Terapia regresiva: ¿Tenemos más de una vida?

Terapia regresiva: ¿Tenemos más de una vida?

Los Budistas creen firmemente en la reencarnacion. Tenemos que volver a nacer otra y otra vez para aprender de los fallos que hemos cometido en nuestras vidas. Los daños que hacemos a una persona, vamos a sufrir nosotros mismos en la proxima vida.

Personas que han sido regresados a vidas pasadas mediante la hipnosis han confirmado que sus familiares, amigos y enemigos han sido de alguna manera relacionados con ellos en vidas pasadas tambien. Siempre son las mismas almas con las que aprendemos nuestras lecciones.

Para las teorías de la reencarnación, el alma del hombre es inmortal, y sobrevive a la muerte física de la persona. Pero retornará periódicamente para nacer en otro cuerpo físico, con el objeto de adquirir conocimiento y sabiduría, para aproximarse a la perfección.

Una de cada cuatro personas tiene la convicción de que ha vivido anteriormente. Es común que los niños pequeños posean recuerdos de una vida pasada, pero que al crecer los van perdiendo. La reencarnacion da un sentido a la vida. Su mensaje está claro: No hacer daño a nadie y intentar ayudar al próximo yo.

El doctor Brian Weiss, graduado de las universidades de Columbia como médico y de Yale como psiquiatra, es catedrático de psicofarmacología y psiquiatría biológica, y ha escrito varios libros sobre el tema de la reencarnación, por ejemplo, Muchas vidas, muchos maestros, Lazos de amor y Espejos del tiempo. En todos ellos relata su descubrimiento de una técnica de regresión hipnótica y la afinación de la misma para curar casos graves de fobias, ansiedades, depresiones y adicciones.

brian weissEn el prólogo de su primer libro, el doctor Weiss confiesa que le llevó mucho tiempo decidirse a escribir sobre esto, “cuatro años reunir valor para aceptar el riesgo profesional de revelar esta información nada ortodoxa”. Posteriormente relata su primer caso espectacular de regresiones hipnóticas hacia lo que en la literatura esotérica y las religiones orientales se conoce desde hace siglos como “vidas pasadas”.

Tras varios años de utilizar la hipnosis como herramienta terapéutica, Weiss la probó para buscar el origen de la ansiedad, los ataques de pánico y las fobias de una paciente llamada Catherine. El doctor relata cómo fue que bajo hipnosis Catherine recuperó recuerdos de “vidas pasadas” que resultaron ser los factores causantes de sus síntomas. También actuó como conducto para recibir información procedente de “entidades espirituales” altamente evolucionados que ofrecieron datos necesarios para su recuperación y la de otros pacientes y en pocos meses sus síntomas desaparecieron “y reanudó su vida más feliz que nunca”.

Cuenta el doctor que cuando estos hechos comenzaron a suceder se sintió absolutamente asombrado y desconcertado, pues en sus estudios no había nada que le hubiese preparado para algo semejante:

"No tengo explicaciones científicas de lo que ocurrió". En la mente humana hay demasiadas cosas que están más allá de nuestra comprensión. Tal vez Catherine, bajo hipnosis, pudo centrarse en esa parte de su mente subconciente que acumulaba verdaderos recuerdos de vidas pasadas; tal vez utilizó aquello que el psicoanalista Carl Jung denominó ‘inconciente colectivo’: la fuente de energía que nos rodea y contiene los recuerdos de toda la raza humana...

Weiss no es el único profesional de la psiquiatría que se ha topado con estas cuestiones, pero quizá es uno de los primeros que se ha atrevido a escribir al respecto. Otros casos significativos son los del doctor Stanislav Grof, cofundador de la Psicología Transpersonal, el doctor Roger Woolger (autor de Otras vidas, otras identidades); los doctores C.J. Ducasse, Martin Ebon, Helen Wambach, Gertrude Schmeider, Frederick Lenz, Edith Fiore, Brabara Ann Brennan (autora de Manos que curan y Hágase la luz) y el doctor Ian Stevenson quien ha reunido más de dos mil ejemplos de niños con recuerdos y experiencias del tipo de la reencarnación, como xenoglosia, que es la capacidad de hablar un idioma extranjero al que nunca se ha estado expuesto.

No obstante, como asegura el mismo Weiss, “la investigación científicamente rigurosa de estos temas está todavía en mantillas. Si bien se están dando grandes pasos para descubrir esta información, el proceso es lento y encuentra mucha resistencia tanto por parte de los científicos como de los legos.”

Mientras se llava a cabo esta investigación, el doctor Weiss se dedica a sentar precedentes curando a cientos de personas que se ponen en sus manos.
La hipnosis que practica Weiss no es de tipo sugestiva (de aquellas cuyo objetivo es reprogamar los hábitos de la persona), sino regresiva. Esto significa que bajo el estado de receptividad y relajación inducido por hipnosis, se puede acceder a los recuerdos que guardan relación con el origen del problema o la conducta a tratar, ya sea en esta vida o en vidas pasadas. Según ha comprobado Weiss, cuando un paciente logra llegar a las verdaderas causas de sus miedos subyacentes liberando las emociones retenidas, invariablemente se cura el transtorno de manera permanente.

“El mecanismo curativo central de la terapia de regresión a vidas pasadas es la transmutación del miedo en amor. Este es el mensaje de curación que quienes han experimentado la regresión a vidas pasadas difunden y practican.” Y ¿cómo se lleva a cabo esta transmutación? “Conociéndose a sí mismo. Mirando hacia adentro y viendo con claridad. Comprendiendo y adquiriendo sabiduría. Esto nos ayuda a ser más alegres y apacibles. Ésta es la esencia de cualquier curación de vidas pasadas.”

Desde el principio de los tiempos la humanidad ha buscado en las distintas religiones explicación.

Desde que nacemos la muerte nos acompaña, aceptamos como inexorable que la parte material de la que estamos hechos se acaba, los años transcurren y el cuerpo nos avisa del tiempo que ya hemos consumido. Achaques físicos, signos externos de que la juventud se termina dando paso a la decrepitud, confirman que esa compañera nunca se ha separado. Cuantos más años vivimos nosotros, menos le quedan a ella para hacer su debut como protagonista.

Pero más allá de la aceptación, está la esperanza y cualquier religión, en cualquier lugar y tiempo atrae al hombre buscando esperanza en la inmortalidad del espíritu. La energía no se termina, se transforma, pensamos esperando que alguna señal confirme que después de la muerte, tendremos otra oportunidad en la que todo resultará más sencillo gracias al conocimiento que hemos adquirido.

Tal vez esta creencia o esperanza sea el refugio en el que nos amparamos para soportar los reveses de esta vida o... ¿tal vez no?

Fuente: Mary Eastwick diariodealcala.es