Psicología-Crecimiento personal
Entrevista a Alejandro Corchs, autor de varios éxitos editoriales
Alejandro Corchs nació en la Argentina, y, si no fuera porque un grupo de tareas durante la dictadura se llevó a sus padres, quizás nunca se hubiese cruzado con el camino chamánico, cuyos líderes lo señalaron, lejos y hace tiempo, como el nuevo guía de los jóvenes antes de que él supiera bien de qué se trataba el asunto.
En Uruguay, Corchs es figura conocida, un
Paulo Coelho menos avejentado, un
Jorge Bucay, menos copión. Encabeza el
Camino Rojo, donde contagia el conocimiento ancestral de los pueblos originarios, cofundó una comunidad donde
convive con 33 familias en medio de la fauna y la naturaleza sin alterar el vuelo de una mosca. Puso la piedra fundamental de purificación de un centro de
desarrollo psicoespiritual.
Además, hace las cosas a las que uno está acostumbrado que recaigan en manos de chamanes: celebra sesiones de temazcal –ese spa sagrado y primitivo–, es consejero médico chamánico, terapeuta de pareja, ayuda a encontrar sentido al duelo y al morir, y tiene, como debe ser, guardada en algún lugar de la casa su propia pipa sagrada.
No importa lo que se piense de un chamán, Corchs ha encontrado algo valioso allí. Una cura genuina que le permitió hallar en la pérdida de sus padres y la mentira con que buscaron cubrir el episodio –le dijeron que estaban en una isla–, un sentido de aprendizaje que lo transformó por completo...
–¿En qué se diferencia un chamán de una persona común y corriente?
–Soy un hombre común que salió en la búsqueda de las respuestas que necesitaba para ser feliz y tener esperanza en la vida. En ese camino descubrí que lo que yo llamaba ser feliz, en realidad es ser quién soy en espíritu. Esa realización no depende de las circunstancias exteriores, que pueden ser buenas o malas, sino de la plenitud de tu ser aquí en la existencia. Hoy soy un mensajero, un cartel que señala una dirección, saber cuál es el camino no es lo mismo que recorrerlo. Recorrerlo lo tiene que hacer cada uno ¡y esa es la magia maravillosa de la creación! Este cartel señala a tu propio corazón. ¿Quieren encontrar la libertad?, la única libertad auténtica es la que se conquista con el corazón.
–¿Qué lleva en la billetera y en los bolsillos?
–En la billetera mis documentos, la foto de mi esposa y mi hijo, dinero y los papeles que necesito. En los bolsillos las llaves de casa, las de mi auto y el celular.
–¿Cree en amuletos?
–Durante años tuve amuletos muy sagrados, me apoyaron mucho y les estoy muy agradecido. Ahora los regalé para que apoyen a otras personas. Hoy cuando necesito un amuleto llevo a mi conciencia a reposar en el vacío.
–¿Y qué hace cuando tiene dolor de cabeza?
–Me tomo un analgésico.
–¿Y cuando no tiene dinero?
-Siempre he tenido lo suficiente, nada se me interrumpió en la vida por no tener dinero. Trabajo desde pequeño, vengo de una familia de clase media y me llevó muchos años darme cuenta de eso, ahora estoy viviendo más relajado con el tema. El dinero es sagrado como todo en la vida, y como todo en la vida es para compartir.
–¿Qué interpreta cuando tiene una pesadilla?
–Hay sueños y sueños, esta realidad también es un sueño. La conciencia se expresa con mayor libertad cuando nuestra personalidad está dormida. Pero en lo personal, hace tiempo que no tengo pesadillas.
–Cuando cae un avión y mueren cientos de personas, ¿qué observa un chamán?
–Veo una oportunidad de apoyar, porque ese tipo de muerte es muy dura para quienes la viven, ya sea porque mueren o porque se les murió un familiar. Simplemente rezo y envío una vibración de calma para que los apoye a salir del shock y volver a casa.
–Pero, según su libro, hasta la muerte tiene un próposito.
–Así es. Todos tenemos una enfermedad incurable y se llama vida. La muerte y la vida son una sola manifestación, no podemos tomarlas por separado. La gente vive como muere y muere como vive. En nuestra cultura le tenemos tanto miedo a la muerte que dejamos de vivir. Preguntarse cuál es el propósito de la muerte es preguntarse cuál es el propósito de la vida. Son ese tipo de preguntas que, quien sepa la respuesta no te la responde, y quien te la responde, no sabe la respuesta. Porque quien sabe la respuesta no te faltaría el respeto de quitarte la aventura de descubrirla por vos mismo. ¡Adelante!
–¿Qué es dios para un chamán?
–Te voy a hablar por mí, no me gusta hablar por los demás. Dios es la fuerza dadora de vida, a esa fuerza la llamamos Amor. A mí me gusta el concepto guaraní del Amor, que se llama Mborayu, quiere decir la fuerza que nos une. En nuestra cultura llamamos Amor a cosas tan distintas, llamamos Amor a lo que sentimos por una pareja, lo que sentimos por un equipo de fútbol, por nuestra patria, por nuestro perro. Y que llamemos a cosas tan distintas con una sola palabra, habla de lo poco que hemos experimentado el lado constructivo de la vida.
En nuestra cultura vemos al Amor en todo lo que nos gusta, pero el Amor también está detrás de todo lo que no nos gusta. Hay un propósito sagrado detrás de todo lo que nos ocurre. La gente puede pelearse conmigo porque se los diga, pueden matar al cartero. O pueden animarse a salir a preguntar ¿para qué les pasó lo que les pasó? En lugar de resignarse tan pronto. El Gran Espíritu nunca les pidió que se resignaran, nunca les pidió que no hicieran caso a su sentir.
Yo salí detrás de esa verdad, y me llevó muchos años encontrar mis respuestas. Nunca fui creyente, creí en mi corazón. Le atribuimos a Dios un montón de cosas, porque nos asusta salir a la aventura de hacernos cargo de nuestras preguntas, de nuestras insatisfacciones, de nuestra falta de sentido. Cuanto más le atribuimos a Dios menos nos conocemos a nosotros mismos. Cuanto más nos conocemos a nosotros mismos, menos le atribuimos a Dios, fuera de nosotros. Yo no quiero que me crean, quiero que vivan todo lo que tienen para vivir.
–Hablando de creer. ¿Por qué la gente cree cada vez menos?
–Si creen cada vez menos en las religiones es porque han hecho toneladas de disparates en nombre de Dios. Nada que reclamarle a las religiones, sino agradecerles que nos ayudaron a llegar hasta este momento sagrado, donde la gente empieza a descubrir que en
lo primero que tiene que creer es en su propio corazón. Más que en la palabra de nadie, incluyendo la mía, lo primero que tenemos que darnos cuenta es que todo el tiempo estamos teniendo una relación muy íntima con el Gran Espíritu, y eso se da a través de las
emociones que sentimos en nuestro corazón. Pero nuestra cultura occidental nos entrena en sentir una cosa, pensar otra y actuar de una tercera manera que no tenga nada que ver con las dos primeras. Lo primero que tenemos que recuperar es la confianza en nuestro corazón, el resto viene solo, sin importar si tenés religión o no.
–¿Qué explicación le encuentra a los desaparecidos políticos, como le tocó vivir con sus padres?
–A todos los desaparecidos no sé. A mis padres, y supongo que a la mayoría de los desaparecidos, lo que les pasó es una prueba de lo que este sistema cultural le hace a la gente que sale a buscar la igualdad para todos. La gran trampa de esta manera de vida es que te hace creer que quiere cambiar, y con eso se traga la vida de millones de personas. Nunca es tarde si te diste cuenta, si no te diste cuenta, seguro que todavía creés en los enemigos, entonces disfrutá del parque de diversiones.
Mi libro 13 preguntas al amor lo escribí a pedido de la gente, para apoyar a quienes se dieron cuenta de que cada vez que señalan a alguien, tres dedos lo están señalando a sí mismos. La humanidad viene repitiendo hace mucho tiempo lo que llamo el estado de conciencia de los enemigos, la culpa de mi infelicidad la tiene: mi pareja, mi jefe, mis empleados. Salir de ese estado de conciencia es un proceso que cualquiera puede realizar. Se necesita la determinación del corazón, el resto vendrá solo, el maestro, la experiencia, el aprendizaje, la transformación y la sabiduría, todo vendrá solo si sostenemos la intención de nuestro corazón. Cada uno tiene que hacerse cargo de su camino aquí en la tierra.
–¿Aprueba el consumo de plantas sagradas?
–Las plantas sagradas son uno de los guardianes de la sabiduría de la Madre Tierra, son la biblioteca de los pueblos originarios. Pero son sagradas, no son para fumar por ahí. No alcanza sólo con las plantas, se necesita mucho más. Todo se resume en la intención del corazón, ¿cuál es tu intención al acercarte a un ritual sagrado? Mucha gente quiere ir al otro mundo para evadirse de este. De mi parte, cuando voy al otro mundo, voy para juntar fortaleza para ser quien soy en cada momento. Hay muchas maneras de pasar a otros planos, y muchos caminos lo hacen sin plantas, nosotros a veces lo hacemos con plantas sagradas porque les pedimos a esos espíritus maestros que nos tomen de la mano y nos enseñen. Para aprender hay que estar bien despierto.
–¿Y está a favor de la despenalización de todas las drogas?
–No. Estoy a favor de la libertad individual, y por eso hago todo lo que hago, para que la gente pueda encontrar la libertad. Un drogadicto es un buscador que abrió la puerta equivocada, pero es un buscador. La cultura occidental es muy falsa, condena la adicción a las drogas “ilegales” pero promueve la adicción a las drogas legales, al alcohol, al trabajo, al juego, a la falta de respeto, al sexo, al desprecio, al sin sentido… y por otro lado vende las drogas “ilegales” que ellos mismos persiguen. La cultura no es nada más que la suma de todos nosotros y nuestros antecedentes. Si querés cambiar algo, cambialo en ti.
–Aun cuando hay un culto del individualismo, su libro sostiene que es una ilusión. ¿Cómo es eso?
–Porque nuestro destino no está separado del destino de los demás. No vas a ir mucho más alto que tu vecino, ni mucho más lejos que el resto de la humanidad. Por eso es una ilusión, porque creemos que sí.
–Cuéntenos un día en su vida.
–Soy padre de un niño de dos años y medio, mi esposa está embarazada por segunda vez, estoy presentando libros por Latinoamérica, acabo de escribir un nuevo libro junto a mi maestro y amigo, me estoy construyendo una nueva casa y muchas otras cosas… Cada día una oportunidad de hacer lo importante sin dejarme llevar por lo urgente. Pero cuando hay tanto movimiento, porque mi esencia vino a eso, aprendés a estar en calma interior aunque estés en un tornado. Adentro del tornado está el vacío. Adentro de un día de mi vida, si fue un buen día, hay tiempo para jugar con mi hijo y disfrutar de la relación con mi esposa, y sobre todo hay mucha disposición para aprender y transformar lo que no me hace sentir en paz.
–Usted es chamán y argentino. ¿Cuáles son nuestras mayores debilidades?
–Si el Gran Espíritu creyera que la Argentina era tan importante, hubiera hecho que toda la tierra fuera Argentina. Esas cosas son voluntades humanas, y yo intento no faltarle el respeto a nadie y mucho menos a un pueblo, por eso no puedo decir las debilidades de la Argentina. Mis tres debilidades se resumen en una sola; falta de confianza. Cada vez que me encuentro mal es porque antes me faltó confianza. Te confieso que para mí que me rebelé ante la vida y eso fue la llave que me ayudó a encontrarme, hoy me es difícil la confianza total y absoluta en el Gran Espíritu sin rebelarme. Lo estoy aprendiendo.
–¿Cómo nos pueden ayudar los chamanes a superar la desesperanza, el caos, la competencia desmedida?
–Hay chamanes buenos y chamanes falsos. Si hay abogados chantas, imaginate si habrá chantas para un oficio donde el título te lo dan del otro lado y sólo pocos lo pueden ver. Nadie te puede ayudar más que tú mismo, vos tenés que elegir qué guía te parece creíble como para caminar a su lado, nunca detrás. Somos sobrevivientes y vivir implica todo un movimiento que necesita de tu atención. Nosotros sobrevivimos a nuestra culturas. Sobrevivimos al desamparo, a la mentira, al desamor, al abuso, al miedo y al dolor. Y quienes triunfamos somos sobrevivientes.
Pero vivir no tiene nada que ver con sobrevivir. Existe otra manera de vivir, repleta de amparo, de verdad, de amor, de alegría, de paz y esperanza. Esto no quiere decir que nos vayamos al campo que ahí la vamos a encontrar. Los niveles más altos de suicidio están en el campo. Esto quiere decir que vayamos a donde vayamos, si no lo resolvemos dentro y con una familia donde todos sus integrantes tengan el mismo sueño, y se hagan cargo de sus heridas, seguiremos siendo sobrevivientes. La buena noticia es que hoy mucha más gente está despertando y está viendo lo que esta manera de vivir genera en nosotros.
No hay nada para convencer a los demás. Lo único que podés hacer es hacerte cargo de tu vida y de la de tus hijos y nietos. ¿Lo estás haciendo? Cuando estás haciéndote cargo de ser quien sos, te das cuenta de que todo está en su lugar: la desesperanza, el caos, los piquetes, la competencia desmedida, todo está en su lugar. Pero, ¿vos estás en el tuyo?
Fuente: Timpo Argentino