Desarrollo personal: tomar la vida como aventura

Desarrollo personal

En la visión chamánica el colibrí representa el amor, la alegría, el alma. Es vibración, energía, fortaleza y protección. Un nivel sutil más allá del cuerpo físico donde quedan grabadas las experiencias. Y desde donde podemos sanar los dolores y las heridas más profundas", reflexiona Marcela Pazos que con la psicóloga Sara Sammartino desarrollan la medicina del colibrí. "Una apuesta al desarrollo personal, a la evolución consciente, mediante las técnicas de sanación de los pueblos originarios de América, del antiguo Egipto, herramientas de la psicología occidental y la sabiduría oriental, con el fin de recordar que estamos aquí para aprender, crecer y ser felices", dice la licenciada Sammartino.
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Terapia alternativa

La medicina del colibrí fue creada por el chamán, maestro espiritual y artista Foster Perry, que después de graduarse de bachiller en Artes en la Universidad de Georgetown se trasladó a Nueva York para estudiar arte y diseño. Pero una tarde, en medio de una tormenta, lo derribó un rayo y el incidente significó para él una forma de iluminación y el comienzo de una intensa búsqueda espiritual.

Abandonó todo, familia y amigos, y se embarcó en el estudio de las grandes tradiciones espirituales. Durante 17 años vivió en Nuevo México aprendiendo con ancianos maestros y chamanes. La síntesis de sus búsquedas es la medicina del colibrí, un modo de enseñanza y sanación chamánica.

Sara Sammartino y Marcela Pazos fueron discípulas de Foster Perry y del músico y chamán Kristos Tsompanelis en el The Golden Hummingbird Medicine. "Tanto Marcela como yo empezamos este camino de búsqueda hace unos 15 años después de sufrir experiencias y pérdidas que nos llevaron a un replanteo de nuestras vidas. En nuestras búsquedas, además de la medicina del colibrí estudiamos terapia de vidas pasadas con grandes maestros, profundizamos la meditación y las terapias alternativas. Diez años después nos juntamos para ofrecer nuestro servicio de sanación del alma", recuerda Sammartino.

Sanar el pasado

"El proceso permite sanar, entre cosas, fobias, miedos, ansiedades y enfermedades. Como todo camino de crecimiento, la medicina del colibrí empieza invariablemente recuperando la integridad y el poder que cedimos en situaciones de abuso y dolor. Sólo a partir de la sanación de nuestras heridas del pasado podremos estar más libres y fuertes para crear nuestra vida tal como merecemos y soñamos", apunta Pazos.

Efecto liberador

En palabras del maestro Foster Perry: "A través del amor nos aceptamos como somos y aceptamos a todos a nuestro alrededor. A través de la compasión, nuestro dolor, nuestra atención errante, nuestra belleza olvidada, nuestros obstáculos, nuestros fracasos, todo puede convertirse en medidas para alcanzar la verdad y la santidad". En algunos casos, en el proceso de sanación se combinan varias técnicas, como la terapia de vidas pasadas donde el paciente, mediante una relajación profunda, accede a los hechos traumáticos que originaron su mal. Esto tendría un efecto liberador, un profundo alivio que sana energéticamente al paciente.

Néctar de la vida
"El colibrí evoca el viaje del alma hacia su evolución, disfrutando el proceso y nutriéndose del alimento más puro; el néctar de la vida. Nos inspira a elegir la aventura antes que la comodidad y a seguir nuestro sueño, nuestros anhelos más profundos. Nos alienta a llevar una vida épica, en continua expansión", comentan Pazos y Sammartino.

LECTURAS
  • El despertar de un chamán. Cuando un rayo alcanza a un colibrí (Foster Perry)
  • La senda del chamán (Dr. Michael Harner)
  • Chamán, sanador, sabio (Alberto Villoldo)

PELICULAS
  • Avatar (James Cameron)

DISCIPLINAS

Sara Sammartino es licenciada en Psicología por la Universidad del Salvador. En Londres comenzó a interesarse por la filosofía oriental y por buscar una terapia que trascendiera el nivel mental. Estudió Psicología Transpersonal y trabajó con el doctor Deepak Chopra. Posteriormente estudió terapia de vidas pasadas y tomó cursos con la terapeuta transpersonal estadounidense Rhea Powers. Completó su búsqueda con los maestros de formación chamánica Foster Perry y Kristos Tsompanelis.

Marcela Pazos confiesa que siempre fue una "chica material" dedicada desde los 17 años a estudiar y trabajar en turismo. Pero superar una enfermedad grave, que le llevó diez años, la hizo replantearse sus creencias y desarrollar su cuerpo espiritual. Estudió terapia de vidas pasadas, meditación, terapias florales y realizó una maestría en reiki. Estudió chamanismo en The Golden Hummingbird Medicine.

EJERCICIO
"Cada mañana antes de salir de tu casa, visualízate dentro de una burbuja azul. Esto te ofrece protección de las energías negativas y después, programa conscientemente tu día.
"Cómo nuestros pensamientos y acciones afectan nuestra vida y la de los que nos rodean, imagínate viajando hacia tus tareas y realizando todas las actividades cotidianas positivamente y con alegría. Crea tu propia realidad para poder lograr la libertad de vivir conscientemente tu vida."
Fuente: L. Aubele para lanacion.com.ar
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Brian Weiss y la terapia de vidas pasadas

Brian Weiss y la terapia de vidas pasadas
Brian Weiss autor de "Muchas vidas muchos maestros"

Vidas pasadas, reencarnación y maestros, son sólo algunos de los conceptos que maneja un hombre que supo ser un dogmático freudiano y terminó realizando terapias regresivas y vendiendo millones de libros sobre el tema. Desde Miami Weiss habla de todo: la ciencia,  la religión y los dolores que se eliminarán recordando otras vidas.

brian weiss terapia regresiva
¿Qué hace que un sesudo psiquiatra graduado de las más prestigiosas universidades estadounidenses y jefe de Psiquiatría de uno de los más importantes hospitales de su país, termine no sólo creyendo en vidas pasadas, reencarnación y ángeles, sino incluso incorporando estos conceptos a la terapia que ahora miles de personas realizan?

Brian Weiss, de 61 años, dice que la respuesta es la propia ciencia. "Por mi consultorio han pasado más de 4.000 personas que hicieron terapia regresiva. El 80% de ellos pudieron volver atrás y recordar sus vidas pasadas para buscar en ellas el origen de problemas que los aquejan en el presente. Eso no es casualidad. Eso es confirmación", dice desde Miami, a tan solo unos días de presentarse en Argentina y Uruguay.

Freudiano puro y duro, Weiss se había graduado como psiquiatra en la Universidad de Columbia y en la de Yale, flor y nata de las instituciones educativas de Estados Unidos. El joven siquiatra pronto había comenzado a trabajar en Miami, donde se convirtió en el profesor de su área más joven de la historia de la Universidad de Miami, además de jefe de Psiquiatría del renombrado Mount Sinai Hospital. Todo parecía ir bien y en ascenso, gracias a los lineamientos seguidos por miles desde que un austríaco llamado Sigmund Freud fundó las bases de la doctrina sobre la psicología humana que dominó el siglo XX.

Sin duda alguna sobre lo que estaba haciendo, a principios de la década de los 80, Weiss recibió en su consultorio a una joven mujer, Catherine, que sufría problemas que iban desde la depresión hasta fobias variadas y dificultad para dormir. Al diván con ella, para intentar llegar a la niñez que, según Freud, es fuente de buena parte de las represiones y problemas que luego se manifiestan en la adultez.

El diván y el psicoanálisis tradicional no dieron resultados. Luego de un buen tiempo de sesiones infructuosas, Weiss decidió utilizar la hipnósis —una técnica que originalmente fue usada por el propio Freud pero que Weiss aplicaba en escasas ocasiones—, con la esperanza de que en un estado profundo de relajación la mujer pudiera llegar a esos momentos conflictivos de su vida. Lo hizo. Identificó claramente, y entre otras cosas, su fobia a las aguas profundas. Se había ahogado. Y había muerto como consecuencia.

Poco después, Catherine superó esa fobia en particular. La razón, la academia y la ciencia que Weiss idolatraba casi religiosamente, hicieron que el psiquiatra pensara que la mujer estaba construyendo vidas pasadas en su imaginación. "¿Qué importa si era o no una vida pasada, si al final ella se estaba curando?, trató de convencerse a sí mismo.

Luego de unos años, y tras decenas de pacientes que se sometieron en su consultorio a la misma terapia regresiva —en secreto—, Brian Weiss decidió sincerarse consigo mismo y el mundo. Rechazado hasta el día de hoy por las organizaciones científicas más importantes del mundo de la psiquiatría —"aunque ellos nunca se tomaron siquiera el trabajo de hablar conmigo"— e incluso alejado a prepo de su cargo como profesor en Miami, el psiquiatra se lanzó a difundir su terapia por todo el mundo.

Tres palabras forman parte de ella: vidas pasadas, reencarnación y maestros (algo así como ángeles, dice Weiss). Suficientes para asustar a científicos y no tanto. Y también para atraer a millones con resultados más que favorables: más de una decena de libros que han vendido millones en el mundo entero, conferencias y regresiones grupales en giras que lo llevan a todos los confines, entrenamiento de más de 200 terapeutas cada año, celebridades y fanáticos que lo han convertido en un gurú, aunque el término no le guste nada.

Desde Miami, donde sigue viviendo, conversó con el DS.

-¿Hay diferencias entre la gente de Uruguay o Argentina por un lado, y la de Estados Unidos por otro, a la hora de recibir el tipo de terapia regresiva que usted realiza?
-Sí, he notado grandes diferencias en toda Latinoamérica, pero sobre todo en lugares como Uruguay, Argentina y Brasil. Son muy abiertos mentalmente. Si bien oficialmente estos países son mayoritariamente católicos, son más abiertos que nosotros los estadounidenses, más espirituales y de hecho mucha más gente acepta que existe vida luego de la muerte y que hay reencarnación.

-¿El Catolicismo no es un problema a la hora de llegar a la gente con temas como la reencarnación, que no es parte del credo católico?
-Nunca he tenido problemas con la iglesia, con la Católica en particular. De hecho, tengo muchos pacientes que son sacerdotes. Esto sucede porque en la historia del Catolicismo la reencarnación estuvo presente durante varios cientos de años. Y la gente que sabe mucho de religión sabe también que fue parte fundamental de ella. Todo esto no debería sorprender en ningún lado. Una encuesta realizada por Gallup en Estados Unidos, en 1994, reveló que el 27% de las personas creían en la reencarnación. Y esto fue hace 10 años, ahora seguramente debe ser más alto. En Latinoamérica, y en base a mi experiencia en muchos países, estoy seguro que son muchas más las personas que creen.

CIENCIA Y CREENCIA



-¿Cómo un científico con formación académica termina creyendo y aplicando terapéuticamente sus creencias sobre la existencia de vidas pasadas y reencarnación?
-Para mí fue algo muy dramático. No creía en ninguna de esas cosas. No era religioso y sigo sin serlo. En ese momento era sólo un psiquiatra y era freudiano: creía que todo tiene algún tipo de base inconsciente. Fui a la Universidad de Yale y a la de Columbia, y me iba muy bien como profesor de la Universidad de Miami y Jefe de Psiquiatría del Hospital Mount Sinai. Incluso estaba publicando muchos artículos científicos. Pero algo me sucedió en esa misma práctica científica que yo tanto valoro. Atendí a una mujer, Catherine, católica y no creyente en la reencarnación. Yo tampoco creía en la reencarnación. Ella tenía varios problemas, empezando por depresión y ataques de pánico, fobias y un severo insomnio. Comencé a tratarla con el psicoanálisis pero luego de un año de sesiones todavía seguía igual. Por eso decidí usar hipnosis, porque pensé que ella tenía ciertas trabas que no le permitían acceder a sus recuerdos de la infancia, lo que en psicoanálisis llamamos represión.

Ya había utilizado esta técnica, pero no demasiado frecuentemente, sobre todo para aplacar la ansiedad o ayudar a las personas que querían dejar de fumar. En una de esas sesiones le pedí a Catherine que se remontara al momento en que aparecieron esos síntomas que ella experimentaba, pensando que llegaría a su niñez. Pero se fue 4.000 años atrás, a una vida en la que ella se ahogó en una inundación. Fue dramático, emocional y muy detallado. Y no es que yo no conociera esa mujer, porque hacía un año que estaba en terapia. Sabía que no estaba fingiendo. Una de las fobias que ella tenía era a estar en aguas profundas. Algo que yo ni sabía que tenía. Luego de esa sesión el problema desapareció.

En las siguientes sesiones se ponía cada vez mejor. Pensé que debía ser su imaginación, pero no me cerraba, porque yo sabía que la imaginación no podía curarle síntomas tan complicados como los que tenía desde que era una niña. Era muy extraño, yo no encontraba explicación, pero pensé "sea lo que sea, sigamos, porque le está haciendo bien". Luego comenzó a contarme cosas sobre mí, y sobre mi familia, cosas que no podía saber de ninguna forma, incluyendo los detalles médicos de lo que le había pasado a mi primer hijo, que había muerto a las tres semanas de nacer. Nunca le había contado nada y no había lugar donde ella podría haber investigado sobre mí.

-Aún siendo testigo de esa experiencia, ¿su formación científica no lo llevó a desconfiar e incluso a intentar olvidar esos hechos, considerando que su carrera podía estar en peligro?
-Eso sucedió en 1981 y pasaron tres o cuatro años hasta que me animé a contarlo. A esa altura ya había hecho terapia regresiva con muchas personas, siempre en secreto, y buena parte también me había contado sus vidas pasadas e incluso habían hablado en idiomas que nunca habían aprendido. A esta altura y en estos 26 años ya he hecho regresiones con más de 4.000 personas, sin considerar las grupales, que incluso han llegado a ser de 800 personas todas juntas, como sucedió en Buenos Aires la última vez que estuve allí. Es un número muy alto de gente que volvió a vidas pasadas. Científicamente no es una casualidad.

VIDAS PASADAS

-¿Hay personas que no pueden recordar sus vidas pasadas o que simplemente no las tuvieron?
-Sí, cerca de un 20% de las personas no las recuerdan. Pero el 80% restante lo logra.

-La mayoría de la academia y de los científicos siguen considerando que lo suyo es esoterismo, en el mejor de los casos. Usted ha dicho, en cambio, que hay evidencia científica de que las personas se reencarnan de una vida a otra. ¿Cuáles son?

-Existe una tremenda cantidad de evidencia. ¿Qué es la ciencia? Es la observación sin prejuicios, sin tener en cuenta lo que se hizo antes. Se observa, se valida y se plantea una hipótesis que debe ser testeada por uno y por otros para luego elaborar una teoría. Esto que hago yo y otros desde hace 15 años es eso, es ciencia. Hay miles de casos de regresión que han sido validados.

-¿Ha tenido algún acercamiento con el ámbito científico?
-La relación ha sido mucho más fácil con la Iglesia y con eso lo digo todo. Muchos psiquiatras, psicólogos y otros terapeutas están utilizando la regresión como terapia, pero lo hacen en privado, en sus consultorios, y sin decirle nada a nadie. Si uno llama a la Asociación Americana de Psiquiatría, ellos dicen que no creen en las vidas pasadas. Pero en realidad lo que están diciendo es que no saben nada de eso, porque no se han tomado el tiempo para investigar y validar esta terapia. Es pura ignorancia. Y eso no es científico. Ellos nunca me llamaron para que les contara qué hago. Y no es que yo haya nacido siendo un esotérico.

-A la hora de aplicar la hipnosis para este tipo de terapia regresiva, utiliza los mismos mecanismos que en el psicoanálisis?
-Es la misma hipnosis, que básicamente es sólo un estado profundo de meditación. Mucha gente puede incluso regresar a vidas pasadas utilizando meditación común. Hay personas que están en una ciudad a la que nunca habían viajado antes, sienten esa sensación de deja vu y de pronto se encuentran recorriendo las calles como si fueran de ahí, sin un mapa que los ayude e incluso sabiendo secretos de ese lugar. También se puede soñar con vidas pasadas.

-¿No es posible pensar que la hipnosis es simplemente una forma de sugestión que le hace "creer" al cerebro que algo es real?
-No. La hipnosis no es nada raro: es un estado de profunda relajación y concentración. Igual que cuando uno lee un libro muy interesante y no siente los ruidos del ambiente. Eso también es una forma, aunque muy liviana, de hipnosis. No tiene nada de misterioso. Por otro lado, la gente no hace cosas que no son consistentes con sus guías sólo porque alguien le dice que debe hacerlas. Tal vez podrá rascarse la oreja porque se lo pide el hipnotizador, pero no se va a tirar de una ventan para abajo.

MIEDOS Y FOBIAS



-¿Cómo se logra que una persona retroceda a sus vidas pasadas?. ¿El terapeuta se lo pide?
-Depende mucho de cada situación. A veces llegan solos, otras uno le hace visualizar una puerta hermosa, por la que se ve una luz y se le dice que mientras que uno cuenta hasta 10 podrá retroceder en sus vidas pasadas. No siempre se puede probar o validar esta regresión y es cierto que puede haber parte de imaginación y de metáfora en el proceso, pero el punto más importante para mí, como médico, es que los síntomas se mejoran; desaparecen los miedos, las depresiones y las fobias.

-¿Qué tipo de problemas se pueden mejorar con este tipo de terapia?
-Muchos síntomas desaparecen si se encuentra el origen de ellos. Ciertos tipos de problemas como las fobias, los miedos, se mejoran en un alto porcentaje. Pero también se pueden mejorar síntomas físicos tales como el dolor de espalda o de cuello y en general el dolor puede controlarse mucho si se llega a su origen. Hemos tenido muy buenos resultados también con las migrañas y el asma. En este último caso parece haber una conexión entre muertes sucedidas en vidas pasadas como consecuencia de incendios o de problemas respiratorios.

-¿Aplica elementos del psicoanálisis en la terapia regresiva?
-Sin duda. Al igual que en el psicoanálisis, cada recuerdo, cada elemento del pasado que aparece, es importante. Tienen muchos puntos en común, aunque la terapia regresiva suele ser más rápida; depende del problema, pero algunos como las fobias pueden curarse en 10 sesiones o algo más. De hecho, muchos psicoanalistas no creen en vidas pasadas pero usan la técnica porque les aporta elementos que consideran útiles.

-En este panorama de vidas pasadas y reencarnación, ¿qué lugar ocupa la muerte?
-Creo que la muerte no existe. Hay una frase maravillosa de un místico católico francés que dice que no somos seres humanos teniendo una experiencia espiritual sino que somos seres espirituales teniendo una experiencia humana. Creo que somos almas y como tales no morimos, sólo dejamos los cuerpos al final de una vida y pasamos al otro lado, que puede ser llamado cielo o como uno quiera, para luego volver en otro cuerpo. En esa alma se guardan las memorias. Eso lo pienso yo y tantas religiones del mundo entero.

EINSTEIN TENÍA RAZÓN

-¿Hay diferencias entre lo que las religiones dicen sobre reencarnación y vidas pasadas y lo que usted ha visto en sus pacientes?
-Algunas. Nunca he visto que se vuelva en la forma de animales, algo que para el budismo existe. Tal vez sea que nos olvidamos de esas experiencias, no lo sé. También comprobé que no es necesario que el alma vuelva enseguida a otro cuerpo, porque del otro lado no hay tiempo. Einstein tenía razón. No importa cómo se le llame a esa otra dimensión, sólo importa que está ahí.

-Usted habla de "maestros" en sus libros, como seres superiores que aparecen en las regresiones. Para mucha gente ya es difícil entender el concepto de reencarnación. ¿No es todavía más increíble este concepto?
-¿Sería más fácil si habláramos de ángeles? Es lo mismo. Son almas que no se reencarnan en cuerpos y que están en el otro lado, guiándonos. Muchas personas están seguras de que hay ángeles cuidándolos. Existen múltiples universos y eso hasta los astrónomos lo dicen. Ahora la física moderna sostiene que hay 10, 12 o más dimensiones.

-¿La regresión colectiva funciona en todo el mundo?
-Dos terceras partes de la audiencia experimentarán los recuerdos de una vida pasada. Según mi experiencia en Uruguay y Argentina, casi un 75% de las personas lo logran y muchas incluso pueden curar ciertos síntomas, miedos y fobias que tienen.

-¿Ha realizado usted mismo este tipo de terapia?
-Sí, unas 12 veces. Quería saber qué experimentaban mis pacientes pero no lo logré tan fácilmente al principio, posiblemente porque soy, por formación, muy racional. Pero aprendí con la práctica y la repetición y finalmente encontré también mis vidas pasadas.

Fuente: elpais.com.uy
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Programación subliminal e hipnosis

Programación subliminal e hipnosis-autohipnosis

Los problemas emocionales tienen mucho que ver con nuestro sistema de creencias y la manera como estructuramos nuestros pensamientos e ideas. Muchas veces un problema emocional persiste ya que tenemos una creencia que lo mantiene ahí.

Por más que intentemos cambiar esa creencia de manera consciente, muchas veces existe una parte de nosotros que se resiste a ese cambio, y la creencia disfuncional continúa afectándonos.

En el complicado mundo de la autoayuda, uno de los sistemas menos entendidos y más controversiales son los audios subliminales. La palabra subliminal se ha llegado a asociar con manipulación y mensajes de anunciantes sin escrúpulos, pero tan solo significa algo que está por debajo del nivel de percepción conciente, no es ni bueno ni malo per se.   (ver publicidad e hipnosis)

Los audios subliminales, como cualquier herramienta de autoayuda son sólo eso, una herramienta. No pueden convertir a las personas en algo que no son o no quieran ser, pero sí ayudan en el trabajo de superación personal diario y constante.

La mente humana es compleja y ha sido objeto de estudio desde hace cientos de años, y en ese sentido, la influencia de mensajes subliminales en ella no ha estado exenta de investigación.

Universidades tan prestigiadas como la de Cornell, en Nueva York, que tiene un programa permanente de estudio sobre el tema, otorgan credibilidad a la teoría de que la mente puede apoyarse en mensajes subliminales para lograr sus objetivos.

Otros experimentos célebres incluyen el de Palmatier y Bornstein, en el reporte publicado en The Journal of Nervous and Mental Disease de 1980, donde 34 personas recibieron exitosamente mensajes subliminales para dejar de fumar durante tres semanas, apoyando una terapia con tal fin.

Por otro lado Silverman, Ungaro y Mendelsohn, reportaron en la revista Clinical Psychology de 1978 su éxito al apoyar con mensajes subliminales a 56 mujeres en su deseo de bajar de peso.

Así, es posible afirmar que los audios subliminales por sí solos no resuelven mágicamente las situaciones a las que nos enfrentamos, pero definitivamente son una herramienta de apoyo en los cambios que deseamos lograr.

Quizás lo más importante para tener éxito con un audio subliminal es, además de seguir una serie de reglas que mencionaremos más adelante, es conseguirlos de una fuente respetable.

La creación de audios subliminales requiere de conocimientos técnicos y psicológicos probados. La forma, estructura, grabación y producción de audios subliminales debe ser de la más alta calidad y profesionalismo.

Algunas reglas para el exitoso uso de los audios subliminales incluyen:

  • No utilizarlo si se padece algún inconveniente físico o psíquico.(consultar siempre a un profesional)
  • No excederse en su uso, o utilizarlo tan solo unos minutos a la semana.
  • No utilizarlos mientras se conduce un coche o se requiere de atención y concentración.
  • Utilizar audífonos, especialmente si los audios contienen ondas binaurales que ayudan a la relajación.
  • Entender que son una herramienta de apoyo en un trabajo personal constante, no una solución mágica a los problemas. En este sentido, el mejor audio que puedes escuchar es un producido con las frases que a ti te suenen mejor y puedas creer mas fácilmente, es decir, un audio personalizado.
Fuente: misuperacionpersonal.com
Programación subliminal e hipnosis-autohipnosis
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Coaching ontológico: lo primero es aprender a escuchar

Coaching ontológico aprender a escuchar

Entrevista al coach, filósofo y sociólogo chileno  Rafael Echeverría.

-¿El coaching es hijo de quién? ¿Tiene un padre específico?
rafael echeverria coaching
-No, no lo hay. El coaching tiene múltiples padres. Tiene una tradición muy antigua. Comienza en los deportes. Es un término que surge en los Estados Unidos y que emerge, básicamente, cuando una persona se hace cargo de la preparación de un atleta o de un equipo y logra que esa persona o ese equipo tengan un desempeño sobresaliente.

-¿Pero quién fue el que lo sacó del deporte y le dio sentido empresarial?
-Creo que hay varias corrientes que llevan el coaching a la empresa, no solamente a la empresa sino a dominios más amplios del fenómeno humano, como nosotros que fundamos el coaching ontológico.

-¿Qué edad tiene el coaching ontológico?
-Se pueden distinguir distintas fases, una un poco informal o espontánea, sin un intento de sistematización, que comienza en la década de los 80 con Fernando Flores, un ingeniero con un doctorado en Filosofía en Berkeley que luego se dedicó a la política, fue incluso senador de la República en Chile.

-¿Y usted y el coaching ontológico qué vienen siendo?
-Julio Olaya y yo somos los que hacemos un intento por sistematizarlo, convertirlo en una profesión y elevarlo a un nivel distinto en California, esto ya en el año 91.

-¿Cómo explicar el coaching a un niño?
-Yo le diría que es una persona que te ayuda a lograr lo que tú quieres pero sientes que no puedes.

-¿Ha hecho cursos con niños?
-No. Hemos hecho cursos con gente joven pero, fundamentalmente, que se encuentra en la universidad.

-La pregunta la hago porque los adultos que hoy pretenden mejorar a través de las técnicas de moda, son niños que no fueron educados en el saber y, sobre todo, en el saber hacer.
-No, creo que no es un problema de la educación. Creo que todo ser humano enfrenta dificultades, enfrenta la experiencia de sentir que su capacidad de actuar y de lograr ciertos resultados, tiene límites. No es algo que tenga que ver con una educación deficiente. Si pensamos en la mejor educación, es muy posible que mantengamos la misma impresión de no poder ir más allá.

-¿Se requiere una edad mínima para aprender coaching?
-Yo creo que sí, aunque hemos tenido gente de 22, 23 años, el coaching ontológico requiere una experiencia de vida mayor, no solamente para poder intervenir de una manera más efectiva sino, sobre todo, para poder comprender a gente que tiene otro tipo de experiencias.

-Entonces, ¿cuenta el kilometraje?
-Aprovecha más de la experiencia una persona que esté sobre los 28 años. Pero así como los jóvenes no logran aprovechar tanto, posiblemente los demasiado viejos, con hábitos muy establecidos, también puedan tener problemas.

-¿Cuál es el primer paso para la persona que se decida por el coaching?
-Estar dispuesta a soltar certidumbres, a revisar hábitos, a abrirse a una mirada distinta de la vida, a ceder a formas de ser a las que no estaba acostumbrada, sin nunca perder la autonomía de pensamiento,

-Los pacientes técnicamente hablando de coaching ¿quiénes son? ¿La gente ganadora que quiere más o la perdedora que busca un salvavidas?
-Ambos. Y no son pacientes porque muchas veces al paciente le atribuimos la calidad de estar enfermo, de estar sufriendo alguna patología del tipo que sea. Y el coaching es algo que es necesario para cualquier ser humano que percibe que hay cosas de la vida a las que no logra ascender, resultados que no logra alcanzar, de ahí que nosotros fundamentalmente vemos al coaching ontológico como un facilitador de aprendizaje y no como un terapeuta.

-La mayoría de su público son inconformes. Por su experiencia, ¿esa inconformidad gira en torno a qué?
-Hay gente que está buscando un sentido de vida más amplio, más profundo, que muchas veces se enfrenta a sufrimientos que no logra superar y que busca una opción de vida más plena. Pero hay otras personas que lo toman por motivos profesionales. Hemos tenido sacerdotes que lo toman para hacer un trabajo pastoral más efectivo; maestros, consultores, psicólogos, ejecutivos, ministros de Estado... la gama es muy variada.

-Un aprendiz que por sus logros sea hoy su orgullo como maestro.
-Le podría dar nombres pero siento que no es bueno hacerlo. Hemos hecho trabajos muy ligados a sectores marginados. En Argentina, por ejemplo, hay una persona que utiliza el coaching para su trabajo en el barrio La Matanza, un barrio muy difícil en Buenos Aires, sacando niños que tienen problemas en las calles con las drogas y las bandas.

-Las modas nos atraviesan como olas. Primero había que saber mandar, luego la clave era saber controlar, ahora vamos en que hay que saber acompañar. Para alguien escéptico de todo ésto, ¿cómo convencerlo de la utilidad del coaching?
-El coaching ontológico es una propuesta de profundas raíces filosóficas y eso es un dato muy importante. Más importante que el coaching ontológico es la propuesta que hacemos sobre el fenómeno humano que llamamos ontología del lenguaje. Esa propuesta es enseñada hoy en día en múltiples universidades y empresas. Creo que ahí hay una diferencia importante que va más allá de introducir una nueva moda.

-La posmodernidad es una mezcla de nociones del pasado, ahora estaba hablando usted de filosofía, lo digo pensando en la frase de Aristóteles: “Mejor que saber es querer y mejor que querer es aficionarse”, esta podría pasar por una frase de coaching.
-Eso es una forma de verlo. Es cierto que tiene un cierto eclecticismo y toma de muchas partes y construye diseños integradores, pero también es la experiencia de que los grandes discursos que se invocaban como poseedores de la verdad no logran hacer eso. Yo me identifico más con una posmodernidad entendida así, y en la necesidad, y ahí nos acercamos a Aristóteles, de restituir los vínculos solidarios con la gente. La posmodernidad es a la vez una fase crítica de la modernidad, que todavía no encuentra un discurso alternativo y por eso mezcla muchas cosas.

-Y siempre es más fácil mirar hacia atrás que hacia adelante.
-Bueno, el pasado pasó y por tanto cuesta menos mirarlo que aquello que todavía no ha pasado. Tenemos que mirar el pasado para aprender pero, sobre todo, para rediseñar futuros diferentes que no nos vuelvan a hacer caer en los problemas que tuvimos en el pasado. Parte de lo que planteamos es que la humanidad tiene que producir una rectificación muy profunda, si seguimos como estamos nos destruimos como especie y destruimos el planeta y esto implica un planteamiento ético fundamental hacia una refundación de lo que son las condiciones básicas de la existencia humana.

-Alguna vez le preguntaron a un rabino qué es una persona piadosa y él dijo: “Una persona piadosa es la persona que hace algo más de lo que exige la ley. La ley exige no engañar al prójimo y el piadoso no lo engaña pero hace un poco más y no se engaña a sí mismo”. ¿Es en ese sentido que va el coaching?
-Es parte importante, sí. El coaching es una perspectiva que lo conduce a mirar los aspectos más ocultos que uno mantiene para sí, atreverse a nutrirse de ellos y también lograr aceptar los aspectos reprimidos de otros con compasión, no en el sentido de lástima sino más bien en el sentido anglosajón: sin perder la capacidad de afecto.

-Fernando Savater, en uno de sus libros, es muy diciente con la dedicatoria para sus lectores: “A los que no lo tienen todo claro”. ¿El coaching es para los que no lo tienen todo claro?
-Sí y no... y la pregunta me gusta mucho porque yo creo que todos no lo tenemos todo claro, es más, sobre las cosas más importantes no lo tenemos para nada claro. Y el coaching es para aquellos que creen que tienen todo claro, y están atrapados en algo que limita mucho sus relaciones.

-¿En el fondo, la cuestión es volver a la filosofía como se entendía en un principio, que es la que le ayuda a uno a saber vivir y a saber morir?
-Lo que nosotros hacemos implica ir a la filosofía, ir a sus bastiones, ir a sus fortalezas, empaparnos de ella y llevarla nuevamente a la calle. Somos de aquellos filósofos que se dan en Grecia donde la filosofía surge en la plaza, surge en el mercado, surge en la fiesta.

-Tres consejos de primeros auxilios filosóficos para escapar a tanta retórica y retomar nuestra propia espontaneidad.
-No es fácil dar primeros auxilios filosóficos, pero diría que lo primero es aprender a escuchar, la historia de la humanidad ha sido hasta ahora la historia de una humanidad que no sabe escucharse, que cada vez que encontramos una diferencia muy grande con el otro, rompemos. Lo segundo es reconciliarnos con la emocionalidad y la corporalidad, concebirlo como que son parte de nuestra dimensión humana. Y por último, ser muy precavido frente a lo que algunos invocan como la verdad. Porque cuando creemos que hemos accedido a la verdad, despreciamos al otro, lo descalificamos, lo invalidamos, y eso nos ha hecho mucho mal.

-¿En últimas lo que se busca es ser más sensible frente al otro y frente a nosotros en la soledad?
-Más sensibles sí, más aceptadores, más inocentes, menos culposos frente al otro y frente a uno mismo. Aceptando nuestras precariedades sabiendo que la conciencia que podamos tener de ellas son la base de lo que podemos desarrollar posteriormente.

-Seguro un buen ejemplo puede ser su propia vida, ¿cómo fue su propio coaching?
-¡Ah, eso es muy interesante! Porque mi vida hoy en día es completamente distinta de lo que fue en el pasado, haciendo y pensando cosas muy distintas de las que pienso hoy.

-¿Qué hacía?
-Yo era profesor universitario, enseñaba Sociología, Ciencias sociales, me sentía muy cercano al pensamiento marxista y ese camino me llevó a un callejón sin salida, que tiene que ver con la experiencia que vivimos en Chile en la década de los 70, un camino que me obligó a comportarme de una forma que luego lamenté. La persona que soy hoy es muy distinta de la que era hace 30 años.

-De esa época de su pasado, ¿qué no le gustaba y qué logró cambiar?
-El fundamentalismo de izquierda, la presunción de que era poseedor de la verdad, mi dificultad para abrirme a otros que pensaban muy distinto y respetarlos. Fui una persona dogmática, una persona que me desplazaba por el mundo en forma muy rígida y que en definitiva contribuí a un drama nacional en Chile. No soy responsable de las atrocidades que se hicieron después, pero sí de la polarización. Y el golpe militar contra Salvador Allende es el resultado de la polarización y yo fui parte de eso.

-Las palabras son el intermediario obligatorio en nuestra existencia y cada vez somos menos preparados para usarlas, hay cierta indolencia hacia el lenguaje. ¿Eso es parte del problema que tenemos en comunicación?
-Esa es la columna vertebral de nuestra propuesta, que el lenguaje es acción. Antes se entendía que el lenguaje era algo descriptivo, algo pasivo. La filosofía del lenguaje redescubre la dimensión activa del lenguaje porque cada vez que hablamos estamos actuando.

-¿Otro primer auxilio filosófico sería fortalecernos en el lenguaje?
-Sin duda, hay que asumir la responsabilidad que nos cabe por la forma como operamos en el lenguaje. Perder esa inocencia en la que decíamos “pero no fueron sino palabras”... ¡Cuidado! Las palabras son extremadamente poderosas. Venimos de un Dios cuyo poder creador viene del poder transformador de la palabra. No hay nada más poderoso para los seres humanos que reconocer el poder creador y destructor de la palabra. Por eso creo que parte central de la propuesta es mirar el habla, las prácticas conversacionales desde una perspectiva que no habían sido adecuadamente vistas antes y hacernos responsables de ellas de una forma distinta.

-En un mundo charlatán, ¿a qué palabras hay que creerles?
-Considero que la solución para eso, porque es cierto que vivimos en un mundo invadido de palabras, es una conexión muy profunda en el alma de cada uno, para desarrollar capacidad de discernimiento que me permita escoger o rechazar propuestas, discursos, publicidades que nos llegan por todos lados. Si no hay esa conexión muy profunda estamos sujetos a ser empujados por palabras contradictorias que nos pueden llevar a cualquier lado.

-Primero fue la magia, después fue la religión, después la filosofía, ahora el coaching. ¿No cree que lo que tenemos es exceso de técnicas y nos está faltando espíritu?
-Claro, exactamente por eso es que el coaching ontológico, como la ontología del lenguaje, son básicamente ofertas que buscan recrear el dominio de la ética, hoy en crisis, por eso es que creemos que es muy importante volver a preguntarnos por el fenómeno humano.

-¿Qué pregunta específica?
-¿Cómo somos genéricamente los seres humanos, más allá de nuestras diferencias individuales? Es una pregunta que sabemos que es inconclusa, que el ser humano es un ser que no solamente es criatura, es creador y no solamente es creador de mundos, es creador de sí mismo, los seres humanos estamos en el mundo participando con los dioses en el acto sagrado de nuestra propia creación, por tanto es una pregunta que siempre va a ser una pregunta a medias, pero en esa mitad podemos establecer consensos.

-En ese cambio que tuvo con su propio coaching, ¿hoy es un hombre creyente?
-Sí, soy creyente aunque no creo que le pondría adjetivo o apellido a aquello en lo que creo. Mi impresión es que hay que avanzar hacia un concepto de la fe diferente. Venimos de una tradición que le ha conferido demasiada importancia a la fe fundada en la palabra dicha por otros, y hemos puesto poco énfasis en un proceso permanente de búsqueda y de generación de experiencias que sean el sustento más sólido de mi propia espiritualidad.

-¿Es un poco pensar, o vivir, sin certezas?
-Es exactamente eso, es vivir en un mundo de interpretaciones siempre limitadas. La fe tiene que ser vivida de la misma forma: procesos de búsqueda, de transformación, de exploración, de desarrollo, no como algo ya constituido que me llegó por obra y gracia del Espíritu Santo.

-¿Y la certeza de un mundo en caos?
-Considero que los problemas que hoy encaramos son demasiado serios como para no sospechar que muchas de las cosas que hemos dado por ciertas requieren de una revisión. Vivimos un mundo catastrófico por cosas que provocamos nosotros mismos y creo que tenemos que despertar. En eso es en lo que estamos nosotros, muy humildemente, con mucha incertidumbre y sin ninguna certeza. La certeza es algo de lo que me desprendí, todo es conjetural. Si es mejor, me inclino por ese lado y sigo por ese lado, y voy a reencontrarme con los límites y precariedades y eso me va a obligar a avanzar más lejos.

-En últimas, ¿lo primero que hay que hacer para reinterpretar nuestra existencia es comenzar a escuchar?
-Yo lo diría a la inversa: para comenzar a escuchar hay que soltar las certezas, si me apoyo en mis certezas puedo oír al otro lo que dice, puedo repetir lo que dice, pero no lo voy a comprender porque mis certezas me van a bloquear para acceder a su historia, a su sensibilidad, a su diferencia frente a la mía.

Fuente: J. D. Villamil para Cromos.com.co
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Coaching ontólogico y liderazgo

Coaching ontologico liderazgo

Formar líderes, no de los que mandan, sino de los que son capaces de trabajar en equipo, es una de las metas de Julio Olalla Mayor, experto en aprendizaje, cambio personal y organizacional, y presidente de The Newfield Network, entidad con sedes en los Estados Unidos, Chile y la Argentina, dedicada a la enseñanza del coaching ontológico, una disciplina especialmente diseñada para encarar el cambio en la cultura de la organización.

Sobre la base de que todo fenómeno social es un fenómeno lingüístico, y entendiendo a las organizaciones como redes conversacionales, el cambio que propone el especialista implica revisar las competencias que todos ejercitamos en los ámbitos de la creatividad, el lenguaje, el plano emocional y el corporal, y adquirir herramientas para desarrollarlas en un nivel superior .
coaching liderazgo
Chileno de nacimiento y abogado de profesión, Olalla Mayor se radicó hace 20 años en los Estados Unidos, donde se relacionó con compatriotas suyos, como el biólogo Humberto Maturana y con otros especialistas trasandinos en el campo del lenguaje y de la comunicación, como Rafael Echeverría y Rafael Flores.

Con ellos organizó un proyecto de entrenamiento para personas y empresas que se basa en la idea de que no se puede producir seriamente una transformación de todo lo que puede ser mejorable, si no nos atrevemos a desafiar los presupuestos con los que entendemos el mundo.

Su idea es que todos tenemos un montón de sabiduría, pero aplastada por la inmediatez de lo que hacemos.

"Para mí, el gran tema de nuestro tiempo es aprender a aprender, o reaprender a aprender. Si puedo decir algo sobre mi trabajo, está ahí", resume Olalla Mayor, de paso por Buenos Aires, donde fue a dictar un seminario de dos días sobre Poder personal y liderazgo de equipo .

"Para inventar algo, tengo que dejar las certidumbres en las que estoy viviendo y atreverme a pensar en otras direcciones, a explorar otros territorios", afirma.

Esto es necesario, a su entender, porque si bien hoy en las empresas abunda el capital y la tecnología, lo que está faltando es la disposición de la gente para trabajar en equipo.

"Si yo propicio el cambio, debo ser parte del cambio que propicio", resume.

PERMANENTE INNOVACIÓN

Olalla Mayor sostiene que lo que diferencia a una empresa de otra es la capacidad de aprender de su gente.

"Los éxitos de ayer hoy ya no funcionan en las organizaciones. Tenemos el desafío de generar entornos de trabajo que promuevan la permanente innovación y calidad en el servicio; necesitamos cambiar la lógica del mero cumplimiento por la cultura del compromiso, urge anticiparnos a las inquietudes de nuestros clientes y, como líderes, nos corresponde crear climas que combinen la productividad con la calidad de vida al interior de nuestros equipos de trabajo", afirma.

Todo esto es lo que trata de transmitir en sus cursos, en los que ya ha entrenado a más de 40.000 personas en los Estados Unidos y otros países del mundo, por medio de una técnica de nombre difícil y traducción -según él mismo reconoce- imposible: el coaching ontológico.

"Así como mediante el teaching (enseñanza) y training (entrenamiento), las empresas transitan por caminos ya recorridos, por loables que sean, el coaching no aspira a mejorar lo que ya se hace, sino a generar un rango más grande de opciones, para ver las cosas desde otro ángulo, con otra perspectiva", dice.

Dicho en otras palabras: el coaching apunta a transformar al observador que cada uno de nosotros es, para incorporar nuevas posibilidades de acción en nuestro horizonte. En este contexto, lo que el coaching trata de evitar es hacer más de lo mismo .

Olalla Mayor da el ejemplo de los norteamericanos, que en los años 70 se vieron invadidos por la tecnología japonesa de los autos Honda, que eran chiquititos .

Los norteamericanos tenían la tecnología y el capital para hacer autos chicos, pero no tenían la disposición mental, porque la tradición era hacer más de lo mismo .

"Les costó casi el colapso de la Chrysler y una seria crisis de otras dos grandes empresas automotrices para decidirse. Esto nos pasa a todos: nos quedamos atrapados en la forma que nos dio el éxito. Mientras antes lo descubramos, mejor", dice.

Para eso, propone revisar las competencias que todos ejercitamos en los ámbitos de la creatividad, el lenguaje, el plano emocional y el corporal, y adquirir herramientas para desarrollarlas en un nivel superior.

"El resultado es una mejoría significativa de las relaciones personales, familiares y laborales; un aumento en la habilidad de conducir en forma efectiva acciones de aprendizaje, el desarrollo de la capacidad de participar en la transformación de las culturas y de nuevas competencias para trabajar en equipo, y un descubrimiento del poder personal y de la capacidad emprendedora", promete.

Claro que el entrenamiento, para ser efectivo, debe incluir todos los niveles de la organización.

LAS TENDENCIAS GENERALES

Olalla Mayor habla de un cambio cultural, a partir de tendencias universales o megatendencias , que empiezan a manifestarse en muchas empresas.

  • Preocupación por la identidad.
  • Visión holística de la realidad y conciencia de la interconectividad del mundo en que vivimos.
  • Tendencia a la creación de comunidades (étnicas, electrónicas, financieras) que no se contrapone, sino que se complementa, con la globalización.
"Son tendencias muy definidas, que alteran la interpretación tradicional del mundo y que, aunque muy incipientemente, empiezan a influir en la conducción de las organizaciones".

Como ejemplo, cita a un fuerte grupo financiero de Boston, que él asesora, que para hacer inversiones analiza también otros parámetros más allá de los relacionados con la rentabilidad, como por ejemplo que se trate de empresas ambientalmente responsables, que estimulen el aprendizaje de sus miembros o que estén comprometidas socialmente.

Fuente: lanacion.com.ar
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Tim Gallwey, el padre del coaching en Colombia

Tim Gallwey en Colombia

Considerado como el ‘Padre del coaching’, arribará a Colombia para enseñar cómo sobreponerse al miedo personal que conlleva al fracaso personal y corporativo.

Tan pronto recibió su diploma de Educación de Harvard, Tim Gallwey hizo una pausa en su vida. Un tiempo sabático, alejado de los ensayos, libros y exámenes, que decidió dedicar al tenis. A la enseñanza del tenis, para ser precisos. “Realmente lo disfrutaba”, comenta con su voz pausada.

Aquellos días transcurrieron entre el polvo del ladrillo, las técnicas para lograr un buen revés, los secretos del ace y la forma correcta de agarrar la raqueta. Pero un buen día, Gallwey se dio cuenta de que sus estudiantes venían adquiriendo una expresión triste. “Me di cuenta de que mi método de enseñanza estaba interfiriendo con el aprendizaje personal, de que estaba llenando sus cabezas con muchas instrucciones que no les permitían tener confianza en sí mismos”, admite.

Fue el momento de hacer un cambio radical: de ahora en adelante las órdenes se reducirían a su mínima expresión y él se comprometería con el proceso de aprendizaje de la otra persona. Decidió concentrarse, más que en los ejemplos de los profesionales, en la experiencia de sus propios estudiantes.

Aquellas fueron las primeras clases del coaching, aquella técnica que pretende que una experiencia de aprendizaje sea asumida completamente por la persona e involucre todos los aspectos de su vida. Y así nació The Inner Game (El juego interno), el método con el que Gallwey se ganó el título de ‘Padre del coaching’.

“Algunas veces somos nuestros peores enemigos. El miedo hace que nos desenfoquemos, que perdamos el sentido de lo que es importante”, resume el hombre que comenzó a desarrollar esta filosofía en 1974, cuando publicó El juego interno del tenis. “Existe una fórmula: desempeño equivale a tu potencial menos interferencia. La clave está en controlar la interferencia originada en las dudas sobre sí mismo para alcanzar los objetivos propuestos”, explica.

Durante un buen tiempo, Gallwey enfocó aquellos objetivos al campo deportivo: tras otro libro sobre tenis, publicó El juego interno del sky y El juego interno del golf. Pero llegaron los años 80 y con ellos la convicción de que su método podía trascender a la escena corporativa. Así vinieron los seminarios y las conferencias para grupos de ejecutivos, las asesorías a empresas y, en 1985, El juego interno de ganar. “Con mis ejemplos deportivos logré enseñarles la mejor forma de implementar cambios profundos en las compañías”, asegura.

Desde entonces, con ayuda de algunos colegas, ha enfocado su filosofía a otros campos empresariales, desde la formulación de estrategias ganadoras, pasando por el trabajo de equipo, hasta el estrés. Y, sobre todo, la formación de liderazgos, para los que, asegura, nunca hay una edad límite: “El líder surge en cualquier momento. Alejandro Magno conquistó Asia antes de los 30 y Ronald Reagan dirigió a toda una nación en sus últimos años de vida. No se trata de genética, sino en potenciar las cualidades de cada persona”.

Foro El Espectador el próximo 6 de septiembre
En el Centro Cultural William Shakespeare, el próximo 6 de septiembre, Foros El Espectador traerá a Colombia a Timothy Gallwey, considerado el padre del coaching y el creador de “El Juego Interior”. El seminario que dictará está diseñado como una oportunidad de aprendizaje con el pionero del movimiento de psicología del deporte moderno, para personas que desean entrar en un paradigma totalmente nuevo de desempeño, ocupándose de las interferencias que limitan el potencial que influye directamente en su rendimiento y en el de sus equipos, y de esta forma desarrollar herramientas de entrenamiento valiosas para mejorar su estilo de liderazgo y práctica profesional.

Fuente: elespectador.com
Tim Gallwey en Colombia
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¿Como tenemos que vivir?


En tiempo de incertidumbres hay que optar por la acción y la creatividad. Lo importante es preguntarse qué hacemos con el tiempo y si solo queremos seguir siendo una pieza del decorado.

Nuestras vidas, metidas de lleno en la incertidumbre, se ven repletas de preguntas que urgen respuestas. Sin embargo, hay preguntas que están formuladas para abrir la mente, para bucear en nuestro interior y tomar decisiones de largo alcance. Cómo hemos de vivir es una de ellas.
coaching ontologico
Cuentan que Sócrates se pasaba el día deambulando por las calles atenienses, dedicándose a la dialéctica mayéutica, o sea, a interrogar a sus conciudadanos hasta desbrozar la verdad que podía ocultarse tras el bosque de creencias y prejuicios que anidaban en sus mentes. No se trataba tanto de poner en evidencia su falta de juicio o el desorden de sus planteamientos como de desvelarles su propia capacidad de “conocer”, de crear creencias verdaderas justificadas.

Los tiempos que vivimos son fuente de muchas preguntas e inquietudes sobre cómo resolver las dificultades presentes y, sobre todo, qué nos puede deparar un futuro que nace de cenizas tan amargas a veces. No obstante, la forma de interrogarnos y la necesidad de respuestas inmediatas puede acabar siendo peor. No es lo mismo preguntarse de qué comeremos mañana, que decirse ¿dónde podemos encontrar más comida? Una crea más incertidumbre; la otra promueve acción y creatividad.

Del mismo modo, hay preguntas existenciales que vamos resolviendo a lo largo de la vida: ¿quién soy?, ¿de dónde vengo?, ¿adónde voy? Tarde o temprano nos encontramos con ellas y las atendemos o desechamos según nuestro momento vital. Sin embargo, a mi modo de entender, hay una pregunta que no admite demora ante la vida incierta que tenemos por delante: ¿cómo hemos de vivir?

A VUELTAS CON LA FELICIDAD 

Nunca vivimos, sino que esperamos vivir, y, al estar siempre dispuestos a ser felices, es inevitable que nunca lo seamos (Pascal)

Sugiero que nos adentremos en las preguntas que genera la propia pregunta. De eso se trata. Y también de no quedarse embobado haciendo malabarismos mentales, sino en dilucidar caminos por los que transitar nuestro proyecto de vida. Se acabaron los tiempos de la homogeneidad, de los valores dictados y de pasar por el tubo porque es lo que toca. Por fin estamos apropiándonos de nuestra responsabilidad personal a la hora de elegir la vida que queremos vivir. Eso es un fastidio para los que buscan falsas seguridades en falsas identidades, sean propias o ajenas.

Una respuesta común a cómo hay que vivir es “felices”. No obstante, el acuerdo deviene desencuentro si tratamos de definir el secreto de la felicidad. No basta entonces el concepto de felicidad para definir ¿cómo hemos de vivir? Sin embargo, es muy útil disponer de tal quimera. Cuando la felicidad se convierte en un bien que nos inspira, en una representación de nuestra capacidad de vivir plenamente, entonces poco importa si existe de veras, si se puede o no alcanzar o si dura un rato o toda una vida.

El profesor de filosofía A. C. Grayling argumenta que para vivir la mejor vida posible tiene que haber algo ideal y muchas cosas prácticas. Necesitamos horizontes que nos inspiren a realizar una vida que valga la pena ser vivida, que nos ayuden a ir más allá de nuestras, a menudo, limitadas expectativas sobre nosotros y sobre la existencia. Pero también hay que saber manejar el día a día, saber vivir en el ahora, en el aquí, aprendiendo a resolver los avatares que asoman a nuestra cotidianidad. De poca cosa nos servirá encontrar la respuesta a la existencia de la felicidad cuando intentamos atorar una pequeña inundación en el lavabo de casa.

¿QUÉ HACEMOS CON EL TIEMPO?

El tiempo es la materia de la que he sido creado (Jorge Luis Borges)

Otra decisión a tener muy en cuenta es cómo decidimos vivir el tiempo que vivimos. Es cierto que existe un tiempo cósmico, otro psicológico y el más reconocible, que es el cronológico. Todos ellos son aspectos del tiempo que quedan situados en la acera de enfrente de nuestra vida. No es de extrañar que tengamos la sensación de perderlo, de no tenerlo, de verlo pasar inexorablemente.

No se nos ocurre, en cambio, pensar y sentir el tiempo como parte de nuestra propia creación. ¡Somos tiempo! ¿Estamos decidiendo cómo vivirlo?

Algo parecido ocurre con nuestros espacios vitales. Nuestras vidas acaban condicionadas por los espacios que escogemos, los lugares que ocupamos. Por desgracia, mucha gente vive mal por sentirse atrapada en los contextos que ha construido y de los que se siente incapaz de desprenderse. En realidad, todo nuestro espacio vital es el que cabe en nuestro cuerpo. Vivimos en él. Si algo debe preocuparnos, es lo que ocurre en su interior y cómo se refleja exteriormente. ¿Hasta cuándo vamos a permitir convertirnos en una pieza más del decorado?

UNA VIDA MERECIDA E INSPIRADA

Lo que eres habla tan alto que no puedo oír lo que dices (Ralph Waldo Emerson)

Muchas personas viven aún creyendo que deben ganarse la vida. Se acuestan por la noche resoplando y se dicen: “¡prueba superada!”. No estamos en esta vida para aprobar nada, sino sencillamente porque la merecemos. No obstante, debemos hacernos dignos de tal donación. Cada uno a su manera, y con las cartas de las que dispone, está aquí para aprender. Y no lo va hacer solo, sino con los demás. Va a ser en ese intercambio donde puede descubrir la naturaleza del amor como fuente de inspiración.

¿Qué te ha inspirado a seguir adelante en la vida? ¿Quién es para ti un ejemplo de inspiración? ¿Qué significa vivir una vida inspirada? Creo, efectivamente, que hay que vivir una vida inspirada. Nos inspiran las obras de los demás, sus palabras, sus gestos, sus compromisos, sus valores o principios. Nos sentimos inspirados cuando somos capaces de compartir experiencias que nos trascienden, que impactan en nuestro ser y sirven, desde ese momento, como guía de nuestra conducta. Necesitamos inspiración para lograr superar momentos adversos o para afrontar grandes retos que nos parecen inalcanzables.

Este ha sido un artículo con muchas preguntas, seguro que sin suficientes respuestas. Esta era la intención. Preguntarnos por cómo hay que vivir nos invita a ir más allá del día a día, para cuestionarnos sobre la satisfacción de lo vivido y por dónde queremos circular a partir de ahora. ¿Qué le da sentido a nuestra existencia? En horas de crisis cabe volver a las preguntas esenciales que desvelan la razón por la que seguir adelante y la poesía necesaria para que el sí a la vida sea rotundo y sin dudas.

Para ser más que decorado
1. Libros
– ‘La elección de Hércules (el placer, el deber y la buena vida en el siglo XXI)’, de A. C. Grayling. Intervención Cultural, 2009.
– ‘El factor humano’, de John Carlin. Libro en que se basa la película ‘Invictus’. Seix Barral, 2009.
– ‘La buena vida’, de Àlex Rovira. Aguilar, 2008.
2. Películas
– ‘La vida es bella’, de Roberto Benigni. 1997.
– ‘Cadena de favores’, de Mimi Leder. 2000.
– ‘Invictus’, de Clint Eastwood. 2009.

Amos de nuestro destino
Nelson Mandela se inspiró, en sus años de cárcel, en este poema victoriano escrito por Ernest Henley; bucear en la fuerza de sus palabras puede ser buena idea. 
Más allá de la noche que me cubre
negra como el abismo insondable,
doy gracias a los dioses que pudieran existir
por mi alma invicta.
En las azarosas garras de las circunstancias
nunca me he lamentado ni he pestañeado.
Sometido a los golpes del destino,
mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.
Más allá de este lugar de cólera y lágrimas
donde yace el Horror de la Sombra,
la amenaza de los años
me encuentra, y me encontrará, sin miedo.
No importa cuán estrecho sea el portal,
cuán cargada de castigos la sentencia,
soy el amo de mi destino:
soy el capitán de mi alma.
Fuente: Xavier Guix para elpais.com

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La Terapia gestalt y la conciencia sobre uno mismo

Gestalt-Coaching

Uno de los pilares de la terapia gestalt es el aumentar la conciencia sobre uno mismo. 

Se podría decir que la terapia gestalt es una filosofía de vida (de hecho, es una terapia que pertenece a la psicología humanista) de la que puede beneficiarse todo el mundo, sus ideas son claras: que el ser humano se encuentre a si mismo en el "aquí y ahora"

Nos propone trabajar con todo lo que pasa en el momento, enfocándonos en el presente.
Ayuda a proporcionar una visión positiva de lo que nos está sucediendo; esto permite recuperar nuestro poder y responsabilidad  para afrontar situaciones de la vida que interpretamos como difíciles.
El creador de esta terapia, el médico y psicoanalista alemán Fritz Perls, decía que la finalidad de la terapia gestalt era pasar de la dependencia del entorno al autoapoyo, a que uno pueda ocuparse de si mismo, y así tener la sensación de que puede manejar o en cierta medida controlar su propia vida 

La terapia hace hincapié en que la persona se de cuenta de como hace las cosas, y esto es lo que la diferencia de otras terapias, ya que se centra en el como y no en el porque.

La terapia gestalt tiene algunas similitudes con el coaching ya que este último se nutre de la PNL (programación neurolingüística) de la terapia Gestalt y del análisis transaccional. Pero mientras el coaching se utiliza para conseguir una meta concreta mirando siempre del presente al futuro, la gestalt, al ser un proceso terapéutico, no tiene límite para el abordaje de temas.

El poder de la gestalt radica en que trabaja el aquí y el ahora (presente), no con lo que debería o podría haber pasado.

Así podríamos resumir diciendo que los pilares básicos de la  gestalt son:
  • Estar en el aquí y ahora: vivir en el presente
  • Aceptarse a si mismo: esto lleva al autoconocimiento y responsabilidad por los propios actos
  • Darse cuenta: no es el terapeuta quien señala al paciente que es lo que le pasa, sino que este tendrá que descubrirlo por si mismo. Esto lleva a un aumento de autoconciencia
  • Ser responsable: de nuestros actos, pensamientos, palabras y acciones.
  • Dejar de lado el los ¿por que? (vicitimismo) y trasladarse al ¿cómo? y en el ¿para qué? ¿Cómo me siento?, ¿Cómo me siento en esta situación?, ¿Para qué estoy haciendo esto?, ¿Cómo me siento ahora?,  ¿De qué me sirve sentirme de este modo?  Esto nos hace ser mas responsables y poderosos a la hora de poder mejorar y cambiar las circunstancias que nos apremian.
Para culminar, unas palabras del terapeuta gestáltico J. Bucay

QUIERO
Quiero que me mires sin juzgarme.
Quiero que opines sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mí sin exigirme.
Quiero que me ayudes sin intentar decidir por mí.
Quiero que me cuides sin anularme.
Quiero que me mires sin proyectar tus cosas en mí.
Quiero que me abraces sin asfixiarme.
Quiero que me animes sin empujarme.
Quiero que me sostengas sin hacerte cargo de mí.
Quiero que me protejas sin mentiras.
Quiero que te acerques sin invadirme.
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten, que las aceptes y no pretendas cambiarlas.
Quiero que sepas...que hoy puedes contar conmigo...
Sin condiciones.


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El coaching también en el deporte

Coaching deportivo

Con el objetivo de que cualquier persona sea capaz de conseguir alguna de sus metas y sepa donde está su rendimiento máximo, han nacido a lo largo de los últimos años algunas técnicas que se aplicaron primero en el mundo empresarial, pero que finalmente han recalado en el deporte. Una de la que más en boga está es el llamado coaching deportivo y el FC Cartagena se ha apuntado al método.

La definición del Instituto de Coaching Deportivo dice que el mismo es «acción y aprendizaje. Es una herramienta para el desarrollo del talento. Es una técnica avanzada de comunicación basada en conversaciones transformadoras. Es una disciplina de acompañamiento en la que el coach y su cliente buscan y encuentran el camino para que el deportista descubra y alcance su máximo rendimiento».

Valores como la competitividad, el liderazgo o la concentración son los que se tratan de potenciar en estas charlas, que los futbolistas del equipo albinegro recibieron con suma atención en la tarde de ayer a lo largo de dos horas.

Los futbolistas prefieren no hablar de ello, aunque afirman que es «otra forma de entrenamiento» en el que prima la potenciación mental, porque la física ya la trabajan día a día con los técnicos del conjunto albinegro.

La temporada es larga, a veces demasiado, y bien lo saben los jugadores que han pertenecido al club las dos temporadas anteriores. Fruto del agotamiento físico y mental no llegaron a conseguir meterse entre los elegidos para ascender a Primera División.

Con el coaching deportivo los futbolistas probablemente tengan más claro cuáles son sus límites y cómo traspasarlos e incluso su capacidad de mejora a lo largo de una temporada.

Baste como referencia que en algunos clubes se ha trabajado con los diferentes formadores de las canteras de los equipos para que sepan transmitirles a los futuros jugadores de élite como desarrollar su talento o guiarles en cómo superar sus propios límites, sus miedos o la presión del entorno.

Fuente:  laopiniondemurcia.es

Coaching deportivo
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Taller De Crecimiento Personal En La UAL

Taller De Crecimiento Personal

La Unidad de Atención Psicológica perteneciente al Vicerrectorado de Estudiantes, Extensión Universitaria y Deportes ha puesto en marcha un nuevo taller para el que ya está abierto el plazo de inscripciones. Se trata del taller de crecimiento personalCómo hacer de la mente nuestra aliada. El poder del darse cuenta’. El seminario será impartido por Araceli Gutiérrez Villanueva, psicóloga clínica, sexóloga clínica, terapeuta Gestalt e hipnoterapeuta.

Este taller está dirigido a todas aquellas personas que quieran conocer como funcionamos por dentro, autoconocerse les ayudará a poder cambiar el tipo de pensamiento y también a mejorar su salud, tanto física (enfermedades, ansiedad, etc), como emocional (miedos, tristeza, rabia, etc).

El seminario se desarrollará con ejercicios individuales y grupales y será totalmente vivencial, añadiendo a las actividades las visualizaciones a través de la auto-hipnosis.

Lugar: Edificio Central- Sala de Usos Múltiples
Día: Martes 25 de octubre 2011
Horario: 10-14 y de 16-18 horas
Número de plazas: 25
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Aplicaciones clínicas de la hipnosis

Hipnosis aplicaciones

La National Institutes of Health de EEUU avala diversos ensayos clínicos sobre aplicaciones de la hipnosis clínica en medicina. 

En los ensayos que a continuación se exponen, se analiza el uso de la hipnosis clínica para trastornos, en principio, primariamente no psicológicos (puesto que la eficacia de la hipnosis clínica en trastornos de la conducta se considera suficientemente avalada). Se presentan los resultados de ensayos controlados, artículos de revisión e informes de casos. Se utilizaron diversos métodos para probar de forma definitiva que la hipnosis es un estadío separado y completamente diferente del sueño convencional, con objeto de establecer los referentes clínicos necesarios para determinar que el paciente no se limita simplemente a cumplir las instrucciones del médico durante las sesiones de hipnosis clínica.

Todos los estudios realizados con tomografía con emisión de positrones (T.E.P.) demostraron que la hipnosis clínica no es el simple proceso de seguir instrucciones, sino que implica modificaciones en las percepciones cerebrales y estimulaciones diversas del cortex cerebral directamente relacionadas con la respuesta esperada.
hipnosis
Por ejemplo, se pide a los pacientes que observen visualmente (mediante un TFT introducido en la máquina de T.E.P.) antes de introducirlos en la sesión de hipnosis, unas fotografías con diferentes contenidos (la muestra nº 10 contenía la fotografía coloreada de un árbol) y se realizaban una exploración tomográfica. Inmediatemente después un especialista introducía al paciente en focalización (hipnosis clínica) y se le inducía la visualización (psico-imágen) de un árbol igual o muy similar al observado anteriormente. La respuesta cortical del paciente fue idéntica. Por tanto la T.E.P. demostró sin lugar a duda alguna que el cerebro registra las visualizaciones (psico-imágenes hipnóticas) como si fueses viviciones reales, mostrandose incapaz de distinguirlas.

De estos ensayos clínicos se deduce que la hipnosis clínica no actúa como un placebo. Algunos estudios que la utilizaron como anestesia, indican que el paciente en lugar de experimentar una mayor tolerancia al dolor, acción típica del placebo (administración de una sustancia farmacológicamente inerte) mediante la utilización de la hipnosis clínica en realidad el dolor no se percibe, dado que según muestra la T.E.P. el neurotransmisor portador nunca alcanza el cerebelo, quedando interrumpido su retorno en el S.N.C. a la altura de la T4.

También quedó suficientemente demostrado que la hipnosis no es un estado de somnolencia y los pacientes bajo hipnosis pueden experimentar cuadros de ansiedad considerable sin abandonar el estado de focalización (hipnosis). No obstante la aceptación de la hipnosis clínica en medicina evolucionó en forma lenta. En 1958, la American Medical Association publicó un informe que indicaba que "podrían existir usos definidos y apropiados de la hipnosis en la práctica médica y odontológica". 

En 1961, la American Psychiatric Association reconoció que "la hipnosis clínica tiene aplicaciones definidas en varios campos de la medicina" y que los médicos debían acudir a los especialistas en psiquiatría para recibir formación en este aspecto. Durante la década de 1980, se informó acerca de algunos pacientes que, después de haber sido tratados con hipnosis clínica, exhibieron un comportamiento adverso. Las reacciones desfavorables más comunes fueron somnolencia, mareos, rigidez, cefaleas, cuadros de ansiedad y, en ocasiones, sustitución de síntomas y trastornos orgánicos.

Una revisión más reciente de los trastornos somatomorfos indica que la hipnosis está asociada con este tipo de reacciones adversas, al mismo nivel que podrían presentarse en otras pruebas u otros ámbitos experimentales sin la utilización de hipnosis clínica. Para solucionar esta reacción psicosomática, se sugirió una entrevista explicativa previa con el paciente antes de comenzar con el proceso de hipnosis clínica, aclarandole al paciente que en general, que la hipnosis se considera un "procedimiento benigno" y con muy "pocas contraindicaciones".

A partir de ese momento los procesos de investigación continuaron sin interferencia alguna de trastornos somatomorfos asociados. No obstante, los investigadores pudieron constatar la evidencia de que si se formulan preguntas (de tipo investigativo) durante el proceso de la hipnosis clínica, pueden crearse pseudorecuerdos falsos, que podrían tener una consecuencia condicionante comportamental severa al comportar distorsiones cognitivas (debido a que el paciente entiende que los falsos psudorecuerdos se corresponden con experiencias vívidas reales), de lo que se extrae una recomendación precisa de la utilización de la hipnosis clínica para fines psicoterapéuticos o fisioterapéuticos (anestesiológicos fundamentalmente) exclusivamente y no demasiado con fines forenses.

Los investigadores aclaran en su informe que el objetivo ideal de contar con ensayos controlados, a doble ciego y aleatorizados es imposible, dada la naturaleza de la hipnosis. Por lo tanto, es razonable juzgar los procedimientos de hipnosis mediante los mejores o peores resultados obtenidos. Se debe tener en cuenta que algunas características del paciente como el miedo, la atención, el interés, las expectativas, la motivación, y el deseo pueden alterar el desenlace clínico, y aunque se introdujeron entrevistas previas explicativas que resolvieron los efectos somatomorfos indeseables, no consiguieron inhibir sobre-expectativas basadas en creencias irracionales. Consecuencia de lo cual, se recomienda en el informe al personal médico: "Las características deseables en un profesional sanitario con el uso de técnicas de hipnosis, es que incluyan una formación específica especializada en hipnosis clínica, y cierta experiencia en su aplicación mediante prácticas".

Ensayos clínicos realizados con hipnosis clínica. 

Alergia: Diversos estudios demostraron la efectividad de las técnicas de hipnosis en este complejo proceso que implica la participación de inmunoglobulina E, la activación de mastocitos y basófilos así como la liberación de los mediadores químicos de la inflamación y la respuesta inmune. Algunos estudios iniciales sugerían que diversos cuadros alérgicos podrían tener bases emocionales y, por lo tanto, al tratarse mediante hipnosis clínica podría obtener excelentes resultados. Estudios ulteriores demostraron que la hipnosis clínica puede modificar la respuesta orgánica a diversos estímulos. 

Control del dolor: El mecanismo de la analgesia mediada por hipnosis clínica difiere del efecto placebo, y de la síntesis inducida por las endorfinas (opiáceos endógenos). Se realizó un estudio sobre pacientes con cefalea y cervicalgia, que se utilizaban como sujetos de control, antes y después de un tratamiento con hipnosis clínica. Todos ellos experimentaron fuertes inhibiciones del dolor tras varias sesiones de tratamiento. Los pacientes adultos con dolor intenso en la articulación témporomandibular, o neuralgias del trigémino, mostraron una reducción significativa del dolor, tras una o dos sesiones de tratamiento con hipnosis clínica. Una revisión de 2003 mostró la superioridad de la hipnosis clínica para el alivio del dolor agudo y crónico, en comparación con un placebo. Asimismo, se concluyó que la hipnosis clínica era válida para el tratamiento del dolor crónico, bajo la premisa de que el tratamiento del dolor requiere "evaluación y tratamiento multidimensionales". 

Anestesia quirúrgica: Como se refirió antes, la hipnosis clínica se utilizó como único agente anestésico para procedimientos de cirugía tanto mayor como menor. En la actualidad, el uso de la hipnosis clínica aislada en los quirófanos, como único agente anestésico es no es frecuente, dada la gran disponibilidad de anestésicos farmacológicos y la tendencia de los anestesistas al uso de compuestos en los principios activos para garantizar una adecuada sedación, por tanto, separar los efectos independientes en los pacientes no resulta fácil, sin embargo, en los ensayos efectuados se redujo la farmacología en dosis superiores al 60%, por lo que al menos se puede garantizar que la disminución de las dosis a iguales reacciones de sedación es atribuible a la hipnosis clínica. En una revisión realizada en 1999, se concluyó que la hipnosis clínica previene la falta de consciencia inducida por la anestesia. Permite la participación del paciente y favorece una recuperación más rápida y una hospitalización más breve. 

Otros estudios describen los beneficios múltiples de la hipnosis clínica adjunta a la anestesia farmacológica en diversos tipos de cirugía. Se enfatiza que el personal asistencial de quirófano que debería tener presente que los pacientes bajo anestesia con hipnosis clínica, tienen percepción auditiva intensa y que tienden a interpretar los comentarios del médico de forma distorsionada. En tal instancia, debería promoverse un ambiente positivo o carente de comentarios clínicos en quirófano. 

Dermatología: En estudios sobre el tratamiento de las verrugas se comprobó que la hipnosis clínica reducía el dolor y la aparición de cicatrices exuberantes, las reacciones adversas a los anestésicos y las necesidades de un equipamiento especial. Las técnicas de hipnosis resultaron ser muy valiosas para las verrugas de áreas sensibles o inaccesibles. El uso de la hipnosis clínica resultó especialmente espectacular en el tratamiento de trastornos dermatológicos somatomorfos; por ejemplo, los pacientes con dermatitis atópica y seborreica notaron alivio prácticamente instantáneo del prurito, así como los trastornos del sueño asociados al estrés. 

Gastroenterología: En un ensayo en que los pacientes con colon irritable fueron adjudicados en forma aleatoria a recibir psicoterapia o hipnosis. Los primeros demostraron una pequeña pero significativa mejoría en algunas características, pero todos los pacientes del grupo de hipnosis experimentaron una mejoría significativa en el estado general, los hábitos intestinales y los síntomas de distensión y de dolor. Estos resultados calificados como altamente positivos fueron confirmados por otros ensayos.

Neurología: La hipnosis se empleó de manera exitosa en el tratamiento de la cefalea. En algunos estudios, la autohipnosis produjo mejorías significativas en la cefalea tensional y se obtuvieron resultados similares en niños con migraña.

Obstetricia: Como lo demuestran distintos estudios, la hipnosis como anestésico durante el parto tiene antecedentes extensos y exitosos. En uno de los estudios, las pacientes refirieron menos incomodidad y un trabajo de parto más corto. Otros hallazgos positivos fueron el menor requerimiento de anestesia, la analgesia posparto y el menor índice de neonatos en la Unidad de Cuidados Intensivos (ver Hipnoparto)

Curación de lesiones: Un estudio piloto sobre pacientes con fracturas de tobillo no desplazadas mostró una curación más rápida, menor dolor, mayor movilidad y mejor función.

Obesidad: Los estudios sobre la hipnosis para el tratamiento único de la obesidad muestran resultados variables y un éxito limitado. La hipnosis sería de ayuda en el marco de un programa que incluyera motivación, consejos dietéticos y apoyo de los pares.

Aparato respiratorio:: Un gran estudio multicéntrico mostró un descenso significativo de fracaso terapéutico en los pacientes asmáticos entrenados para la autohipnosis. Numerosos estudios comunicaron técnicas diversas y resultados dispares de la hipnosis para abandonar el tabaquismo. (estudios recientes destacan la eficacia de la hipnosis para dejar de fumar)

Urología. Una revisión reciente demuestra la eficacia de la hipnosis en el tratamiento de la disfunción sexual no orgánica y, en tal oportunidad, en la exploración de conflictos psicológicos.

Reumatología. Algunos pacientes con fibromialgia refractaria asignados a la implementación de hipnosis obtuvieron beneficios significativos en la fatiga matinal, el dolor muscular y el estado en general.

Cirugía. El autor enfatiza que el personal asistencial de quirófano debería tener presente que los pacientes bajo anestesia tienen percepción auditiva inconsciente y tienden a interpretar los comentarios en forma negativa. En tal instancia, debería promoverse un ambiente positivo. (Estudios más recientes destacan el uso de la hipnosis como anestesia)

Conclusión

La aceptación de la hipnosis como modalidad terapéutica es resultado del trabajo cuidadoso y metódico de muchos pioneros. Mediante un mayor conocimiento y una mayor aceptación de las técnicas, puede inspirarse más investigación y entrenamiento en pos del perfeccionamiento de las técnicas y de nuevas áreas potenciales de beneficio.

Fuente: Sociedad Iberoamericana de Informacion Cientifica (SIIC)
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