La reconexión: Eric Pearl

La reconexión: Eric Pearl

No solo debemos ser conscientes y responsables de lo que comemos, decimos, pensamos y hacemos. También podemos ser los arquitectos de nuestro futuro, y liderar nuestra propia sanación.
El  Dr. Eric Pearl a través de su libro “La Reconexión”,  viene a decirnos que ya podemos saltarnos de una vez por todas los símbolos, y las limitaciones, conectar con la fuente del Todo y trabajar con unas frecuencias que están por primera vez en nuestro planeta. Su libro ha sido traducido a 33 idiomas y ha sido elogiado por Deepak Chopra y Lee Carroll, entre otros.

sanacion reconectiva
El Dr. Pearl ha sido entrevistado en las televisiones más importantes del mundo. Ha llenado el Madison Square Garden, de Nueva York y fue invitado a hablar en la ONU. Durante 12 años dirigió su consulta como médico quiropráctico, hasta que un día (después de recibir él mismo la Reconexión en el año 94) sus pacientes comenzaron a decirle que sentían sus manos sobre ellos sin que él los hubiera tocado, y muchos comenzaron a tener sanaciones espontáneas, incluso de enfermedades graves. Eric decidió consultar con varias personas como Deepak Chopra, Brian Weiss y varios científicos, para averiguar qué estaba sucediendo. Después de un tiempo de averiguaciones, decidió compartir sus experiencias en sus libros e impartir seminarios para enseñar a la gente a sintonizarse con estas nuevas frecuencias. 

El Dr. Pearl nos invita a apartar nuestros prejuicios sobre lo que consideramos como salud y enfermedad, y lo que podemos hacer para actuar sobre ellas. Es imprescindible apartar nuestro ego para que una fuerza superior guíe nuestras manos sobre el paciente. Dejamos de lado la intención (enfocar, centrar, dirigir) para dar paso a la atención (soltar, observar, sentir). Estamos realmente ante la sanación del futuro.

Qué es y qué me puede aportar

No se toca al paciente en ningún momento y trabaja con frecuencias que están en la tierra por primera vez y se definen como energía, luz e información. Trasciende con mucho otras técnicas conocidas hasta ahora (como el Reiki, etcétera). Es apropiada cuando una persona siente que necesita sanar algo físico, mental, emocional o espiritual, en caso de problemas crónicos, o simplemente porque quiere recobrar el equilibrio.

• La energía entra re-programada en el cuerpo y borra antiguos patrones de salud que nos perjudican.
• Elimina bloqueos emocionales y  aporta serenidad, seguridad y equilibrio.
• Reconecta con la plenitud del universo y a la vez con la plenitud del ser que somos.
• Nos prepara para los cambios energéticos ambientales que son cada día más evidentes.
• Después de la primera sesión de Sanación Reconectiva el proceso de evolución y transformación personal se acelera y se hace más consciente a través del propio cuerpo.
• No analices, no interpretes, sólo permanece en estado de escucha y agradecimiento.
• Durante la sesión sentirás una gran paz interior y puede que también algún movimiento involuntario de piernas o brazos, frío, calor, hormigueo o sensación magnética, etcétera. Siempre será una experiencia única, agradable y sorprendente.

Qué opinan los científicos

La Sanación Reconectiva está siendo seriamente investigada en la Universidad de Arizona (Dr. Gary Schwartz- Human Energy Systems Laboratory), Universidad de San Petersburgo (Dr. Konstantin Koroktov-inventor de la GDV), y en centros como el Jackson Memorial Hospital, el Cedars-Sinai Center o las universidades de Miami, California y Minnesota.

El Dr. William Thiller –profesor emérito del Departamento de Ciencias de los Materiales en la Universidad de Stanford y miembro de la Academia Americana para el Avance de la Ciencia– ha afirmado sobre la Sanación Reconectiva: “Realmente estamos hablando de algo que está más allá de lo que tradicionalmente se conocía como energía curativa. Es un espectro más amplio de energía, luz e información”. Confirma estas declaraciones tras realizar un experimento en uno de los seminarios del Dr. Pearl, en el cual tomó muestras de la energía termodinámica de la sala antes y después del taller de sanación, obteniendo resultados sorprendentes: “Dos días antes de comenzar el taller de sanación, los niveles de energía (que los científicos llamamos termodinámica o electromagnética) habían comenzado a subir y dos días después de finalizado, aún se detectaba un incremento energético enorme. Si estuviésemos hablando de grados centígrados, sería como si la temperatura de la sala hubiese llegado a los 300 grados... ¡enorme!”.

El Dr. Fritz Albert Popp (fundador del Instituto de Biofísica en Alemania) descubrió que el ADN emite luz de la cual depende el sistema de biorretroalimentación del cuerpo y que es responsable de la fotorreconstrucción de las células. Enfermamos porque nuestras ondas de luz están desarmonizadas y no pueden comunicarse entre sí. En una sesión de Sanación Reconectiva recibimos luz que viene a recordarnos que “somos” luz. Por eso es tan efectiva y no sólo para problemas físicos.

Otra característica es que se comporta como una “energía inteligente” que actúa exactamente donde el paciente lo necesita, y en su justa medida, simplemente con “darle paso” y sin necesidad de ninguna manipulación. No hay que alinear los chakras, peinar el aura, ni darle la vuelta al paciente, todo esto forma parte del pasado.

Lecturas recomendadas

  • La Reconexión. Sana a otros, sánate a ti mismo” (Dr. Pearl)
  • Las 12 capas del ADN”, de Kryon (Lee Carroll)
  • El Campo”, de Lynne Mctaggart;
  • La Matriz de la Vida” (documental);
  • El libro del Conocimiento. Las Claves de Enoc”, capítulo 3.1.7. (J.J. Hurtak)
  • Las Nueve Revelaciones”, de James Redfield.

Fuente: tu-mismo.net
Sanación reconectiva
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Menos teoría y mas práctica

Los conceptos y las teorías tienen poco valor si no los aplicamos. Observarse y encontrar las herramientas propias son el único camino para pasar a la práctica.

Colocaron las cuerdas dentro de la bolsa y partieron hacia el motel. A su edad (72 años él y 63 ella), la decisión no había sido resultado de un impulso. Ahora, la idea del suicidio acaparaba todo su espacio mental. El jueves por la noche, el empleado del hotel encontró sus cuerpos colgando del techo y una breve nota en la que ella había anotado: "Tuve un momento muy difícil porque sufro de pulmón y de corazón". El suceso saltó rápidamente a los periódicos. No es usual que un matrimonio decida ahorcarse conjuntamente en un motel, pero lo insólito de la noticia radicaba en que ella era "la sacerdotisa de la felicidad". Con este apodo se conocía a Choi Yoon-Hee en Corea del Sur porque había escrito veinte libros sobre la felicidad y la esperanza, y participado en varios espectáculos de televisión sobre el tema.
psicologia coaching

Y es que una cosa es la teoría y otra muy diferente la práctica. En más de una ocasión he oído "la teoría ya me la sé, pero...". La teoría es clara y sencilla. En cambio, la vida tiene una textura compleja. Recuerdo un día en que disfruté escuchando a una compañera cómo me explicaba las sensaciones de paz y conexión que experimentaba cuando practicaba meditación. Pero al día siguiente llegó al trabajo con cara descompuesta y me explicó muy disgustada que no había podido dormir porque "había un gato que se dedicaba a defecar en su jardín". En el cuerpo del que salía la angustia por las actuaciones de ese felino no parecía habitar el ser de la armonía cósmica.

Es algo bastante usual. Un hombre me contaba que su mujer, psiquiatra y profesora de temas de crecimiento personal, no para de chillar en casa. Sobre todo a su hija. Durante toda la conversación sobre lo crispada que está su mujer, me repetía: "No sé para qué le sirven sus conocimientos". Estos casos no son tan excepcionales como parecen; a poco que nos miremos con ojos sinceros a nosotros mismos, podremos encontrar también incongruencias.

Recordar lo que ya sabemos

"Las grandes verdades son eternas, pero suenan a nuevas cada vez que las oímos porque las olvidamos cada día" (Lluís Amiguet)

"¿Qué te dijo el psicólogo?". "Lo que me explicó ya lo sabía". Esta conversación la he mantenido varias veces, como también la siguiente: "¿Por qué no lees...?". "Libros de autoayuda ya he leído muchos, pero no me sirven". Eckhar Tolle, en una conferencia que impartió en Barcelona, utilizó una metáfora muy clarificadora. Subrayó que los conceptos y las teorías tienen poco valor si no los aplicamos; igual que un mapa si no lo utilizas. Y añadió que muchas personas se limitan a coleccionar mapas espirituales de forma inútil porque no los siguen.

Son muchos los que leen libros de crecimiento personal o acuden a un especialista en busca de algún tipo de fórmula mágica o secreto de la felicidad. Y quedan defraudados. Lo que nos podría ayudar a estar mejor, probablemente ya lo sabemos. No hay nada nuevo. Lo que nos falta es practicarlo. Ayer en una librería, mientras esperaba a que me cobraran, estuve ojeando un libro de esos pequeñitos que ponen al lado de la caja registradora, para que te lo compres como aquel que se compra un chicle. El librito era la de lo más sencillo, no me acuerdo exactamente del título, pero incluía la palabra felicidad. En cada página había un solo consejo acompañado de una ilustración. Me leí bastantes de esas recomendaciones. Eran del tipo "no te aísles", "ayuda a los que te quieren", "no mires tanto la tele", "practica más ejercicio físico" ,"sonríe" "encuentra un hobby", "sé agradecido"... Todos muy sensatos y sabios. Mucha sabiduría condensada que de hecho todos sabemos. Así que quizá ha llegado el momento de actuar.

Establecer puentes

"Alicia se daba por lo general muy buenos consejos a sí misma, aunque rara vez los seguía"(Lewis Carroll)

Imaginemos que visitamos con nuestro hijo de ocho años las ruinas de un anfiteatro romano. Cuando estamos en ese escenario colosal le contamos increíbles historias de gladiadores. Y entonces nos pregunta: "¿Quiénes eran los romanos?". A lo que contestamos: "Tú ya lo sabes, lo que estudiaste en el primer trimestre en el tema tres". Y con cara de iluminación exclama: "¡Ah, claro!". Parece como si nuestro cerebro estuviera compartimentado en diferentes cajones. En este caso parece que lo que nos enseñen los libros está en uno y la realidad en otro.

Nuestra teoría sobre la vida, nuestras profundas reflexiones, parece que las tengamos en un cajón, en un nivel, pero seamos incapaces de bajarlas a la práctica. Estamos mirando las noticias, normalmente estremecedoras: guerras, inundaciones, hambre... en ese instante desde la comodidad de nuestro sofá reflexionamos sobre lo inmensamente afortunados que somos. Suena el teléfono y nos advierten de que el paquete que teníamos encargado para hoy no nos lo podrán entregar hasta dentro de dos días. Entonces nos ponemos de un humor de perros y nuestra sensación de privilegio no nos ha ayudado en nada ante la pequeñez de ese contratiempo.

André Compte-Sponville, en su libro La felicidad, desesperadamente, cuenta que cuando tenía unos siete u ocho años vio a un ciego. Intentando ponerse en su lugar, cerró los ojos durante unos segundos, empezó a andar y le pareció atroz, horrible. Y en ese momento hizo una gran reflexión: "Pero este ciego, si recobrara la vista, ¡sería feliz como un loco, simplemente por ver! Por tanto yo, que no soy ciego, he de ser feliz como un loco, puesto que veo". La vida le enseñó que eso no era exactamente así. Matizando la conclusión del filósofo, lo que sí es cierto es que las personas más agradecidas son las más felices. Pero no las más agradecidas "en teoría", no las que guardan esa sensación en un cajón cerrado, sino las que constantemente utilizan ese sentimiento de privilegio para poner al nivel que se merecen la magnitud de sus vicisitudes cotidianas.

Esfuerzo y práctica

"Jamás se ha emborrachado nadie a base de comprender intelectualmente la palabra vino" (Anthony de Mello)

La espalda debe mantenerse recta; si estamos sentados, debemos apoyarla bien en el respaldo. Todos los sabemos, ¿pero lo hacemos? Quizá nos proponemos hacerlo, pero es difícil porque no nos damos cuenta y la curvamos. Con nuestros pensamientos y nuestras conductas pasa exactamente lo mismo. Sabemos que no tenemos que ser pesimistas, que tenemos que contar hasta diez en algunas situaciones, que... pero nos cuesta. Parece que nuestra actitud, nuestros pensamientos, también se tuercen como la espalda. Es difícil rectificar las actitudes porque no nos damos cuenta y van a su aire. Debemos, pues, aprender a observarnos en todo momento, debemos estar atentos constantemente a nuestras sensaciones, emociones y pensamientos. Y cuando se curven, aplicar la teoría que ya sabemos.

Tenemos claro que si queremos adelgazar, tenemos que hacer el esfuerzo de seguir un régimen; que si queremos estar más en forma, es necesario practicar ejercicio físico; pues si queremos crecer a nivel personal, no basta solo con leer o reflexionar, también debemos esforzarnos y practicar. Una de las preguntas más usuales a las que nos enfrentamos los psicólogos y más difícil de responder es: "¿cómo lo hago?, ¿cómo hago para aplicar la teoría que ya me sé?".

Por ejemplo, alguien te comenta: "Ya sé que tengo que ser más positivo, pero ¿cómo lo hago?". No hay una clave universal. Normalmente cada persona encuentra su propia herramienta íntima e intransferible. Y esas estrategias personales se hallan practicando. Estamos llenos de automatismos, así que si por ejemplo leemos un libro de autoayuda, aunque hayamos reflexionado mucho, lo cerraremos y seguiremos con los automatismos. Solo con esfuerzo y práctica se cambian. El primer paso, sin duda, es la autoobservación. Las lúcidas palabras de Anthony de Mello nos animan a ello: "Emplea horas enteras simplemente en observar tus ideas, tus hábitos, tus apegos y tus miedos, sin emitir juicio ni condena de ningún tipo. Limítate a mirarlos y se derrumbarán".

En este suplemento, en abril apareció una carta de María Dolores Ribes titulada Mejor con psicología que decía así: "Quería expresar mediante este correo que si todas las personas que leemos esta revista, que es una de las mejores, hiciéramos un poco más de hincapié en la parte de psicología, nos iría mejor la vida...". La carta me encantó, como supongo también gustó a todos mis compañeros de esta sección. Me gustaría matizarla diciendo que "hacer hincapié en la parte de psicología" no significa solo leer estos artículos, sino también practicar sus mensajes.

Manos a la obra

 PELICULAS
  • 'Samsara', de Pan Nalin.
  • 'El desafío', de Lee Tamahori.
  • 'Karate Kid', de Harald Zwart.
  • 'Elegidos para el triunfo', de Jon Turteltaub.

LIBROS
  • 'Vivir es un asunto urgente', de Mario Alonso Puig (Aguilar, 2009). Un libro en el que el autor establece constantemente puentes entre la teoría y la práctica.

Fuente: Jenny Moix para elpais.com
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El estado hipnótico existe

HIPNOSIS-ESTADO HIPNOTICO
La existencia o no del estado hipnótico ha supuesto un extenso debate a lo largo del tiempo.

Sin embargo un grupo multidisciplinario de investigadores de Finlandia (Universidad de Turku y Universidad de Aalto) y de Suecia (Universidad de Skövde) parece haber encontrado la solución al mismo.

El siguiente video se presenta como una evidencia de la existencia del estado hipnótico en el ser humano.


El trabajo llevado a cabo por los investigadores ha encontrado la clave en los ojos vidriosos, los cuales demostrarían que existe un estado de conciencia diferente del habitual, llamado estado hipnótico.

La idea de la existencia de un estado hipnótico, no había sido vista con buenos ojos desde el lado de la ciencia. Aunque siempre han interesado sus métodos como herramienta terapéutica.

La base de este gran descubrimiento se basó en los ojos vidriosos y muy abiertos de las personas hipnotizadas.

estado hipnótico hipnosis
El estudio en cuestión, se realizó con participantes altamente hipnotizables de tal manera que pudieran entrar fácilmente en el estado hipnótico y volver a la normalidad con una sola palabra o señal en cuestión de segundos (tal cual lo muestra el video). Para el trabajo utilizaron un método basado en el seguimiento en alta resolución del ojo presentando un conjunto de tareas oculomotoras. De esta manera pudieron comprobar que la mirada vidriosa iba acompaña de cambios medibles objetivamente en el comportamiento.

Este nuevo hallazgo no solo es importante en el ámbito de la hipnosis, sino también sería de utilidad en el campo de la psicología y la neurociencia cognitiva, ya que se ampliarían los campos de comprensión, debido a que proporcionaría la primera evidencia de la existencia de un nuevo estado de conciencia en los seres humanos que hasta ahora no había sido confirmado por la ciencia. 

Si quieres saber más puede ir a: Características del estado hipnótico
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Para conseguir un objetivo es primordial el querer hacerlo

Coaching-objetivos

Sócrates nunca escribió. Platón, su discípulo, plasmó su pensamiento en los Diálogos. Hacía que los alumnos llegasen a “la verdad” con la mayéutica, un método que generaba preguntas para hallar las respuestas al conocimiento. La experiencia vital de conocerse a sí mismo que mostraba Sócrates no está lejos de la figura del coaching, con las especificidades de la vida contemporánea. Al respecto, Andrés Merlino, coordinador de la Escuela Europea de Coaching para las Islas Canarias, impartió ayer una conferencia en el Centro Cultural de Los Cristianos, donde explicó cómo se puede utilizar este método dialéctico en las empresas.
coaching objetivos liderazgo
La idea es actuar sobre las personas para mejorar la rentabilidad, aumentar la competitividad, entrenado los recursos humanos. “Permite que las personas que están dentro de un proceso de coaching vayan descubriendo poco a poco sus potencialidades y sus capacidades para alcanzar los objetivos”. Para ello es fundamental “querer hacerlo”, sentenció Merlino.

Contra la desilusión, el agotamiento, sólo cabe entrenar habilidades, estrategias, “desaprender”. Merlino expone casos y ejemplos. Está convencido de que el entrenamiento funciona. “Si cambiamos la forma de pensar con respecto a nosotros mismos, podemos ser capaces de estar mejor en situaciones críticas, en tiempos de crisis”, dijo.

Desarrollo personal
Merlino parte de lo individual a lo colectivo, del entrenamiento personal para que la empresa funcione. Las respuestas las dan las personas, luego se aplica a los objetivos comunes “en los que tiene que haber un líder que genere confianza, que sepa dinamizar al grupo, sacar el mayor provecho a un proyecto y que haya satisfacción colectiva”,...

El coaching no es nuevo, pues cuenta Merlino que en los años ochenta el 70% de las empresas inglesas tenían procesos de este tipo entre directivos, mandos o personas de talento. La idea fue llevada a Estados Unidos y de ahí al resto del mundo. Ahora esta herramienta de desarrollo personal resulta básica para el funcionamiento de las empresas.

El entrenador no trabaja enfermedades mentales, no es un psiquiatra, o un psicólogo, aunque puede estar formado en estas ciencias. Trabaja fundamentalmente “los objetivos de las personas”, explica. Una serie de sesiones plantean el escenario. El progreso no se ve al final, sino ya entre la primera y segunda sesión hay avances, si el profesional es bueno. Esto puede ocurrir dentro de una empresa, en un autónomo o alguien que se ha quedado sin trabajo y no sabe cómo gestionar esta situación.

Para Merlino, el empresario debe “desaprender “lo que lleva aprendiendo durante mucho tiempo” que lo ha llevado a una situación, y ese es el primer paso para que la crisis comience a cambiar de color. “Cambiar cierta forma de observarte, en busca de otra, es algo muy importante”, añadió. “A partir de ahí consigues cambios iniciales que se van transformando en grandes. Pasas, por ejemplo, de ser un líder poco asertivo a uno de éxito”, dijo Andrés Merlino.

Modificar creencias
Acabar con las creencias es imprescindible para salir adelante. “Eso de yo no sirvo para la Informática”, es una declaración muy típica, explica Merlino.

“Cuando nos lo explican vemos que la realidad es bien distinta a los prejuicios que teníamos”, agrega. Asimismo, la resiliencia, la capacidad de recuperarse ante situaciones de dolor y de angustia, como la pérdida de un trabajo, o de una ruptura sentimental, es un factor a tener en cuenta. Esta capacidad, a juicio de Merlino, todos la tenemos, aunque hay que descubrirla y “entrenarla”. No es fácil, la “paciencia” debe estar presente, concluye el experto.

Fuente: N. Dorta para diariodeavisos.com
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Coaching con caballos para conocerse a uno mismo

Coaching asistido con caballos

Un equipo especializado en el desarrollo de líderes empresariales, coordinado por la suiza Yolanda Feal, ofrece en Segovia un programa de coaching asistido con caballos, una formación con la que pretende facilitar a sus clientes nuevas perspectivas y modos de actuar en el camino hacia el éxito personal y profesional.

Coaching asistido con caballos

Feal, antigua ejecutiva y durante diez años delegada y administradora del Comité Internacional de Cruz Roja, es una de los 12  coachs acreditados en España para impartir esta formación. A su trayectoria en el mundo empresarial y en situaciones extremas, donde hay que liderar a desconocidos de manera inmediata, se suma la experiencia del rejoneador segoviano César de la Fuente, experto equino.

En las sesiones que ambos dirigen, se trabajan aspectos como el estrés, la confianza en uno mismo, el impacto que una actitud genera en los demás, la fijación de objetivos o cómo hacerse respetar. En ellas, el caballo actúa a modo de espejo.

Feal explica que el equino es un animal sincero y coherente, que hace lo que le apetece sin un doble discurso, y siempre sin juzgar. "Detecta tu energía y te desnuda totalmente, es muy útil para corregir a la gente porque es él el que te muestra, con su reacción, lo que se debe mejorar"... La clave estriba en la relación entre el hombre y el caballo y en cómo el primero, como depredador, genera confianza en el segundo, la presa.

En Segovia, el programa se desarrolla en las instalaciones que la familia de César de la Fuente tiene en el municipio de Espirdo, donde se doman y crían equinos en un entorno natural que tiene como fondo la Sierra de Guadarrama. A las sesiones llegan sobre todo empresarios, aunque también particulares y parejas, con el objetivo común de profundizar en el conocimiento de sí mismos y de encontrar soluciones al estrés.

REFLEJO DEL MUNDO REAL

Los ejercicios, pie a tierra, comienzan con un saludo al animal, que refleja cómo la persona se enfrenta a lo desconocido y qué genera en su interlocutor. Después, el participante debe guiar al caballo por un recorrido de obstáculos, y de esta forma se trabaja el manejo del equipo y la fijación de objetivos. En función de los clientes, se incluyen otros ejercicios que inciden en la capacidad de iniciativa, el liderazgo, el trato con personas conflictivas, la cohesión de grupo o la autoestima.

Los psicólogos del equipo, Francisco de Asís y Fernando Martín, señalan que los comportamientos en la pista tienen todos su traducción en la vida real y que las sesiones denotan no tanto el desconocimiento que las personas tienen de sí mismas, sino el miedo que tienen a descubrirse.

En este sentido, Feal incide en que el caballo es un "termómetro" que mide las actitudes y que dice con certeza qué está pasando. "Es una experiencia vivencial cinco veces más útil que una sesión de coaching convencional. Nosotros intentamos que en cada jornada el participante se lleve algo bueno. No hay ejercicio bueno o malo, cada uno busca su satisfacción personal", destaca.

El coaching con caballos es una práctica que comenzó en los 70 en Estados Unidos y que se ha ido extendiendo por múltiples países en los últimos años. A Castilla y León llega a través de Cosico, la empresa que Feal, de origen suizo, padres gallegos y enamorada de Segovia, fundó en 2010 en Palazuelos de Eresma.

En la actualidad esta emprendedora trabaja con grupos de Madrid, Castilla y León y Suiza, en sesiones de unas cinco horas de duración -dos y media de ellas, prácticas-. Su programa incluye la posibilidad de hacer 'coaching' gastronómico, modalidad en la que se acompaña del joven cocinero Óscar de la Calle, director del complejo Venta Magullo e impulsor del Festival Gastronómico de Jóvenes Cocineros de Segovia. (europapress.es)

Si quieres sabes más, ve a:

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Curación cuántica: Si puedes pensar en algo, puedes arreglarlo

Terapias alternativas-Curación cuántica


Entrevista a Frank J. Kinslow, que predica la curación cuántica

Tengo 65 años. Nací en Pensilvania y vivo en Florida. Soy médico quiropráctico. Me he casado dos veces y tengo tres hijos y tres nietos. ¿Política? Nada. ¿Creencias? La convicción de que despertar la conciencia es sanador. Deja de esforzarte en hacer: obsérvate, sé consciente.
Curación cuántica frank kinslow

Ahora todo es cuántico, ¿eh?
Sí, lo sé, es moda. Yo hoy no bautizaría mi método como Quantum Entrainment...

¿De qué va su método?
De tomar consciencia de un problema. La conciencia lo disuelve.

Anda ya.
Ya verás: ponte en pie.

En pie, ya está.
Ahora piensa en algo que te preocupe.

¿Qué tipo de preocupación?
Un dolor, un patología, un conflicto...

Pensado, va.
Del 0 al 10, ¿hasta qué punto te preocupa?

Un... seis.
Relájate.

La palma de su mano roza mi espalda.
No hago nada. No hagas nada. No hacer.

Ajá.
Así, bien.

¿Pinza mi nuca con pulgar e índice?
Tu cuerpo oscila. Es normal, no pasa nada.

...
Así. Muy bien. Calma. Un par de minutos...

...
Ya está. ¿Qué tal?

Bien. Relajado.
¿Cuánto te pesa ahora ese problema en que has pensado? Del 0 al 10.

Tres...
¡Bien! Lo has relativizado a la mitad que hace un rato. No tienes que hacer nada más.

¿Ya está?
Durante un par de días, la sanación continuará. El problema irá disolviéndose.

¿Por qué debería? Difícil creerle...
Has tomado conciencia, y ahora ella se ocupa. Así funciona. Esforzarte en hacer no funciona. Se trata de no hacer: eso descubrí.

¿Cómo lo descubrió?
A los 61 años perdí el trabajo, perdí la casa, me divorcié, tuve que trasladar mi consulta, me comían las deudas... Y comencé a angustiarme muchísimo.

Hombre, es normal.
No, porque yo venía practicando meditación trascendental ¡dos horas y media cada día durante los últimos 35 años!

¿Ah, sí?
Vivía en Japón, y a los diez años me iniciaron grandes maestros japoneses. Así entrenado, se suponía que gozaba de una mente calma y desapegada de lo material... ¡y me descubrí aterrorizado por la falta de dinero! ¡Tenía mucho miedo! Así que algo fallaba.

¿Y qué hizo?
Dejar de esforzarme en buscar soluciones: me limité a observarme, a observar mis sentimientos, mi miedo...

¿Y qué pasó?
¡Que mi miedo se disipó! Y una gran paz lo reemplazó.

¿Conclusión?
Silencio. Conciencia. Inactividad. ¡No hay nada de malo en relajarse y no hacer nada! Así, con la mera conciencia, se sanan conflictos emocionales. Y, de paso, fisiológicos.

Mi conciencia no es tan poderosa.
Sí lo es. ¡La paz está ahí! La tienes en ti, pero lo has olvidado. ¡Deja de hacer, deja de esforzarte, y permite que aflore esa paz! Brillará como una joya luminosa.

Muy bien, que aflore. Y luego, ¿qué?
Te sanarás desde lo más profundo, disolverás dolencias psíquicas y físicas. Tu conciencia solventará esos males en poco tiempo.

¿Qué entiende usted por conciencia?
Si la mente fuese una bombilla, la conciencia sería la electricidad que la ilumina. Sin conciencia, no existe nada. La luz es la paz.

¿Dónde está la conciencia?
La conciencia pura es informe e ilimitada. Es fuente de toda la energía y la materia.

¿Sí?
Orden y forma generan las ondas ("cuerdas"), que al cruzarse generan partículas subatómicas, que al combinarse forman átomos, que al unirse crean moléculas, que a su vez componen sustancias, objetos...

¿Puedo acceder a esa conciencia pura?
Siéntate cómodo. Cierra los ojos. Sigue el fluir de tus pensamientos. Tras unos segundos, pregúntate: "¿Por dónde llegará mi próximo pensamiento?".

¿Y?
Vuelve a hacerlo y observa: ¿detectas una pequeña pausa entre tu pregunta y el pensamiento siguiente? ¿Y entre un pensamiento y otro? Está atento y descubrirás ese intervalo: ¡ese intervalo es... conciencia pura!

Ya.
Si repites este ejercicio unos minutos –puedes preguntarte: "¿A qué olerá mi próximo pensamiento?", "¿a qué se parecerá mi próximo pensamiento?"–, advertirás que tus pensamientos se sosiegan, que tu cuerpo va relajándose... Y surgen eumociones.

¿Qué son las eumociones?
Paz, alegría, gozo, ¡lo propio de la conciencia pura!

¿Cada cuánto aconseja este ejercicio?
Puedes hacerlo durante un minuto en diversos momentos del día. Es vivir la experiencia de la no experiencia. Y si observas con regularidad ese intervalo, ¡notarás más energía, te sentirás mejor!

¿Algo tan sencillo resulta tan sanador?
He visto a personas que en su lecho de muerte me han dicho: "¡Gracias por salvar mi vida!". Perder el miedo es sanar la vida.

Este método suyo se parece a venta de humo, a un crecepelo de la nada.
La técnica no es nada: importa la conciencia. Córtate las uñas sin conciencia... y harás un destrozo. Sé consciente de la conciencia pura: irás más allá del cuerpo y la mente... y todo lo que sucederá será para bien.

Conciencia pura
"Si puedes pensar en algo..., ¡es que puedes arreglarlo!", me resume Kinslow. Lo arreglará la "conciencia pura" –eso que queda tras eludir pensamientos y emociones–, guiada por la intención: según este principio, puedes visualizar tu tobillo lesionado como ya curado... y tenderá a sanar, afirma Kinslow. El entrelazamiento cuántico –un principio confirmado por la física de partículas subatómicas– sería el referente científico bajo el que presenta este método (Quantum Entrainment) el doctor Kinslow. Lo explica con tanta simplicidad que casi da risa: "No te pido que cambies tus creencias, sólo que pruebes", y me invita a leer La curación cuántica y El secreto de la vida cuántica (Sirio).
Fuente: la contra de lavanguardia.es
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Se aprende mejor en la dignidad que en el fracaso

Coaching-Emprendedores

Entrevista a François Marty, emprendedor, combina inserción con vivienda social ecológica

Tengo 57 años, pero según mi esposa (mi brújula), soy totalmente inmaduro. Tengo cinco hijos. Nací en los suburbios de París: un niño difícil. Soy ecologista, fui asesor y jefe de gabinete de ministros. Ser político es un oficio complicado. Católico. Soy un emprendedor que molesta.
A los 17 años me fugué de casa y unos monjes de los Alpes franceses me acogieron durante cuatro años.

¿Y por qué se fugó?
Tuve una infancia muy difícil e infeliz y no me gusta hablar de ella.

De acuerdo.
Con los monjes descubrí la ecología, me enseñaron el oficio de camionero, la organización comunitaria, la solidaridad y el amor al trabajo. Y también la insolencia.

Eso no me lo esperaba.
Nunca debes dar por buenas las cosas que te dicen, debes atreverte a tener tu propio criterio.

¿Fue camionero por necesidad?
Era mi sueño de infancia: los veía pasar y pensaba que más allá de mi terrible realidad debía haber un mundo maravilloso que se podía recorrer con un camión. Todavía hoy, en cuanto puedo, cojo un camión. Y formo a camioneros.

Pero su camión se detuvo.
A los 21 años, con mi mujer y un cura chiflado, creamos una comunidad cerca de Calais. Acogíamos a ex presidiarios, refugiados, vagabundos y marginados, y como no teníamos dinero creamos una empresa.

¿Con ex presidiarios y refugiados?
Sí, un aserradero, era la primera empresa de inserción. Aparecieron los propietarios de Decathlon, Alcampo y otras empresas para fichar a mis empleados sin cualificación.

¿Su empresa ganaba dinero?
No, pero la gente trabajaba bien. Esa familia de multimillonarios consiguió que me aceptaran como alumno en una prestigiosa escuela de negocios a la que no podía acceder por falta de pedigrí.

¿Sus estudios dieron frutos?
Sí, la cooperativa SPL (Scierries et Palettes du Litoral) se especializó en el diseño y la fabricación de palets atípicos (todos los tamaños y modelos), y creció rápidamente. Hoy emplea a 130 personas, con dos tercios de ellas en inserción, y es líder regional.

¿Cómo consiguió que la solidaridad fuera compatible con la eficacia?
Rompiendo todos los códigos de lo que es una empresa. Yo soy el presidente y director general del grupo y cobro dos veces y medio el salario mínimo interprofesional. Es decir, no aplicamos el escalado de sueldos y tenemos excelentes directivos que han aceptado esas condiciones salariales.

¿Qué tipo de directivos?
Un ex banquero de Nueva York, un ingeniero que trabajó en la concepción del eurotúnel, un ex director de Alcampo... y nuestro cocinero es un chef con estrellas. Tuvieron que dividir por cinco su sueldo.

¿Qué les dio?
En el mundo de la industria hay gente a la que le gusta su oficio pero no le encuentra sentido. Gente que ha crecido profesionalmente muy deprisa y al llegar a los 40 años se pregunta: ¿y ahora qué?

¿Cuál ha sido la idea fundamental que lo ha llevado al éxito?
Las empresas clásicas sólo miran el beneficio, y nosotros nos fijamos en crear empleos que cualifiquen a la gente. De las 2.500 personas que han pasado por la empresa, en la que sólo pueden permanecer dos años, 1.700 han encontrado un trabajo.

Trabajar con refugiados, otra cultura, otro idioma... no debe de ser fácil.
Por eso he modificado la maquinaria, supercompleja, aplicando mandos de videojuego. La gente que se dedica a trabajos sociales demoniza lo empresarial. En nuestro caso, los más pobres son fuente de innovación porque sus dificultades nos llevan a crear modelos de formación.

¿Por ejemplo?
Todos los manuales están escritos en primera persona: "Giro el botón a la derecha", y con el dibujo correspondiente. Así conseguimos que la gente no tenga sensación de fracaso y por tanto su trabajo sea de calidad.

Sencillo y útil.
A mí los monjes me enseñaron a ser útil y así despertaron mi autoconfianza y mis ganas de aprender. Aprendes mejor en la dignidad que en el fracaso.

Pero sin paternalismo.
El paternalismo y la caridad no sólo no sirven para nada, sino que además son perniciosos. El pobre ha de hacerse responsable de sí mismo. Yo les ofrezco oportunidades, pero deben trabajar. Otra cosa es corregir problemas endémicos de la pobreza como la vivienda.

¿Qué ha hecho al respecto?
La vivienda social les crea mayores dificultades porque conlleva muchos gastos. La solución la encontré construyendo vivienda social ecológica, que disminuye los gastos de electricidad y agua. Y el 70% de la mano de obra es personal de reinserción.

Eso podría resultar peligroso.
A los ingenieros les pedimos que trabajaran sobre materiales adecuados para que personal poco cualificado pudiera manejarlos.

Qué listo.
Llevamos diez años construyendo estas casas, y la gente tiene luz, agua caliente y calefacción por 500 euros al año; el 70% del consumo de agua es de lluvia. Si contamos todas las ayudas sociales que hay en Francia, la vivienda les cuesta 10 euros al mes.

¿Cuáles son sus conclusiones?
La economía solidaria detecta necesidades y nuevos negocios que la economía clásica, encerrada en un impasse, no sabe ver. La clave es hacer que la tecnología sea accesible a los excluidos.


Repensar
Su aserradero en la región Norte de Francia, que daba trabajo a ex presidiarios, refugiados y personas excluidas en general, iba viento en popa, pero, consciente de que los gastos de vivienda se llevaban el grueso de su sueldo, empezó a reflexionar sobre qué tipo de vivienda les permitiría vivir con dignidad. En los años noventa dio con la pregunta clave: ¿por qué la vivienda ecológica –que disminuye los gastos de electricidad y agua– está reservada sólo a los ricos? Así nació el grupo Chenelet, que combina inserción con vivienda social y ecológica y que está revolucionando el modelo de vivienda social en Francia. Lo ha contado en el programa de Emprenedoria Social de la Generalitat
Fuente: la contra de lavanguardia.es
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Creamos nuestro destino con la mente

Creamos nuestro destino con la mente

Entrevista a Maria Schneider, compositora, arreglista y directora de su propia big band

Tengo 50 años. Nací en Minnesota; vivo en Nueva York con Mike, un abogado que toca la batería. No tengo hijos. Los lobbies deciden políticas y su objetivo es el dinero; eso tan limitado es lo que mueve el mundo. ¿Dios?. . . Hay mucho más de lo que un ser humano puede imaginar

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Donde usted nació no había tienda de discos...
Windon era un pueblo rural muy muy pequeño. Todavía lo es. Pero en eso de no tener tienda de discos fueron unos adelantados.

¿?
Hoy en Estados Unidos sólo puedes comprar música por internet.

Usted fue pionera.
No quería que ninguna discográfica me dijera qué, cómo y cuándo, así que decidí vender mis discos a través de internet (1995). Ahora la gente los compra antes de que salgan y eso ayuda a pagar la producción; incluso mis fans me ingresan dinero cuando explico en mi web que quiero crear una obra.

¿Cómo llegó la música a su vida?
Fue una aparición. Evelyn Butler, una reputada pianista de Chicago, vino a cenar a mi casa. Era pelirroja, como yo entonces. Se sentó al piano y la vi tan feliz, tan suelta, que dije: "Yo quiero esto". Tenía cuatro años.

¿Y qué hacía en Windon una estrella?
En un mes su marido y su hijo murieron de cáncer. La hija que le quedaba vivía en Windon. Fue mi profesora durante años. Era una mujer excéntrica que revolucionó mi pueblo. Amaba la música y a los niños.

¿Qué le transmitió?
La libertad y el placer. Para ella todo era música, no establecía barreras ni jerarquías entre los estilos musicales. Le debo mi estilo, esa mezcla entre clásica y jazz.

A los ortodoxos eso no les gusta.
Música es música, toma lo que quieras de donde quieras, sin límites, se trata de componer por el placer de hacer música.

¿Con qué relaciona usted la música?
Con la espiritualidad. Cuando estás tocando vas hacia dentro y lo que encuentras en tu fondo es expansión, puro universo, algo muy alegre.

Suena muy bien.
Es un lugar en el que las horas cuentan como minutos, esa es la felicidad de estar creando. Lo asombroso es cuando tú sacas fuera en forma de música ese universo y otro lo hace suyo, expandiéndolo a su vez dentro de él, conectando.

¿Nadie le dijo que no era normal que una mujer dirigiera orquestas?
La semana pasada conocí a una mujer en la azotea del Empire State. Ambas somos amantes de los pájaros y desde allí se puede ver como migran. La mujer es una investigadora farmacéutica muy poderosa en una profesión muy masculina. Nos pusimos a hablar y hallamos una cosa en común.

Cuénteme.
Cuando éramos niñas ambas íbamos a cazar patos con nuestro padre. Yo era la tercera hija de un padre que ansiaba un hijo. Me encantaba formar parte de la camaradería de esos hombres que me trataban como uno más: "¡Pinki, despluma el pato!". Con el tiempo ambas nos hemos sentido confortables en una "profesión de hombres".

¿Le gustaba matar patos?
Lloraba cada vez que mataba uno por muy orgulloso que estuviera mi padre y me preguntaba si no iría al infierno por ello.

Usted manda en una banda de 18 hombres, ¿cómo los motiva?
Dándoles música emocionante para tocar, respetándolos y ofreciendo a cada uno un lugar para brillar. Conmigo tienen una relación más sentimental de la que tendrían con un director.

Los llevó a su pueblo...
Mucha de mi obra es autobiográfica, trata sobre mi infancia y la gente que me rodeaba. Tocar ante ellos fue probablemente uno de los momentos estelares de mi carrera.

Hábleme de esas piezas biográficas.
Son como alquimia, el dolor se convierte a través de la música en algo bello. Le contaré una historia muy conmovedora: Compuse Sky blue para una amiga que se estaba muriendo de cáncer.

...
Un día estaba firmando discos en Detroit y se me acercó un chico: "Hace 18 meses me diagnosticaron un cáncer de próstata y me dijeron que no viviría más de 18 meses. Al escuchar Sky blue he tenido, por primera vez en todo este tiempo, un sentimiento de paz". La música es muy poderosa.

¿De qué más habla su música?
De mi infancia y el paisaje de Windon: infinitos campos de maíz, una carretera, las vías del tren, la fábrica de lino en la que trabajaba mi padre. "¡Qué lugar tan inhóspito!", dijeron los de mi banda cuando fuimos.

¿Deprimente?
Sí, una intensa belleza vacía que esconde cierta oscuridad. No era fácil vivir aislados. De niña, cuando tocaba el piano y veía pasar un coche por la carretera, tenía la fantasía de que en él viajaba un cazatalentos que con una antena especial escuchaba lo que sonaba en las casas, y que iba a descubrir mi gran talento y llevarme a Nueva York. Y cuando veía los Grammy por televisión me imaginaba a mí misma recibiendo el premio.

Ha recibido dos. Igual creamos nuestro futuro con los sueños de infancia.
Creo que sí, que creamos nuestro destino con nuestras mentes.

¿Por qué recrea su infancia?
Es cuando todo lo experimentas por primera vez: el dolor, el amor; luego todo se repite. Cuando mi banda llegó a Windon, el batería, que alucinaba como si hubiéramos aterrizado en Marte, me pregunto: "¿Tú te sientes más la María de aquí o la de Nueva York?". Y lo supe: aquel es mi lugar esencial.

Talento y simpatía
Tranquilamente fue creando su destino, sin ponerse límites, sin ni siquiera plantearse que el jazz y la dirección de orquesta eran cosa de hombres, soñando desde niña que un día estaría al frente de una big band. Aterrizó en Nueva York a los 25 años, procedente de la América profunda. La influyente revista DownBeat considera su big band la mejor del planeta y ella es reconocida como la mejor compositora y arreglista del jazz contemporáneo. Es fresca, divertida y empática, aúlla de dolor cuando ve mi dedo aplastado por una puerta: "Es mi mayor pesadilla". Para ella la música se gesta y se comparte en lo espiritual. Ayer inauguró la 43.ª edición del Voll- Damm Festival Internacional de Jazz Barcelona
Fuente: la contra de lavanguardia.es
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Escuchar al dolor para aprender

Crecimiento personal
El sufrimiento como un proceso de aprendizaje para transformarse en mejor persona

La terapeuta y escritora chilena Pilar Sordo pasó por Buenos Aires para dar una conferencia sobre ¡Viva la diferencia!, su libro más exitoso, y anunciar la aparición de su último trabajo, Bienvenido dolor. Es que, para la autora, el dolor es algo inevitable que "llega a tu casa igual que una encomienda que no puedes eludir. Lo que sí puedes elegir es tu actitud frente a él: vivirlo solo como un sufrimiento o utilizarlo como parte de un proceso de aprendizaje para crecer".
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Hacerse responsable. "Tengo la sensación de que el dolor es un ingrediente necesario. Que puede ser purificador y sanador en la medida en que uno sepa aprovechar su presencia para lograr un crecimiento espiritual y emocional. Cuando conseguimos valorar los dolores como procesos de aprendizaje, entonces nos transformamos en mejores personas, crecemos y somos protagonistas de nuestro destino. Y muy importante, podremos cambiar la sociedad, mejorar la vida de los otros, hacernos responsables de nuestros errores y de nuestros aciertos", continúa.

Valorar el dolor. Sin embargo, reconoce la autora, todo esto es raro, extravagante, contradictorio y muy loco. Porque, curiosamente, se vive en una sociedad que sólo busca el placer. "En ese sentido, creo que uno puede aprender de la abundancia, pero el dolor le da a la vida una resignificación que el placer no entrega. El dolor establece prioridades, ordena la existencia de una manera distinta y hace que, por contraste, cuando uno está contento comprenda y valore lo que es realmente estar contento. El tema de los contrastes está en el centro de la vida misma. La polaridad tiene que ver con el crecimiento humano: yo no puedo saber cuando estoy enamorado si no sé lo que es no tener amor.

Un llamado a reinventarse. Una de nuestras tareas en la vida, sostiene, es desarrollarnos y aprender a ser mejores seres humanos. Todos estamos llamados a reinventarnos. Hay temas que a algunos les costará más que a otros, pero todos tenemos esa posibilidad, esa alternativa. Lo terrible es cuando uno supone que viene construido así y que nada puede cambiar. "Yo creo en eso y, en ese sentido, todos somos responsables de nuestro destino, todos tenemos la posibilidad de decidir."

Una gran decisión. La autora concluye diciendo que "ser feliz es una decisión que se toma todos los días, que no depende de las condiciones de vida, sino de la actitud con la que se enfrentan los problemas. La felicidad es eso: decidir ser feliz. Asumir que las cosas se hacen para algo, que nadie puede ser feliz si no es agradecido, que nadie puede ser feliz si no aprende a estar centrado en lo que tenemos y no en las cosas que nos faltan".

LIBROS

  • Yo no quiero ser feliz (Eugenia Weinstein).
  • El poder de un abrazo (Crystal Ellie).
  • El zen y los pájaros del deseo (Thomas Merton).
  • Bienvenido dolor (Pilar Sordo).
PELÍCULA

  • Antes de partir (Rod Reiner).
EXPERTA EN LO FEMENINO
Pilar Sordo nació en Temuco, Chile, en 1965. Estudió Psicología en la Universidad Diego Portales, especializándose en psicología femenina. Terapeuta, docente y conferencista, es autora de varios libros exitosos: ¡Viva la diferencia!, No quiero crecer y Lecciones de seducción.

UN PROYECTO MÁS AFECTUOSO
"Aprovechemos el silencio del anochecer para reflexionar sobre la calidad de nuestro amor en el día que termina. ¿Cómo fue nuestro amor? ¿Hubo algún progreso con respecto al día de ayer? Y si no fue así, ¿qué podríamos hacer para tornarlo más rico, más intenso? Y, retrocediendo un poco en el tiempo, comparando con meses anteriores, ¿notamos una diferencia? ¿Somos más felices? Seguramente este análisis nos dejará enseñanzas y un proyecto más afectuoso para el día que está por llegar."

Fuente: lanacion.com.ar
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Historia de la hipnosis- Parte 5

Historia de la hipnosis- Parte 5

La Escuela Técnica de Hipnosis, con la producción de la Sociedad de Hipnosis Profesional y bajo la dirección de la Federación Española de Hipnosis, ofrece el quinto capitulo sobre de la historia de la hipnosis.

En este capítulo hace su aparición Emile Coué, la transición de la hipnosis a Estados Unidos con Baldwin y James. La aparición del conductismo en psicología y la correspondiente hipnosis conductista que da paso a las instrucciones comportamentales. La escuela rusa originaria del conductismo, Pavlov, Betcherev, Sechenov.
La expansión del conductismo con James a través de la APA y la consolidación con Watson. (noticias.hipnosis.org.es)

Si te has perdido las tres primeras partes ve a :


Historia de la hipnosis- Parte 5
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Tomamos millones de pastillas sin saber cómo funciona nuestra mente

Entrevista a Richard Taylor, investiga el alzheimer y lo padece desde el 2001; doctor en Psicología

Tengo 68 años...Nací en Chicago. Tengo una mujer que me ama, dos hijos y cuatro nietos. Aún estoy con Obama. Colaboro con las fundaciones Pasqual Maragall y Reina Sofía.
alzheimer cerebro
Me diagnosticaron una demencia hace 10 años... Nada especial: si llegan a los 80, una de cada cinco personas, la sufrirá. Y nueve de cada diez perderán funciones cognitivas.

¿Era alzheimer?
Antes hablábamos de demencias; hoy, por intereses de farmacéuticas y lobbies, el 70 por ciento se etiqueta como alzheimer.

¿Como psicólogo percibió algo extraño?
Soy doctor en Psicología y fui profesor e investigador en la Universidad Rice, pero no había notado nada raro. Fue mi hija, que sólo me veía de vez en cuando, la primera que detectó mis fallos de memoria.

Por ejemplo.
Tenía cita con un médico y fui a otro.

Puede pasarle a cualquiera.
Eso pensaba antes de saber el diagnóstico.

¿Se asustó?
Quise asumirlo con naturalidad. Tal vez sufriría algún despiste, pensé, pero podría continuar enseñando –había sido elegido profesor del año tres cursos– e investigando. Y no quise ocultarlo. Se lo dije al decano.

¿Reaccionó con naturalidad?
Al día siguiente recibí su carta de despido.

¿Era legal ese despido?
Fue injusto y poco inteligente, pero legal. Esos despidos aún son legales, por eso ahora luchamos para que dejen de serlo.

¿Qué hizo usted entonces?
Me reconvertí sin querer en investigador y experto en dolencias neurodegenerativas.

¿Y qué descubrió?
Para empezar, que no me iba a morir. Me habían advertido que la esperanza de vida, tras el diagnóstico, eran diez años de media.

¿Y no era cierto?
Yo tenía 58 años y comprobé que el alzheimer se diagnosticaba de media a los 72 años, así que era cierto que la mayoría moría diez años después del diagnóstico, pero ¡porque ya tenían 82! Era falso decirme: "Sólo te quedan 10 años" cuando la estadística decía: "Un alzheimer vive tanto como cualquiera".

Sí, pero ¿en qué condiciones?
También cuestioné ese destino horrible de pasear desnudo por la calle; perder el control de los esfínteres y pegar a mi familia...

¿No es así?
Cada cerebro es único. El mío durante estos diez años no se ha degradado tanto ni el de la mayoría de los pacientes que trato. En cambio, cuando revelas la dolencia, todos te ponen la L de loco en la frente y esperan que te desnudes en la próxima esquina.

¿Los amigos no le han ayudado?
Si me hubieran amputado un brazo, me ayudarían, pero al oír alzheimer, los malos amigos huyen a veces con una excusa tan fácil como "no quiero que te sientas mal al no poder seguir mi conversación".

¿Se pierde usted en las charlas?
A veces sí, pierdo facultades, pero mantengo intacta mi necesidad de cariño. Aunque confundiera sus nombres y caras, seguiría siendo yo, Richard, su amigo que los necesita. Además: ¿cómo saben que los confundo?, ¿cómo saben qué pasa en mi mente? En realidad del cerebro no sabemos casi nada.

¿Es bueno que te diagnostiquen un alzheimer pronto o mejor no saberlo?
La tendencia es avanzar el diagnóstico y saberlo te permite preparar a tu familia, aunque la mía reaccionó con horror y una especie de extraña vergüenza. Luego aprendimos juntos y me ayudaron a seguir.

¿Qué diferencia hay entre usted, diagnosticado de alzheimer, y nosotros?
Ustedes no saben de qué morirán y yo ya sé que, si no me atropella un autobús, y vivo diez, veinte, treinta años más... al final acabaré muriendo de alzheimer.

Pues no veo tanta.
La única diferencia no está en la realidad, sino en ese estigma. Si fuera artritis, ni se fijarían, y lo cierto es que el alzheimer, durante años, no perjudica más a la convivencia que una artritis.

¿Está seguro?
Tal vez te equivoques de hora y de sitio alguna vez, pero eso no te impide seguir lúcido en muchas otras cosas.

¿Tener educación superior ayuda?
Lo que más me ha ayudado es reunirme con otros enfermos e intercambiar experiencias. Vimos que perdíamos memoria, pero seguíamos siendo nosotros mismos.

Decían que la cultura ayuda.
Quienes tienen más educación tienen más capacidad de disimular la pérdida de funciones cerebrales. Eso es todo.

¿Se curará algún día el alzheimer?
Ni siquiera estoy seguro de que sea una enfermedad. Es una consecuencia de la evolución. Evolucionamos para vivir 40 años y, en sólo dos siglos, el progreso científico nos ha permitido vivir el doble. Y algunos cerebros simplemente no logran adaptarse a esa longevidad sobrevenida. Otros órganos podemos curarlos o reemplazarlos, pero nuestro cerebro es demasiado complejo.

¿Ni una línea investigadora promete?
Hemos gastado billones en curar la enfermedad sin resultado. Ahora deberíamos dedicar más dinero a mejorar la vida de los enfermos. Antes de soñar con un improbable mundo sin alzheimer, habría que asumir que en este mundo hay enfermos y ayudarlos. Pero también hay farmacéuticas...

¿Por qué la investigación no avanza?
No creo que nuestro cerebro sea capaz de desentrañarse a sí mismo. Apenas sabemos nada de él. Tomamos millones de pastillas para la depresión, por ejemplo, sin saber cómo funciona nuestra mente.

Como todo el mundo
Habla tal vez un poco despacio y a veces pregunta a su mujer –sonriente a su lado–: "¿Cuántos nietos tenemos, cuatro o cinco?". Y quizás altere la secuencia temporal de su relato (o yo no me entero, que también es posible), pero puedo afirmar que Richard Taylor –diez años después de ser diagnosticado de alzheimer y advertido de que no viviría más de una década– es uno de los más brillantes y articulados entrevistados que han pasado por La Contra. La Universidad Rice cometió un error al despedirlo cuando reveló su dolencia, pero todos ganamos un investigador independiente, generoso y lúcido al que hay que escuchar, aunque confunda alguna fecha... Como todo el mundo.
Fuente: lacontra de lavanguardia.es
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La verdad sobre la autoayuda

"Aunque la mayoría de las personas no van hacia ninguna parte, es un milagro encontrarse con una que reconozca estar perdida". Estas palabras del filósofo José Ortega y Gasset (1883-1955) siguen vigentes en la actualidad. La gran mayoría de nosotros nos limitamos a sobrevivir. Trabajamos. Consumimos. Y tratamos de divertirnos todo lo que podemos. Pero en general no sabemos para qué vivimos. De ahí que muchos vaguemos por la vida como "boyas a la deriva".
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Y no es para menos. Desde que nacemos, la sociedad nos condiciona para convertirnos en empleados y consumidores, de manera que perpetuemos el funcionamiento económico del sistema. Tanto es así, que hemos sido adoctrinados para buscar nuestro bienestar fuera de nosotros mismos. Prueba de ello es que confundimos la verdadera felicidad con sucedáneos como el placer, la satisfacción o la euforia temporal que nos proporcionan el consumo de bienes materiales, los triunfos profesionales o el entretenimiento. Y debido a nuestra falta de autoestima y de confianza en nosotros mismos, a menudo construimos un estilo de vida de segunda mano, prefabricado.

Frente a este escenario socioeconómico, la crisis existencial es casi inevitable. En esencia, consiste en reconocer que nuestra forma de pensar y de comprender la vida es limitada y errónea. Y en consecuencia, iniciar un proceso de cambio y evolución personal, buscando una nueva manera de relacionarnos con nosotros mismos y con nuestras circunstancias. Así es como aprendemos a seguir los dictados de nuestra conciencia y de nuestra intuición, desarrollando nuevas competencias emocionales que nos permitan obtener resultados de mayor satisfacción.

EL NEGOCIO DE LA AUTOAYUDA

"No hay mayor negocio que vender a gente desesperada un producto que asegura eliminar la desesperación" (Aldous Huxley)

A lo largo de la última década se ha multiplicado exponencialmente el número de personas interesadas en conocerse mejor y potenciar su inteligencia emocional. Y como consecuencia directa ha emergido con fuerza un nuevo sector profesional: el de la autoayuda. Debido al malestar generalizado, no solo se ha puesto de moda, sino que se ha consolidado como un negocio muy lucrativo. Cada vez hay más espacios en los medios de comunicación -como este que está leyendo- orientados a dar cobertura a estas nuevas necesidades y motivaciones emergentes. Y en las librerías comerciales, esta sección ya ocupa una parte significativa. De hecho, están aflorando "expertos" en el tema por todas partes. Hoy en día, todo el mundo conoce lo que es el coaching, aunque muy pocos saben exactamente para qué sirve.

Pero, ¿qué es la autoayuda? ¿Por qué suele tener una connotación tan negativa? En primer lugar, cabe señalar que la autoayuda es el concepto que se utiliza para etiquetar cualquier iniciativa psicológica, espiritual o esotérica alternativa a la terapia convencional y a la religión tradicional. Y eso, en sí mismo, ya es motivo para ganarse unos cuantos enemigos. Sobre todo porque puede robar parte de la clientela. Popularmente se suele ridiculizar por considerarse una "pseudociencia" llena de "charlatanes" y "vendedores de humo", sin títulos oficiales que acrediten su competencia y profesionalidad.

Más allá de la opinión que tengamos al respecto, la autoayuda es un movimiento psicológico cargado de buenas intenciones. Sin embargo, alberga una contradicción en sí misma. 'Autoayuda' quiere decir 'ayudarse a uno mismo'. Si bien los demás pueden escucharnos, apoyarnos y compartir con nosotros lo que han aprendido de sí mismos, nadie más puede resolver nuestros problemas y conflictos existenciales. Cada uno de nosotros está llamado a recorrer su propio camino.

NI DOGMAS NI GURÚS

"Ten mucho cuidado de aquellos que te vendan sus propias creencias, pues están obstaculizando tu propio descubrimiento de la vida" (Anthony de Mello)

Cuentan que un sabio explicaba siempre una parábola al finalizar cada clase, pero los alumnos no siempre la entendían. "Maestro", le dijo uno de ellos una tarde. "Tú nos cuentas los cuentos, pero no nos explicas su significado". "Pido perdón por eso", se disculpó el maestro. "Permíteme que para enmendar mi error te invite a comer un rico melocotón". "Gracias maestro", respondió el alumno. "Quisiera, para agasajarte, pelarte el melocotón yo mismo. ¿Me permites?" "Sí. ¡Muchas gracias!". "¿Te gustaría que, ya que tengo en mi mano el cuchillo, te lo corte en trozos para que te sea más cómodo?", le preguntó seguidamente el sabio. "Me encantaría, pero no quisiera abusar de tu hospitalidad, maestro". "No es un abuso si yo te lo ofrezco. Solo deseo complacerte. Permíteme también que te lo mastique antes de dártelo". Y el alumno, con cara de asco, gritó nervioso: "¡No, maestro! ¡No me gustaría que hicieras eso!". El sabio hizo una pausa y concluyó: "Si yo os explicara el sentido de cada cuento, sería como daros de comer una fruta masticada".

Desde un punto de vista emocional, nadie puede ayudarnos. Como mucho, los demás pueden acompañarnos en nuestro proceso. Pensar lo contrario es un acto de soberbia y de superioridad. Las personas que creen que ayudan suelen posicionarse por encima de los que reciben dicha ayuda. En cambio, las personas que ejercen temporalmente el rol de acompañantes procuran mantenerse al mismo nivel, posibilitando que el aprendizaje sea recíproco. En vez de dar consejos y recetas sobre la manera en la que otros deberían vivir sus vidas, es mucho más útil y eficiente hacer preguntas y compartir reflexiones que nos permitan crecer en comprensión.

VICTIMISMO Y PATERNALISMO

"La mayoría de personas que ansían la libertad no quieren renunciar a sus cadenas" (Khalil Gibran)

El triunfo de la autoayuda tiene mucho que ver con la pérdida progresiva de credibilidad que están padeciendo las instituciones religiosas. De hecho, algunos sociólogos afirman que la autoayuda está en camino de convertirse en la gran religión del siglo XXI. Lo cierto es que ambas comparten una serie de paralelismos, entre los que destaca el paternalismo. Esta similitud pone de manifiesto el victimismo imperante en nuestra sociedad. En general, queremos que alguien o algo resuelvan nuestros problemas y conflictos. Por eso solemos aferrarnos a personas o instituciones que nos ofrezcan consuelo y nos garanticen seguridad.

De entre las personas que buscan asesoramiento para mejorar cualquier ámbito de su vida -ya sea a través de libros, cursos o consultas privadas-, muchos buscan un parche con el que aliviar su malestar a corto plazo. Fruto de la desesperación, anhelan dar con una fórmula mágica que erradique definitivamente su sufrimiento. Muy pocos estamos dispuestos a cuestionarnos a nosotros mismos, asumiendo que somos cocreadores y corresponsables no solo de nuestro estado de ánimo, sino también de nuestras circunstancias actuales. Tanto es así, que en la jerga del crecimiento personal empieza a hablarse acerca de los "cursillistas". Es decir, individuos que empalman un curso tras otro, del mismo modo que devoran decenas de libros de autoayuda sin apenas dedicar tiempo para digerir, procesar y -lo más importante- poner en práctica dicha información.

Si verdaderamente estamos motivados para cultivar el arte de la felicidad, la acumulación de conocimiento puede llegar a ser un obstáculo. Más que eruditos, lo esencial es que aprendamos a ser sabios. Y la sabiduría podría definirse como la capacidad de obtener resultados de satisfacción de forma voluntaria, lo cual es una cuestión de compromiso y entrenamiento. Y es que sabe más acerca del perdón quien ha perdonado una vez a alguien, que quien ha leído libros y hecho cursos sobre "aprender a perdonar" y todavía no ha perdonado. Dado que hay tantas herramientas y tantos profesionales en el mercado, es necesario que desarrollemos nuestro propio criterio. A la hora de escoger un referente, es más importante la energía que nos transmite su presencia que los títulos que cuelgan de la pared de su despacho.

Aunque se suelan meter en el saco de la autoayuda, existen muchas corrientes de pensamiento que promueven una verdadera curación a medio plazo. El denominador común de todas ellas es el autoconocimiento, un proceso que nos permite descubrir cómo funcionamos y qué necesitamos para ser felices. De hecho, la comprensión y sabiduría ya se encuentran en nuestro interior. Tan solo hemos de eliminar las capas de condicionamiento que nos separan de ellas. Eso sí, el primer paso suele ser el más difícil, pues consiste en vencer el miedo a conocernos.

CUESTIÓN DE HUMILDAD

"No puedo enseñaros nada, solamente puedo ayudaros a buscar el conocimiento dentro de vosotros mismos, lo cual es mucho mejor que traspasaros mi poca sabiduría" (Sócrates)

Lo mejor que podemos hacer quienes nos dedicamos profesionalmente al crecimiento personal es actuar como espejos donde los demás puedan verse reflejados. Lo importante es el mensaje, no el mensajero. De ahí que parte de nuestro aprendizaje consista en preservar la humildad. Para lograrlo hemos de estar comprometidos con nuestro propio autoconocimiento, trascendiendo la necesidad emocional de "ser alguien" (relacionada con el ego) y la necesidad económica de "conseguir algo", vinculada con la ambición y la codicia. Así es como podemos disfrutar de nuestra profesión con una auténtica vocación de servicio.

La autocrítica no solo es signo de madurez, sino que es la base sobre la cual construir una sana y honesta ética profesional. Y esta es especialmente necesaria en un ámbito tan delicado como es el de la autoayuda. Lo que está en juego es nuestra capacidad para inspirarnos los unos a los otros para aprender a disfrutar más plenamente de este milagro que llamamos "vida".

No te creas nada, experiméntalo
Hablar acerca de la felicidad y del sentido de la vida suele encender nuestras alarmas y ponernos a la defensiva. Y no es para menos. Hay tantos caminos para encontrar lo que estamos buscando como seres humanos existen en el planeta. Pero, dado que todos compartimos una misma naturaleza humana, existen ciertas claves que pueden facilitarnos dicha senda. Eso sí, en relación con este proceso de aprendizaje es imprescindible que no nos creamos nada de los que nos digan, incluyendo, por supuesto, la información contenida en este artículo. Ya nos han vendido demasiadas creencias acerca de quiénes somos y de cómo hemos de vivir nuestra vida. De ahí que sea fundamental que recibamos con escepticismo y pensamiento crítico cualquier reflexión de este tipo. De lo que se trata es de verificar la información a través de nuestra propia experiencia.

Aprender a cuestionarnos
LIBRO
-'La libertad primera y última', de Jiddu Krishnamurti (Kairós). Este ensayo sostiene que los cambios que se producen en la realidad externa son siempre una consecuencia de nuestra transformación interna. De ahí que no tenga sentido luchar y entrar en conflicto contra el mundo, pues este no es más que una proyección de cómo pensamos y nos comportamos la mayoría de nosotros. 
PELÍCULA
-'El club de los poetas muertos', de Peter Weir. Protagonizada por Robin Williams, esta película muestra lo obsoleta e ineficiente que se ha vuelto la educación convencional, a la vez que nos inspira a pensar por nosotros mismos y atrevernos a seguir nuestro propio camino en la vida. 
 CANCIÓN
-'Free little birds', de Bob Marley. Esta canción está basada en el proverbio chino: "Si tiene solución, para qué preocuparse; y si no la tiene, para qué preocuparse". Eso sí, por más que nos reconforte escucharlo, el reto consiste en ponerlo en práctica.
Fuente: B. Vilaseca para elpais.com
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Coaching ejecutivo en la empresa

Coaching ejecutivo-Coaching empresarial

El aumento del nivel de eficiencia, confianza y compromiso de los empleados tiene una influencia positiva en los resultados organizacionales. Por eso el coaching ejecutivo busca producir aprendizaje, cambio de comportamiento y crecimiento profesional, con el objetivo de aportar beneficios a la organización, ya que es una relación de desarrollo a corto plazo creada para lograr, de mutuo acuerdo, determinadas metas de rendimiento y aumentar el autoconocimiento que provocará el cambio de comportamiento, que tendrá impacto positivo en el éxito individual y en la satisfacción psicológica de los empleados.
coaching ejecutivo empresarial
El coaching ejecutivo implica que los directivos provean de «feedback» e ideas para gestionar y mejorar el rendimiento de los empleados, tratando de conseguir mejoras en el trabajo, ya que es el vehículo que facilita el cambio de comportamiento, así como una forma de intervención sistemática de «feedback» dirigida a mejorar las competencias profesionales, el conocimiento interpersonal y la eficacia personal.

El aprendizaje organizacional es una de las más importantes fuentes de ventaja competitiva sostenible que tienen las empresas. El proceso de descubrir e integrar conocimientos forma un ciclo iterativo de aprendizaje que se construye y profundiza de forma continua y culmina en un proceso de desarrollo.

Asimismo una buena evaluación de 360 grados puede identificar comportamientos con gran precisión para vincular a los empleados con los objetivos, valores y modelos de la organización.
La implementación del coaching ejecutivo en las organizaciones servirá para mejorar el clima laboral eliminando el «miedo» que se respira en muchas empresas.

En un estudio dirigido en 2009 por el doctor Luna-Arocas, de la Universidad de Valencia, donde se analizaba, entre otros factores, el clima emocional en las empresas, se encontró que una de cada dos (55 por ciento) vive con altas dosis de estrés y tensión laboral, y en un 33 por ciento de ellas los empleados afirman que se «respira miedo».

Este «respirar miedo» es como tangibilizar un clima emocional que provoca fundamentalmente el efecto más nocivo del miedo: la parálisis del desarrollo potencial y del rendimiento laboral.

Fuente: larazon.es
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Para despertar no debes hacer nada

Desarrollo personal-Crecimiento personal

Entrevista a Toni Roberson (Gangaji), maestra espiritual

Tengo 69 años. Nací en Texas. Casada dos veces, tengo una hija y cuatro nietos. Estoy licenciada en Literatura Inglesa, pero viajo por el mundo hablando con la gente. La libertad política te permite indagar libertades más profundas. Todos estamos conectados a través de la conciencia.

crecimiento personal

Era una niña bien con padres alcohólicos. Eso me producía tristeza y vergüenza.

Entiendo.
En ese contexto, a los seis años, tuve una experiencia que hoy sé que era de naturaleza espiritual, pero entonces me asusté mucho.

¿Qué le pasó?
Sentí que mi cuerpo desaparecía, corrí a contárselo a mi madre y me enviaron a un psiquiatra que me dio ansiolíticos. A los 20 años empecé a meditar y en aquel espacio controlado, cuando tenía esa sensación, no me asustaba, así que dejé las pastillas.

¿Qué andaba usted buscando?
Una vida convencional, una familia feliz. Yo sólo quería ser normal.

¿Lo consiguió?
Sí, me casé a los 23 años con un hombre maravilloso y tuvimos una hija. Era médico, un padre excelente y un buen amigo. Pero yo no era feliz. Me costó mucho hacerme responsable de mi felicidad.

¿Abandonó a su marido?
Sí, creía que tenía que haber algo más en la vida que un marido perfecto, el trabajo adecuado, posición social y una hermosa niña.

Ambiciosa.
En los años setenta me fui a San Francisco. Tuve muchos amantes y lo pasé bien. Pero seguía sintiéndome vacía. Empecé mi búsqueda espiritual e hice distintas terapias.

Proliferaban entonces los gurús.
Me senté frente a todos, pero la infelicidad persistía. Entre tanto conocí a mi actual marido, estudié acupuntura y monté una consulta que tuvo mucho éxito, pero seguía sintiendo que algo me faltaba. Nos mudamos a Hawái en busca de una vida sencilla.

Pero ¿qué le pasaba?
Por mucho que la buscara, no hallaba la paz.Nunca me había atraído el camino hindú, pero acabé en la India a los 48 años. Rogué por un maestro y encontré a Papaji. Enseguida supe que estaba en el lugar correcto.

¿Qué luz le encendió?
Me enseñó a parar de buscar. Yo siempre busqué respuestas fuera de mí. Comprendí que mi actividad mental giraba en torno a la búsqueda constante de un punto de referencia de quién y cómo era yo. Pero a medida que la actividad mental comenzó a disiparse, lo que quedaba era paz profunda.

¿Una paz que no era hija de ninguna estrategia?
Exacto. Yo intentaba escapar de una infancia desdichada, ese era el nombre que yo le daba al vacío que todos sufrimos. Hoy mi mente puede estar agitada, puedo estar triste o enfadada, pero sé que debajo está la plenitud del ser, y siempre estuvo ahí pero no le prestaba atención. Prestaba atención a las cosas que iban mal.

¿Dejó de buscar dentro y fuera?
Sí. Cuando paras de buscar, sea en el camino espiritual o en el material, te das cuenta de que lo que estás buscando ya está en ti. La detención de los pensamientos no es una práctica, simplemente es la oportunidad de ver que existe la opción de no seguirlos.

¿Y?
Cualquier cosa que pienses de ti mismo, simplemente detén ese pensamiento. Debajo de ese pensamiento hay una emoción. Si es un pensamiento negativo, la emoción es dolor. No importa, experimenta esa emoción. En ese estar dispuesto a no luchar contra ese dolor se descubre algo.

¿De qué tipo?
La tendencia es escapar, pero si te mantienes ahí, te abres, acabas descubriendo tu naturaleza, que es plenitud. Es duro, pero es muy simple y tiene que ver con reconocer la resistencia, porque resistiéndonos al dolor le añadimos sufrimiento.

El cotidiano ya es bastante duro como para añadirle un buceo en el dolor.
Si eres fiel a la verdad, puedes soportar cualquier cosa. Para mí decirme la verdad fue decirme "soy infeliz". Durante 50 años me resistí, creí que un buen marido, una buena carrera, una familia... me darían la felicidad.

¿No se la dieron?
Sí, pero hay una felicidad más profunda que no depende del exterior. Yo tuve que dejar de decirme a mí misma qué es lo que me hacía infeliz para descubrirla.

Tú te dices "estoy vacío y triste", ¿y sigues con tu vida?
No se trata de lo que te dices a ti mismo, sino de estar dispuesto por un momento a dejar de decirte cosas sobre ti mismo y descubrir qué es lo que hay que no necesita definición. Decimos cosas sobre cosas para controlarlas. Lo que yo propongo es abrir la mente dispuesto a descubrir lo que hay.

¿Es una actitud?
Sí, estar dispuesto es una actitud de inocencia adulta: ¿qué quiero realmente?... Yo te propongo un minuto al día de parar de luchar, de pretender alcanzar algo, de esconderte, y de una manera natural se da el descubrimiento, no lleva tiempo porque ya está aquí, en tu naturaleza, en tu interior, si estás dispuesta a no culpar a nadie más, ni siquiera a ti misma.

Lo complicado de lo sencillo.
No es que la gente no vaya a traicionarte. No es que no vayan a romperte el corazón una y otra vez. Abrirse a lo que está presente puede ser desgarrador. Pero deja que se te rompa el corazón porque, cuando así ocurre, el corazón sólo revela un núcleo de amor irrompible.

¿Qué entiende por abrir el corazón?
Abrir tu corazón significa detener el esfuerzo de cerrarlo.

Quietos
Se ha pasado media vida buscando la plenitud y dedica lo que le queda a divulgar un mensaje a través de su fundación y de sus libros: continuamente buscamos la satisfacción fuera de nosotros. Pero, paradójicamente, si nos detuviéramos, nos daríamos cuenta de que la tenemos y que viene de dentro de nosotros. Tens un diamant a la butxaca (Viena Edicions) profundiza en ese hallazgo que no requiere fórmulas: "No estoy en contra de la meditación y la práctica. Estoy en contra de separar la práctica meditativa de la vida. Todo el mundo trata de hacer algo para despertar: emprende retiros, prácticas... Para despertar no has de hacer nada porque tú no estás separado de lo que está despierto, eres eso".
Fuente: la contra de lavanguardia.es
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