerebral y la recuperación con albúmina", indica Medina.

Con relación al alzhéimer, su posible aplicación no se puede considerar como un tratamiento definitivo, "pero es una esperanza", apunta el científico, para conseguir al menos retrasar los síntomas de la enfermedad. Con ello, "nos daríamos por satisfechos", asegura José María Medina, que firma el artículo en Journal of Alzheimer's Disease junto con Lourdes Vega, Ángel Arroyo y Arantxa Tabernero, todos miembros del Incyl.

Fuente: DiCYT
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Ciéntificos utilizarán células madre para investigar el mal de Parkinson

Científicos del Reino Unido usarán piel de enfermos con el mal de Parkinson para crear las células cerebrales donde al parecer se origina esta enfermedad neurodegenerativa, como parte de un programa de investigación de cinco años que persigue nuevos tratamientos.

Para ello, los expertos del Centro de la Enfermedad de Parkinson de Oxford recogerán datos de más de 1.000 pacientes con Parkinson en fase inicial y tomarán muestras de su piel para obtener células madre pluripotentes inducidas (IPS en inglés), que pueden convertirse en cualquier célula del cuerpo humano.

Estas células serán utilizadas a su vez para producir las neuronas que fabrican la sustancia química dopamina, ya que el mal de Parkinson -que afecta a los movimientos musculares- empezaría cuando mueren las neuronas de dopamina.

El proyecto, presentado hoy en la reunión anual de la llamada Red Nacional de Células Madre del Reino Unido (UKNSCN en inglés) estará encabezado por el profesor Richard Wade-Martins, responsable del citado centro de Oxford.

Con la creación de las neuronas de dopamina, “podremos comparar el funcionamiento de las células tomadas de pacientes con la enfermedad y de pacientes sanos, para entender mejor por qué las neuronas de dopamina mueren en los enfermos de Parkinson”, explicó Wade-Martins en una nota del UKNSCN.

Esta técnica puede ser muy valiosa en la investigación de enfermedades cerebrales debido a que es mucho más fácil obtener una muestra de piel que hacer una biopsia del cerebro, afirmó.

El Parkinson es la segunda enfermedad degenerativa más común en el Reino Unido y será cada vez más normal a medida que vivimos más años, señaló Wade-Martins.

Fuente: Efe
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Historia de la Felicidad

El ser humano siempre ha aspirado a alcanzar la felicidad; de hecho, es un instinto evolutivo que ha permitido a nuestra especie sobrevivir. Y, sin embargo, en cada momento histórico se ha entendido por felicidad algo completamente distinto

Para una joven de hoy - en una sociedad industrializadacon todas sus necesidades cubiertas— es posible que tres kilos menos representen la felicidad. Para una del siglo XVII - en una sociedad acostumbrada a la penuria— tres kilos menos podían ser la desgracia. El sentimiento es unánime: todos, de una manera o de otra, pretendemos, aspiramos, deseamos ser felices. Pero la felicidad es un concepto relativo, porque no encontraremos dos personas que sean dichosas exactamente de la misma manera. Sin embargo, si hiciéramos la comparación entre nosotros y nuestros abuelos o nuestros ancestros medievales, la diferencia se convertiría en abismo: a lo largo de la historia la felicidad no ha significado nunca lo mismo, ni nunca ha sido, como ahora, una prioridad.

Desde que el ser humano pisa la faz de la Tierra ha tratado de algún modo u otro de encontrar la dicha. Y de eso hace ya 400.000 años. Dicen los científicos que si no, no hubiéramos podido sobrevivir. Que si la mayoría de los individuos de la especie no se hubieran sentido satisfechos o no hubieran tratado de conseguirlo, se habrían autodestruido, habrían perdido interés por la procreación y, probablemente, se habrían extinguido. Tratar de ser feliz es un mecanismo evolutivo impreso en nuestros genes.

Y, sin embargo, "el concepto es tan indetermina-do que aunque todo el mundo desee conseguirla, nadie puede decir de forma definitiva y firme qué es lo que realmente desea y persigue", advirtió ya en el siglo XVIII el filósofo alemán Immanuel Kant. No sólo nos resulta complicado definir qué es la felicidad, sino también qué nos hace felices. Hagan la prueba, realicen una pequeña encuesta a su alrededor y pregunten a quienes les rodean qué les hace felices; con toda seguridad, obtendrán tantas respuestas distintas como personas encuestadas.

"Probablemente, las cosas concretas que nos hagan felices sean bastante diferentes de una persona a otra, pero, desde un punto de vista psicológico, el mecanismo es bastante parecido", explica Asun Mena, psicóloga y directora de Quid, una consultoría especializada en estudios sociológicos y mercado. "La felicidad se ha definido de muchas formas, a menudo como un estado de búsqueda y desde perspectivas más dinámicas de la psicología, como la realización del deseo. Y los deseos pueden ser muy distintos, desde estar muy bien con mi familia, hasta unas vacaciones en Bali o que mi empresa vaya bien".

Las personas mayores, para sentirse bien, suelen valorar mucho las relaciones y la seguridad económica, mientras que para los jóvenes tiene más peso su imagen y el grupo al que pertenecen. Incluso a lo largo de la vida experimentamos la felicidad de distinta forma.

Y si esa diferencia es tan importante entre una persona y otra, cuando la comparación es entre periodos históricos distintos la distancia es, sencillamente, sideral. Pongamos por caso a un hidalgo en la España del siglo de oro. Su felicidad "radicaba en su honor, aunque no tuviera qué comer - explica la historiadora y escritora María Pilar Queralt del Hierro, autora deMujeresde vida apasionada (La Esfera de los Libros, 2010)-. En cambio, hoy en día preferimos comer aunque para ello haya que robar, o estafar, o malversar fondos públicos. Para Don Quijote la felicidad consistía en deshacer entuertos, mientras que Tales de Mileto consideraba que sólo se podía ser feliz con un cuerpo y un alma sanos, y fortuna".

Aunque solemos dar por sentado que tenemos derecho a ser felices, se trata de una idea bastante reciente, como explica el historiador Darrin Mc-Mahon en Una historia de la felicidad (Taurus,2005). Es más, esa idea procede de la Ilustración, en el siglo XVIII. Sin embargo, del concepto de felicidad se empezó a hablar mucho mucho antes. La mención más antigua que se conserva es del siglo VIII a. C., y, como ocurrió durante toda la antigüedad, estaba ligada a la tragedia. De llegar, era algo que simplemente sucedía, no se podía hacer nada por conseguirla, de manera que la gente, impotente, esperaba resignada.

De hecho, esa relación entre la dicha y la fortuna marcó el nacimiento de vocablos en la mayoría de las lenguas indoeuropeas para designar este concepto. Happiness proviene del inglés medio happ que significa ocasión, fortuna. El término francés, bonheur,procede de bon (bueno) y heur (suerte o fortuna). En italiano, español, portugués y catalán, felicità,felicidad, felicidade y felicitat derivan del término en latín felix,que a veces significa suerte y, otras, destino. Y, curiosamente, aunque es en los albores de la humanidad cuando se empieza a relacionar la felicidad con el azar, la mayoría de la palabras que surgen para denominar este concepto no aparecen hasta mucho después, hasta la edad media, una época en que la gente era de todo menos feliz en este planeta.

Pongámonos en la piel de un campesino del siglo XI e imaginemos la extrema pobreza, las terribles epidemias, el hambre, las guerras y la violencia, la tiranía... Pocos motivos había para ser feliz, salvo la propia supervivencia - aunque en esas condiciones la supervivencia no parece precisamente el mejor de los destinos— y... Dios. Durante siglos, el cristianismo establecería una asociación, apuntada ya por Aristóteles, entre felicidad y Dios, y la asociaría a paraísos prometidos. En la edad media, todo el mundo tenía derecho no a ser feliz, sino a albergar la esperanza de serlo en otra vida. Y por aquella recompensa las personas soportaban todo tipo de sufrimientos terrenales.

El Renacimiento hace tambalearse este entramado ideológico, porque, en la medida en que - al menos para los intelectuales de la época- el centro del mundo deja de ser Dios, pierde sentido la idea de que la felicidad está en el cielo. Además, los avances tecnológicos del final de la edad media permitieron mejorar determinados aspectos de la calidad de vida de los europeos que les permitieron mirar el mundo y su propia vida desde un prisma distinto. "A partir del humanismo, en el siglo XV, con las corrientes vinculadas a los epicúreos, se vuelve a ligar el placer a la felicidad - apunta la historiadora y escritora María Pilar Queralt-. El humanista, orador, educador y filósofo italiano Lorenzo Valla y más tarde el pensador inglés John Locke, considerado el padre del empirismo y del liberalismo moderno, pensaban que la felicidad era el máximo placer que se podía obtener. En este sentido, es una postura ante la vida mucho más hedonista; y la felicidad empieza a tener un significado más social: es aquel placer o estado placentero que se puede extender a un mayor número de personas".

Ahora imaginemos a ese campesino del siglo XI siete siglos después. Es cierto, en el Renacimiento ya sabe que se puede conseguir la felicidad, pero es probable que ese estado esté reservado sólo a unos privilegiados. En el siglo XVIII se producen notables mejoras en agricultura - mejoran las cosechas y disminuyen las hambrunas—, sanidad y empieza la revolución industrial. La población europea se dispara y ese campesino del siglo XI ve, ahora, como la subsistencia está algo más garantizada. A partir de este momento aspira a alguna cosa más.

Y es entonces cuando surge la idea moderna de felicidad como derecho del individuo. En la Ilustración filósofos como Voltaire y Rousseau afirman que felicidad no es un capricho del destino, ni tampoco un don divino que uno recibe como premio a un buena conducta en vida, sino algo que todos deberíamos alcanzar en la Tierra, aquí y ahora. "El ser humano tiene derecho a ser feliz y es misión del gobernante conseguirlo", puntualiza Queralt. La importancia que se le da a este concepto es tanta que dos textos fundamentales en la política de la época - y también en la actualidad- como son la Declaración de Independencia de Estados Unidos (1776) y la Declaración de los Derechos del Hombre (Francia, 1789) establecen el derecho a "la felicidad de todos". "Los seres humanos iniciaban una grandiosa búsqueda que todavía continúa", señala McMahon.

¿Quiere esto decir que nuestros antepasados del siglo XIX ya pensaban en términos parecidos a nosotros sobre la felicidad? Pues tampoco, porque los cambios operados en las sociedades occidentales en los últimos 200 años han sido de un calado enorme y nuestra visión del mundo ha variado con ellos. Volvamos al ejemplo del campesino que encontramos anteriormetne en el siglo XI y que habíamos dejado en el siglo XVIII. A mediados del siglo XIX, las condiciones de vida del campo le asegurarían la subsistencia, pero le permitirían salir de la pobreza, por lo que tal vez debería emigrar a la ciudad, donde trabajaría en una fábrica siete días a la semana para asegurar una vida más o menos próspera. Quizás, viviría en unas condiciones que hoy juzgaríamos como próximas a la esclavitud, pero, en aquel momento, posiblemente le acercaran más a su idea de la felicidad. Y es que en la ciudad tendría más acceso a los avances tecnológicos, a una sanidad notablemente mejor y, con suerte, a educación para sus hijos, que, lejos del campo, azotado por enfermedades, tendrían, además, más posibilidades de sobrevivir.

Puede ser que la felicidad sea inalcanzable como dicen muchos, pero es que además, como hemos visto hasta ahora, es mutante a lo largo del tiempo. Y si colocamos la lente sobre nuestro pasado más reciente veremos que los mismo cambios acaecidos durante siglos se han producido también, y en ocasiones de forma acelerada, en el caso de nuestro abuelos y de nuestros padres. Los primeros vivieron épocas de penurias y una guerra civil, y tal vez, su prioridad sería poder vivir con tranquilidad satisfaciendo sus necesidades básicas y alimentar a su familia gracias a un empleo fijo. Tal vez su felicidad se encontraba justo ahí, en ese pequeño negocio o en ese puesto de trabajo para toda la vida, un concepto que hoy parece pertenecer a la noche de los tiempos.

¿Y para nuestros padres? Para ellos - sigamos imaginando-, que tenían resuelta en buena medida la subsistencia gracias a los avances científicos y tecnológicos apabullantes del siglo XX que mejoraron las condiciones sanitarias y la salud, la dicha estaba en mejorar su bienestar y en garantizar unos estudios a los hijos.

Para nosotros, en cambio, las prioridades han cambiado. En el primer mundo, con una esperanza de vida al nacer que prácticamente dobla la de principios de siglo y con las necesidades básicas más que cubiertas, la felicidad, además, está en otras cosas: disfrutar de los placeres de la vida, tender hacia la realización personal... No es casualidad probablemente que la segunda mitad del siglo XX haya visto florecer las aficiones y los hobbies, y posiblemente tampoco lo sea que, con una esperanza de vida que supera los 80 años, la gente tenga bastante claro que una pareja no tiene que ser necesariamente para toda la vida.

Pero, en buena parte, en la segunda mitad del siglo pasado, nuestra felicidad ha tenido que ver con el consumo. Para el filósofo francés Pascal Bruckner, autor del libro La euforia perpetua.Sobre el deber de ser feliz (Tusquets, 2001), el problema es en buena medida que se ha confundido bienestar con felicidad. "Hay una aparición de las nuevas necesidades que tiene que ver con el confort, que son bienes materiales. Y es como si esos bienes se personalizaran de tal manera que nos individualizan, como el ordenador, el iPod, o el móvil".

Desde la década de los 50, la esperanza de vida ha aumentado en cantidad pero también en calidad. La Segunda Guerra Mundial, señala María Pilar Queralt, acabó con los fascismos, y se pensó que quedaba entonces garantizado un mundo libre; se había superado la crisis del 29, por lo que se abrió un periodo de bonanza económica sin precedentes; el auge de la ciencia y la técnica permitía augurar un mundo sin enfermedades y sin distancias. Todo eso propició la sensación de que ya estaba todo conseguido y que aquel era un mundo en el que el esfuerzo no era un mérito, como podía serlo en el siglo XIX. Por ello, "ahora tienes que ser feliz, es casi una obligación".

Se estableció un sistema basado en el incentivo del consumo, en el que el mercado se convertía en una fuerza reguladora de la economía, y la oferta y la demanda se generan mutuamente. Por primera vez en la historia, apareció un sistema de consumo masivo basado en el pleno empleo y en el aumento del poder adquisitivo de los ciudadanos. Y la felicidad requería, en buena medida, poder consumir. "Se confundía el tener con el ser", opina Queralt.

No obstante, desde comienzos del siglo XXI, para Asun Mena, el concepto de felicidad en los países occidentales está cambiando de nuevo, y el consumo no tiene ese papel protagonista, un cambio que, el tiempo lo dirá, posiblemente se esté viendo favorecido por la actual crisis económica. A comienzos de los años 90 aún imperaba el modelo consumista capitalista heredado tras el fin de la Segunda Guerra Mundial. "La felicidad radicaba en conseguir ser alguien, en tener un estatus y la exigencia social era muy elevada, tanto que a veces teníamos que renunciar a la vida familiar y personal. Antes la trayectoria para llegar a la meta suponía dolor y sacrificio. Se basaba en el consumo, eras feliz si podías consumir". Pero ese modelo consumista, considera esta psicóloga social, se agotó.

En cambio, opina esta psicóloga social, el concepto que la sociedad occidental actual tiene del consumo se está transformando y dirigiendo hacia "ser tú mismo y experimentar. Damos más importancia al viaje que al destino en sí. Sabemos que queremos conseguir algo, pero el cómo lo hagamos es lo importante". Eso, dice Mena, nos causa menos frustración.

Y es que, resume Queralt del Hierro, "el ser humano es cambiante, absorbe su entorno, los avances de su época, nunca puede tener un concepto anclado, estático, aunque se sigue pensando, fundamentalmente, tal y como decía Aristóteles, que para ser feliz había que tener tres clases de bienes: externos, como la riqueza o los honores; del cuerpo, como el placer y la salud; y del alma, como la contemplación y la sabiduría. La relación entre esos tres elementos en cada época cobra un valor diferente y se adapta para llegar al equilibrio. En historia, te das cuenta de que la felicidad es una posición ante la vida".

La receta mágica
Martin Seligman, uno de los expertos del mundo que más saben de felicidad, afirma que existen tres estadios para llegar a la dicha plena. El primero es a través del placer, y aunque es tan sólo el principio del camino, mucha gente se queda en él y ya no avanza. El segundo es el compromiso, con los amigos, la familia, la pareja e incluso con las propias aficiones; poder consagrar un tiempo de calidad para disfrutar de todo ello. Y por último, el significado, el explorar nuestras características, virtudes y utilizarlas para un fin mayor; desarrollarnos y realizarnos como personas y profesionales. La combinación de estos tres puntos, dice Seligman, es la ecuación que nos conduce a un mundo feliz.

Fuente: lavanguardia.es
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Hallan dos potentes anticuerpos que neutralizan el 90% de cepas de VIH

Científicos del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas (NIAID, por sus siglas en inglés), de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, han descubierto dos potentes anticuerpos humanos que pueden frenar a más del 90 por ciento de las cepas de VIH de células humanas infectadas en el laboratorio y han demostrado cómo una de estas proteínas consigue este reto. Este hallazgo, realizado por el equipo de científicos dirigido por Peter D. Kwong, John R. Mascola y Gary J. Nabel, se publica en la edición en línea de Science. Según los investigadores, estos anticuerpos podrían ser usados para diseñar vacunas contra el VIH o desarrollar tratamientos para prevenir o tratar la infección por VIH. Además, el método empleado para realizar este hallazgo podría aplicarse a anticuerpos terapéuticos aislados también para otras infecciones.

Según el director del NIAID, Anthony S. Fauci, "el descubrimiento de estos anticuerpos con excepcionalmente amplio poder neutralizador para el VIH y el análisis estructural que explica cómo funcionan son emocionantes avances que podrían acelerar nuestros esfuerzos para encontrar una vacuna preventiva contra el VIH de uso global". "Además, la técnica que este equipo de investigadores ha utilizado para encontrar estos nuevos anticuerpos representa una nueva estrategia que podría ser aplicada al diseño de vacunas para muchas otras enfermedades infecciosas", añadió.

Dirigido por un equipo del Centro de Investigación de Vacunas del NIAID, estos científicos encontraron dos poderosos anticuerpos --denominados VRC01 y VRC02-- que coincidían de forma natural en la sangre del individuo infectado de VIH. Hallaron estos anticuerpos usando un dispositivo molecular que desarrollaron y que se dirige a células específicas que fabrican anticuerpos contra el virus del VIH.

En concreto, este dispositivo es una proteína del VIH que los científicos modificaron para que reaccionara sólo ante anticuerpos específicos del lugar donde el virus se une a las células para infectarlas. Descubrieron que el VRC01 y el VRC02 neutralizan más cepas del VIH con la mayor potencia conocida en un anticuerpo contra este virus. Asimismo, determinaron la estructura atómica del VRC01 cuando está 'enganchado' al VIH. Esto permitió al equipo definir cómo trabajan los anticuerpos y precisar la ubicación en la que se adhiere al virus.

Con este conocimiento, han comenzado a diseñar compuestos candidatos a convertirse en vacunas que puedan enseñar al sistema inmune humano a fabricar anticuerpos similares al VRC01 que puedan prevenir infecciones para una gran mayoría para las cepas del virus del VIH en todo el mundo. Según ha explicado Nabel, director del VRC, "han usado sus conocimientos sobre la estructura de un virus --en este caso, la superficie externa del virus del VIH-- para perfeccionar herramientas moleculares que identifique el punto vulnerable del virus y les guíe hasta los anticuerpos que se 'enganchan' a este punto, bloqueando el virus de las células infectadas".

Encontrar anticuerpos individuales que puedan neutralizar las cepas del VIH en cualquier parte del mundo ha sido difícil porque el virus cambia continuamente las proteínas de sus superficie para evitar ser reconocido por el sistema inmune. Como consecuencia de estos cambios, existe un gran número de variantes del virus VIH en todo el mundo. Sin embargo, los científicos han identificado varias arias de la superficie de este virus que se mantienen casi constantes en todas las variantes. Una de esas áreas, localizada en parte de la superficie usada para engancharse a las células del sistema inmune e infectarlas, se denomina CD4. El VRC01 y el VRC02 bloquean la infección por VIH adhiriéndose al CD4, previniendo que el virus se enganche a las células inmunes.

Fuente: lavanguardia.es
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La fibromialgia en hipnosis

La Fibromialgia es una enfermedad reumática caracterizada por un dolor crónico generalizado de características erráticas, de más de tres meses de evolución, que no afecta a ningún dermatoma determinado y en la cual están 18 puntos descritos clásicamente en 1992 por Yunnus. Se asocia con otros procesos, como el síndrome de piernas inquietas, trastornos de la esfera afectiva y cognitiva, cefaleas, síndrome de intestino irritable, etc.

En esta enfermedad se presentan fenómenos tanto de hiperpatía (respuesta exagerada a un estimulo doloroso) como alodinia (dolor por estimulación, habitualmente indolora), todo ello dentro de un proceso de hiperalgesia músculo-esquelética generalizada.

Esta hiperalgesia se debe a los procesos de memorización dolorosa, que se producen tanto en el sistema nervioso central y periférico como en el sistema nervioso simpático, gracias a algún enzima regulador de la función de los neurotransmisores.
Podríamos así definir el dolor como una información sensorial desagradable, asociada a una lesión somática real o potencial. Un dolor nociceptivo que se manifiesta por primera vez, ante cualquier lesión tisular, lo percibe nuestro organismo y lo memoriza de una manera habitual y rutinaria. En determinadas circunstancias y en determinados pacientes esta memorización puede estar alterada, sufriendo un proceso de hipermemorización, con las consiguientes alteraciones posteriores.

Llamamos LTP, potenciación a largo plazo sináptico, al aumento en la magnitud y la eficacia de las respuestas de las neuronas al haber sido estimuladas por estímulos de moderada-alta intensidad o frecuencia, en presencia o no de lesión tisular. Este proceso, pone en marcha una cascada de acontecimientos capaces de producir cambios estructurales y funcionales tanto a nivel periférico, con presencia de nuevas sinapsis adicionales en el terminal presináptico entre el axón las dendritas, como a nivel central, con aumento de los receptores NMDA a nivel de la médula.
El resultado de esta plasticidad neuronal es una memorización dolorosa que se manifiesta con una hiperalgesia generalizada y donde los procesos de hiperpatía y alodinia coexisten.

Está unánimemente admitida presencia de este factor estresante en el desencadenamiento de una Fibromialgia. En el 85-90% de los pacientes que desarrollan una fibromialgia, existe un factor estresante desencadenante de la enfermedad. Este factor estresante produciría cambios en la homeostasia, así como a nivel de los neurotransmisores, facilitando la aparición de los procesos de hipermemorización dolorosa. Que la dimensión emocional puede repercutir a nivel somático produciendo lesiones (úlceras por estrés) o dolores sin lesión aparente, y que solo son secundarias a reacciones emocionales profundas, esta fuera de toda duda.

La Hipnosis Profesional ya ha sido evaluada por otros autores para el tratamiento de síndromes dolorosos crónicos, en algunas ocasiones dentro de un tratamiento cognitivo conductual más general. Desde el Centro de Hipnosis Profesional en Gandia, realizo un programa de técnicas para mejorar y solucionar la fibromialgia:
Reducción del dolor. Reducción de la medicación. Aumento de la actividad y el ejercicio. Aumento de la higiene postural. Reducción de la ansiedad y la depresión.

Con el fin de que el paciente “desaprenda” los mecanismos que pusieron en marcha los procesos de estimulación nociceptiva, y el consiguiente LTP, así como la utilización de la hipnosis como tratamiento psicológico cognitivo-conductual para el dolor, a través de acceder al inconsciente, para modificar el afrontamiento que de una determinada emoción se ha hecho.

Fuente: saforguia.com
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